Los icónicos personajes femeninos que han dejado huella en la TV
La Chofi, interpretada por la actriz y comediante Paola Troncoso en "Detrás del muro", se suma a la selecta lista de roles de comedia que han conquistado a varias generaciones. La Desideria, Bebé McKay de Moller, la Cuatro Dientes, la Vicky y la Gaby, Valkirya, Pía Correa y Quena Larraín son algunos de ellos. Patricia Cerda F.
ON UNA MEZCLA DE PICARDÍA, ternura y espontaneidad, la Chofi, personaje que la actriz y comediante Paola Troncoso interpreta en "Detrás del muro" (Mega), se ha ganado en el último tiempo con creces el cariño del público. No solo hace reír como la asesora del hogar del Presidente José Antonio Kast (Juan Pablo Bastidas) y con los vaivenes de su historia de amor con el tímido cabo Tapia (Patricio Fuentes). También destaca por su lenguaje popular, sus gestos inconfundibles y, sobre todo, porque siempre está dispuesta a decir lo que los demás callan.
La Chofi se suma con su encanto a la selecta galería de personajes femeninos que han dejado huella en la televisión chilena. La Desideria, de Ana González, nacida en la radio y luego llevada a la pantalla en programas como "Una vez más"; Bebé McKay de Moller, encarnada por Silvia Piñeiro, que saltó del teatro a la televisión con la serie "Juani en sociedad"; la Vicky y la Gaby, la inolvidable dupla interpretada por Gloria Münchmeyer y Rebeca Ghigliotto en "Mediomundo", y la Cuatro Dientes, de Gloria Benavides, que incluso llegó a Miami con "Sábado Gigante", son algunas de las que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones.
Para Troncoso, la clave de la buena recepción de la Chofi es sencilla: "Es un personaje muy chileno, muy espontáneo y muy de verdad. La gente la siente cercana porque dice lo que muchos piensan, pero siempre desde el humor y el cariño".
Aunque en el sketch ambientado en La Moneda interactúa con personajes inspirados en la contingencia política, la actriz aclara que el objetivo nunca ha sido hacer humor político. "Siempre tratamos de mirar los temas desde el humor y la no ofensa", precisa.
Y cree que el personaje ha conectado porque, más allá de su irreverencia, representa emociones universales. "Detrás de toda esa picardía hay una mujer que quiere ser elegida y amada. Puede ser muy deslenguada, meter la pata o decir una barbaridad, pero en el fondo uno siente que tiene un corazón enorme", señala.
Personajes reales
Mucho antes del fenómeno de la Chofi, Maitén Montenegro ya construía personajes que terminarían convirtiéndose en íconos populares desde el "Jappening con Ja". Valkirya, la sexy secretaria de "La oficina"; la señorita Pindy -modelo de Pepito TV, interpretado por Fernando Alarcón-, y Susana Cecilia fueron algunas de sus creaciones más recordadas.
Montenegro cree que el secreto nunca estuvo solo en la caricatura. "Lo que da más resultado en el humor es la conexión con la verdad. La gente se reconoce en los personajes y por eso perduran", afirma.
Valkirya, recuerda la comediante, nació de un estereotipo muy reconocible. "La gente me decía: 'En mi oficina también hay una Valkirya', que coqueteaba con el jefe y trabajaba poco. Eso era maravilloso, porque significaba que el personaje estaba reflejando una realidad".
Sin embargo, su creación más querida es Susana Cecilia, una conductora de televisión poco agraciada, que remarcaba la "ch" al hablar y aparecía acompañada de una tortuga. "Es el personaje que más quiero porque tuvo vida propia, no estaba al servicio de otros. Era una muchacha común y corriente. Uno puede exagerar los personajes para hacer reír, pero siempre tienen que partir de algo que la gente reconozca", sostiene.
Su impacto fue tal que incluso recuerda que se vendían tortugas de peluche inspiradas en ella en el Paseo Ahumada.
Otro rol inolvidable es el de Quena Larraín, la matriarca de la sitcom "Casado con hijos", interpretada por Javiera Contador. Su éxito combinó exageración y una aguda crítica social.
La actriz explica que el humor de la serie se construyó a partir de una decisión muy consciente: no burlarse de esta familia con problemas económicos. "En Chile hay mucha gente que no tiene posibilidades. Nos parecía que reírse de alguien porque le va mal o porque gana poco sueldo no es divertido; al contrario, es una tragedia".
Por eso, añade, el foco fue otro. "Se buscó que fuera una familia arribista. La serie pone en evidencia nuestro clasismo, nuestra conveniencia y nuestro individualismo", dice Contador. Y recuerda el trabajo de caracterización que exigía interpretar a Quena: "Viví con peluca casi dos años. Me gustaba esa transformación. Me cuesta muchísimo hacer a la Quena si no estoy caracterizada, porque el personaje no sale solo".
Para Coca Guazzini, encarnar a Pía Correa en "Los Eguiguren" ha sido uno de los mayores placeres en su extensa carrera. Cuenta que fue decisión suya convertir a esta mujer de la alta sociedad en un personaje algo ridículo, que hablaba francés, se reía dando pequeños saltos y creía que el mundo terminaba en los límites de su barrio.
Pía era exagerada y clasista, pero nunca generó rechazo. Tanto así, que años después Guazzini volvió a interpretarla en montajes teatrales junto a Cristián García-Huidobro (Pompi Eguiguren), Malucha Pinto (la sita Prisci) y Gonzalo Robles (Caroca), en una versión renovada de la peculiar familia.
"Amigas mías me decían: 'Si una no se quiere reconocer ahí, va a ver a la mamá, a la tía o a la prima'", sostiene Guazzini sobre el impacto del personaje.
La actriz también recuerda otros roles que ha realizado, entre ellos la señorita Astrid, jefa de una oficina de partes, o la Tere, una mujer en situación de calle que sobrevivía junto a su pareja vendiendo cachureos. Ambas interpretaciones del programa "De chincol a jote". "La gente me dice: 'Tú me hiciste reír en momentos muy duros de mi vida'. Eso es algo que uno atesora para siempre".
Aunque pertenecen a épocas distintas, Chofi, Quena Larraín, Valkirya y Pía Correa comparten un rasgo esencial: ninguna fue creada únicamente para provocar una risa inmediata. Detrás de cada una existe una mirada sobre la sociedad chilena y sobre las mujeres de su tiempo.
Las cuatro actrices coinciden en que es necesario que existan más espacios en televisión para que se sigan creando personajes. Contador argumenta que la industria audiovisual chilena "está súper mermada" y ofrece cada vez menos oportunidades. Maitén Montenegro sostiene que las comediantes tienen mucho que decir: "Las mujeres nos reímos más de nosotras mismas", plantea.
Paola Troncoso, en tanto, indica que es necesario visibilizar el talento femenino. "Hay muchas mujeres con ganas, con personalidad y con valentía para entrar en la comedia". Y Coca Guazzini reflexiona sobre por qué los personajes femeninos han dejado huella. "Los personajes realizados por mujeres que quedan en la retina de la gente, en general, es porque son más deslenguados, más lanzados. Las mujeres somos más directas y tenemos claro lo que queremos decir. Y eso marca una diferencia".