El Mundial cuenta con seis árbitras, pero chilenas advierten que aún falta por avanzar
Si bien reconocen avances, las profesionales nacionales creen que algunos prejuicios persisten entre los hinchas. Por eso, aseguran, la presencia en instancias como la Copa del Mundo es clave.
De un total de 170 árbitros en el Mundial 2026, seis son mujeres, es decir, corresponden al 3,5% del total.
Para María Belén Carvajal (42), la primera mujer en dirigir un partido de Primera División del fútbol profesional chileno, el hecho de que este torneo mantenga la misma cifra de mujeres árbitras que en Qatar refleja que se avanza por un buen camino, pero que todavía queda por recorrer: "Los hitos son súper importantes y las personas que están dentro de los hitos son siempre una referencia".
Dentro de las convocadas en este Mundial hay dos mexicanas (Katia Itzel García y Sandra Ramírez), una nicaragüense (Tatiana Guzmán) y tres estadounidenses (Tori Penso, Brooke Mayo y Kathryn Nesbitt). Solo Katia Itzel García y Tori Penso son árbitras principales.
Según Roberto Tobar, presidente de la Comisión de Árbitros de la ANFP, la FIFA ya no diferencia entre hombres y mujeres al momento de evaluar a quienes aspiran a dirigir partidos masculinos. "Las mujeres se someten exactamente a las mismas pruebas físicas y teóricas que los hombres. Si están ahí, es porque están preparadas y rinden ante la exigencia", explica.
Tobar agrega que el proceso de selección para un evento de esta categoría considera años de seguimiento, evaluaciones técnicas, rendimiento en competencias nacionales e internacionales, manejo del VAR, pruebas físicas eliminatorias y experiencia en partidos de alta presión. "La FIFA busca la excelencia. No hay rebaja de estándares", resume.
Qatar 2022 fue el primer Mundial masculino en contar con mujeres árbitras líderes. La francesa Stéphanie Frappart dirigió el encuentro entre Costa Rica y Alemania, acompañada por las asistentes Neuza Back y Karen Díaz Medina. "Demostró que la presión de un Mundial masculino no les queda grande", dice Tobar.
Sin embargo, la experiencia cotidiana de Saray Gárate (22), quien lleva dos años arbitrando principalmente partidos masculinos en ligas amateur , muestra que ese cambio aún no llega por completo a todos los niveles. Antes incluso de dirigir su primer partido, recuerda que sus propios familiares la prepararon para enfrentar prejuicios. "Lo primero que me decían era: 'Tú tienes que ser más pesada porque lo más probable es que no te tomen en cuenta'".
En la cancha, dice, todavía es frecuente que sus decisiones sean más cuestionadas solo por ser mujer. Sabe que a los árbitros hombres también les gritan comentarios negativos, pero ella cree que con las mujeres estos se agravan. Entre los comentarios que más escucha de los hinchas está: "No sabe, déjenla, si no sabe".
Aun así, considera que el número de árbitras en el Mundial tendrá un efecto que va más allá del torneo. "Yo creo que es súper positivo. Aunque estén de cuarto árbitro o de reemplazo, igual se les da visibilidad". A su juicio, esa presencia contribuye a integrar el rol femenino en el arbitraje. "Empieza a ser más normalizado por la gente. Empiezan a darse cuenta de que las chicas también saben, que también son capaces".
Gárate nunca imaginó que esta sería su profesión. "A pesar de que siempre me gustó el fútbol y era cadete, nunca se me ocurrió (...). La verdad es que en la tele nunca había visto una árbitra (...). Ojalá las niñas lo tomen como una posibilidad".
Una visión similar tiene Yomara Salazar (31), quien comenzó arbitrando en el fútbol amateur hace nueve años, cuando la presencia femenina era excepcional. Hoy está seleccionada para arbitrar el Mundial Femenino Sub-20 que se realizará en septiembre en Polonia. "Los jugadores no estaban acostumbrados a someterse a la autoridad de una mujer y la mirada de la sociedad era que el arbitraje era una función propia del género masculino", recuerda.
Otra mirada
Con el paso de los años, dice, esa percepción ha variado. "Han cambiado su pensamiento respecto de la inserción de la mujer en el arbitraje. Incluso algunos destacan la capacidad que hemos mostrado en nuestras actuaciones".
Para Carvajal, el desafío ahora es aprovechar ese cambio para que más mujeres lleguen a las instancias de mayor nivel. E insiste en que quienes abren camino también cargan con una responsabilidad colectiva. "Hay que llegar preparadas para el resto de las mujeres, no para ser reconocidas".
Valentina Velásquez (25), árbitra de la ANFP, confiesa haber recibido insultos como "anda a la cocina mejor" o comentarios sobre su cuerpo al realizar su trabajo. Dice que vienen principalmente desde los hinchas, porque los jugadores siempre la han respetado: "Creo que ser certera con lo que se cobra te hace ganar autoridad, porque nunca me han faltado el respeto jugadores o entrenadores".
Además, valora el trabajo de las que vinieron antes que ella: "Gracias a mujeres como María Belén Carvajal hoy es un poco más fácil". También destaca la labor de las que hoy arbitran en el Mundial: "Ellas demuestran que nuestro género está capacitado física y mentalmente (...). Mi objetivo siempre ha sido ir a un Mundial y esto me impulsa demasiado a seguir esforzándome".