Sandra Ollo: "En Chile, el tejido librero es muy esperanzador"
La editora del último nobel de Literatura explica cómo ha apostado por la imaginación literaria.
No fue exactamente una sorpresa, porque por años estaba entre los favoritos, pero cuando el escritor húngaro Lazló Krasznahorkai recibió el Premio Nobel de Literatura se cumplió una apuesta arriesgada hecha por la editorial Acantilado hacía casi dos décadas: publicar en español a un autor culturalmente lejano, narrativamente complejo y que parecía escribir para unos pocos lectores avezados. Siempre tuvo un público, pero desde que la Academia Sueca decidió premiarlo aumentó sus lectores hasta confirmar que el sello español había puesto el ojo en el autor correcto.
Incluso en Chile, Krasznahorkai se ha convertido en un autor favorito entre la literatura más exigente, y así lo confirmó hace unos días Sandra Ollo, directora de Acantilado. De paso en Chile para afinar la relación de distribución que tiene en nuestro país con Penguin Random House, sostuvo conversaciones con diferentes libreros. "El tejido librero es muy esperanzador", dice la editora. "Las librerías de toda la vida continúan muy estables, y he visto muchas librerías nuevas que se han abierto. Algunas más especializadas en el público más joven, otras con una voluntad librera clásica. Es una gran suerte para los santiaguinos", añade.
Libertad y literatura
Creada en 1999, Acantilado se ha transformado en una editorial de referencia sobre la literatura centroeuropea. Su catálogo es una mezcla de rescates de clásicos, con nuevos autores que siguen la estela de narrar Europa: destacan nombres como los austríacos Stefan Zweig, Joseph Roth y Arthur Schnitzler o la italiana Natalia Ginzburg, pero también aparecen latinoamericanos, como los chilenos Roberto Bolaño y Jorge Edwards, o la argentina María Negroni. En los últimos años, han seguido mostrando voces que retratan las profundidades de Europa, como la rusa Maria Stepanova.
Para Sandra Ollo, al frente de la editorial desde 2011, la vocación de Acantilado podría sintetizarse en la publicación de Krasznahorkai. "Que recibiera el Nobel de Literatura no solo es una alegría profesional, sino que refrenda nuestra idea de la literatura", dice Ollo. "Krasznahorkai encarna una manera por apostar por la calidad, por la imaginación literaria, por la narración profunda, por el creador de mundos y universos. Y por esa defensa que nosotros hacemos de la literatura como un espacio de libertad inacabable e infinito", afirma.
En su historia, Acantilado ha visto una explosión de nuevas editoriales independientes, como las españolas Libros del Asteroide, Impedimenta o Periférica. "La creación de muchos sellos en los últimos 20 años, con vocación independiente, contribuye a que la oferta literaria sea de calidad", dice. "Sí que es verdad que si comparas las cifras de los hábitos de lectoría con la cantidad de libros que se ponen a disposición, pues hay una desproporción. A veces los libreros están muy desbordados por la cantidad de libros. Pero no es achacable a los sellos independientes, que por estructura y vocación tenemos una producción más discreta. Sino a otras propuestas editoriales que pretenden llenar todo el espacio, para que no quede hueco para el resto, con libros que son olvidables", añade.