El equipo de Rodolfo Ambrosio tuvo su segunda presentación en la ventana internacional de julio y ahora aprontará el juego del sábado 18 frente a Hong Kong.
Los Teros sacaron apuntes de los errores que tan caro habían costado frente a Georgia y ayer frente a Rumania, el seleccionado uruguayo mostró mejoras y a pesar de volver a tener fallas, tuvo el temple para no irse nunca del partido y empatar 36-36 ante los europeos en el Estadio Charrúa por la segunda jornada de la Nations Cup.
El equipo de Rodolfo Ambrosio tuvo, nuevamente, puntos altos y puntos bajos. Para empezar y tal como había ocurrido contra Georgia, en la primera llegada al in-goal rival, Uruguay apoyó un try.
Además, la vieja receta del line y maul volvió a funcionar y se sostuvo por mucho más tiempo que en el encuentro frente a los georgianos.
Otro punto a destacar del equipo uruguayo es que fue siempre al frente imponiendo sus condiciones en el ataque, a tal punto que logró apoyar seis tries, uno más que en la derrota con Georgia.
Este último aspecto es sumamente destacable para un equipo celeste que está jugando esta ventana internacional de julio con muchísimas bajas en la primera línea y varias ausencias de nivel ya que muchos de los jugadores de Europa no están por compromisos con sus respectivos clubes.
Esto le abrió las puertas a jugadores que están haciendo sus primeras armas en partidos internacionales y lo vienen haciendo con buenas sensaciones a pesar de la derrota con Georgia y el empate con Rumania.
Mensaje más que importante a poco más de un año para el Mundial de Australia 2027 porque quiere decir que la base de elegibles se agranda.
Por otra parte, Uruguay mejoró un aspecto que contra los georgianos había sido determinante: la indisciplina a la hora de defender. Los Teros pasaron de conceder 18 penales ante Georgia a 9 (la mitad) ayer contra los rumanos.
Pero como en todo partido siempre hay cosas a mejorar porque de los errores se aprende, sobre todo cuando hay jugadores nuevos en escena.
Los Teros no estuvieron finos en el tackle, tuvieron algunos errores de manejo con pérdidas que cortaron ofensivas y por momentos pecaron otra vez con la indisciplina, aunque no tanto como contra Georgia.
Por otro lado, Jean Cotarmanach no estuvo tan fino con el pie y falló tres conversiones que pudieron cambiar el resultado, aunque lejos está el apertura de ser responsable de que se escapara la victoria en el Estadio Charrúa.
Lo cierto es que luego de este empate en 36, el seleccionado tiene margen de mejora, trabajará una semana más en casa y el sábado 18 cerrará la ventana contra Hong Kong desde la hora 14:00.