La Celeste buscará el retorno a la Copa del Mundo de básquetbol luego de 41 años. Entrará a la segunda fase con tres puntos de ventaja sobre el cuarto, pero deberá revalidar su posición con triunfos.
Por primera vez desde que se instauró este formato de Clasificatorias para el Mundial de China 2019, Uruguay accedió a la segunda fase con cinco triunfos, luego de vencer a Cuba y Panamá en dos ocasiones, y a Argentina de visitante.
Con 11 puntos, la Celeste escolta junto a la selección albiceleste a Canadá, que avanzó con 12 gracias a seis triunfos, en igual cantidad de presentaciones. Hoy los dirigidos por Gerardo Jauri se encuentran en zona de clasificación, ya que son tres equipos de cada grupo de la segunda instancia quienes se meten a Qatar 2027, junto al mejor cuarto.
Bahamas y Puerto Rico avanzaron con ocho, siendo hoy los principales contendiente de Uruguay en la pelea por clasificar al Mundial, mientras que Panamá si bien también tiene ocho, posee rivales más duros en su camino. Vale aclarar, que en las últimas seis fechas la Celeste enfrentará solo a los equipos provenientes del Grupo B, en formato de ida y vuelta.
El camino comenzará ante Bahamas, en el Antel Arena, probablemente la prueba más dura que tendrá el equipo de Jauri en lo que va del torneo clasificatorio. El partido a jugarse el 27 de agosto coincide aún con el receso de la NBA, por lo que la selección centroamericana podrá contar con todo su potencial.
En el inicio de este último ciclo de Jauri al mando de la selección, se enfrentó con un equipo muy similar al que presentó Bahamas en esta última ventana, con Eric Gordon y Buddy Hield como jugadores que ya enfrentaron al equipo celeste. Quien no dijo presente en estos últimos encuentros y sí jugó en aquel Preolímpico ante Uruguay, fue Deandre Ayton, quien hoy defiende a Los Angeles Lakers, pero agregó a sus filas al jugador de los 76ers, VJ Edgecombe.
En conferencia de prensa, el entrenador confesó que fue el único partido de su último ciclo en el que Uruguay llegó al final sin poder competir, pero es cierto que la selección tuvo un plantel diezmado, con sensibles bajas. Si bien de aquella noche Nicola Pomoli, Gonzalo Iglesias, Lucas Capalbo, Emiliano Serres, Joaquín Rodríguez y Martín Rojas repiten de esta última convocatoria, también jugaron varios hombres que se han alejado del radar de la selección y con varios minutos, como por ejemplo Salvador Zanotta, Federico Soto y Kiril Wachsmann.
Si bien es cierto que Bahamas viene de perder con sus NBA, Gordon no tomó minutos en el último partido, por lo que es claro que el equipo centroamericano tiene mucho margen de mejora, pero habrá que ver con qué plantel disponible cuenta para viajar a Montevideo.
También hubo un antecedente reciente en la AmeriCup donde Uruguay se impuso, pero con un panorama opuesto, donde la Celeste contó con la mayor parte de su potencial y Bahamas sin sus NBA. El historial entre uruguayos y bahameños tiene ventaja para los Charrúas, que en apenas tres enfrentamientos obtuvieron dos victorias.
La siguiente parada para los de Jauri será en Puerto Rico, donde Uruguay no solo enfrentará a una de sus bestias negras, con apenas cinco triunfos en 27 enfrentamientos, sino que además nunca pudo ganarle en condición de visitante, en siete partidos disputados. Además, los boricuas podrán contar con sus NBA en dicha ventana, en esta última contaron con el jugador de Indiana Pacers, Ethan Thompson, y tienen la posibilidad de incorporar al campeón con New York Kincks, José Alvarado.
La ventana de noviembre, Uruguay la abrirá frente a Canadá como local, el 26. Este es el enfrentamiento más impredecible para los dirigidos por Jauri, que tuvieron como virtud el asegurar el primer lugar del Grupo D, evitar este cruce en el receso de la NBA, donde por ejemplo los de la Hoja de Maple contaron con el dos veces MVP del torneo Shai Gilgeous-Alexander. Seguramente a esta fecha los norteamericanos ya lleguen clasificados y son una selección, que al igual que Estados Unidos, varían mucho sus planteles de una ventana al a otra.
Pero en la historia los canadienses fueron uno de los rivales más esquivos para Uruguay, que solo consiguió seis triunfos en 28 presentaciones, solo una durante este siglo.
El 29 de noviembre la Celeste jugará un punto directo frente a Puerto Rico (sin los NBA) como local, que bajo este formato de Clasificatorias ha sido un punto fijo para Uruguay. En la última ventana tendrá dos visitas. El viernes 26 de febrero de 2027 se jugará seguramente un duelo directo frente a Bahamas devisitante (sin los NBA), mientras que cerrará contra Canadá también fuera de casa.
Sabiendo que Bahamas y Puerto Rico podrá alcanzar como máximo ocho triunfos, si Uruguay logra un triunfo contra cada uno asegurará su boleto en el Mundial luego de 41 años.
Pero además Uruguay por su gran diferencia de puntos (+92) también está bien posicionado para ser el mejor cuarto, en caso de que termine en dicha posición. Del otro lado, Brasil (6-0) y Estados Unidos (5-1) parecen irse expresos a la clasificación, por lo que la Celeste podrá disputar dicha posición ante República Dominicana (4-2), México (3-3) y Colombia, que si le gana a Venezuela terminará su grupo 3-3.
Raw Html Si los Charrúas no reciben abultadas derrotas, esa diferencia de puntos a favor frente a México, que parece ser el rival directo de dicho lado, podrá ser útil. Si los Aztecas logran derrotar a Colombia o Venezuela, y Chile en sus cuatro enfrentamientos y obtienen previsibles caídas ante Brasil, terminarán con siete triunfos, por lo que Uruguay con dos éxitos (independientemente de ante quienes sean) podría incluso clasificar al Mundial. La selección norteamericana tiene apenas +5 de diferencia de puntos, por lo que para la Celeste salvo una catástrofe este parece un punto bonus.
Todo son especulaciones y como dice Jauri, hablará la cancha, pero es cierto que Uruguay se encuentra ante una posibilidad única, la más clara del siglo, para conseguir el tan anhelado objetivo de la Copa del Mundo.