Marruecos aplasta a Canadá y se reafirma como la primera potencia africana de fútbol
Dos goles de Azzedine Ounahi y otro de Soufiane Rahimi les dieron el triunfo a los magrebíes, que mezclaron solidez defensiva en el primer tiempo y contundencia en el segundo para dejar en el camino al primer anfitrión de la cita. Con un crecimiento brutal en los últimos años, "Los Leones de Atlas" ya no son una sorpresa: se convirtieron en candidatos. Ahora definen el paso a semis con Francia.
Nunca antes un equipo africano había conseguido dos clasificaciones a cuartos de final. Nunca antes una selección del continente había marcado tres goles en un duelo de eliminación directa.
Pero a Marruecos todos esos límites parecen no importarle ni una pizca. "Los Leones del Atlas", que en Qatar 2022 asombraron al mundo con su clasificación a semifinales y que hace menos de un año se coronaron campeones mundiales juveniles en Chile, ya dejaron de vestir el traje de sorpresa y se calzan con soltura el de candidatos.
Ayer, en Houston, volvieron a ratificar esa condición aplastando a Canadá por 3-0. Un resultado que, huelga reconocerlo, no les hace justicia a los esfuerzos de los norteamericanos, que dominaron el juego a ratos, pero que terminaron cediendo ante la potencia y las individualidades de los magrebíes, que se metieron en cuartos y que asoman como el escollo más duro para los franceses en lo que va de certamen.
Lo ganó Marruecos porque tuvo contundencia, porque tuvo a un inspirado Azzedine Ounahi, que anotó dos tantos, y porque tuvo la experiencia y la solidez de aguantar los mejores momentos canadienses sin sufrir y sin exigir demasiado a Bono, un arquero de clase mundial que sacó la tarea sin apuros.
"Hoy ya no somos una sorpresa y eso nos llena de orgullo. Esto es solo el comienzo y espero que sigamos cosechando éxitos por muchos años más", admitió su técnico, Mohamed Ouahbi.
Partió mejor Canadá, instalado en campo marroquí, tuvo su mejor ocasión en un lujito de Tani Oluwaseyi que contuvo Bono, pero que de a poco se fue diluyendo ante la bien parada zaga rival.
En la segunda parte, una jugada de laboratorio rompió el partido. En un tiro libre, Achraf Hakimi, su jugador más reconocido, sorprendió con un pase atrás en lugar del centro y Ounahi sacó un remate imparable para Maxime Crépeau.
Allí se desdibujó Canadá, que sintió el golpe como un puñetazo al mentón. Marruecos recuperó el control, hizo rotar la pelota y jugó como potencia mundial. La respuesta de los norteamericanos, que pese a salir de casa llenaron Houston, fue acumular delanteros.
El potente Promise David se metió al área y Jesse Marsch diseñó un innovador 3-3-4 para buscar la igualdad.
Fue contraproducente. Los espacios que dejaron atrás fueron una tentación demasiado grande para los marroquíes, que apostaron al contraataque. Y les funcionó.
Primero, una genialidad de Brahim Díaz, el español que eligió jugar por la patria de su abuela en desmedro de su país de nacimiento; quien le cedió a Ounahi para su segundo tanto personal. Y en el último minuto de recuperación, en una veloz transición tres atacantes quedaron enfrentados a dos defensas y Soufiane Rahimi sentenció la lucha con el 3-0 definitivo.
Ahora viene Francia, que son palabras mayores. Seguramente sin Ismael Saibari, quien acaba de mudarse a Bayern Munich por 55 millones de euros, sufrió una lesión muscular que podría marginarlo del imperdible choque con los galos.
" Canadá hizo un partidazo, pero en la segunda parte pudimos aprovechar los espacios que nos dejaron".
MOHAMED OUAHBI, DT de Marruecos
'' No importa marcar un doblete, lo más importante es que ganamos y seguimos en nuestro recorrido".
AZZEDINE OUNAHI, autor de dos tantos
'' Fuimos el mejor equipo, ellos tienen un poco más de calidad en el último tercio. El 1-0 cambió el partido, si no, era nuestro".
JESSE MARSCH, entrenador de Canadá
'' Nos pusieron en apuros en la primera parte y estaban mejor organizados, pero hablamos con el entrenador en el descanso y mejoramos".
AYYOUB BOUADDI, volante marroquí