Domingo, 12 de Julio de 2026

La Odisea: la historia, el mito y la fantasía tras el relato que inspira a Christopher Nolan

ChileEl Mercurio, Chile 12 de julio de 2026

"Los poemas homéricos son, antes que nada, poesía", subraya Felipe Soza, especialista en historia clásica. Si en algún momento se pensó que los versos de Homero preservaban la memoria de eventos y personajes reales, hoy los estudios muestran que tras la Ilíada y la Odisea hay un entramado de tradiciones, elementos fantásticos y acontecimientos políticos y sociales de diferentes épocas. Un rompecabezas complejo, pero fascinante.

Odiseo, el hombre que tras la guerra retorna a su hogar en Ítaca, es el gran protagonista de la película de Christopher Nolan, encarnado por Matt Damon. Según los trascendidos, el cineasta no se limitó a filmar los episodios más conocidos del héroe -Circe, las sirenas seductoras, Calipso-, sino que incorpora otras líneas de los poemas: Penélope resistiendo a los pretendientes, Telémaco buscando a su padre, la guerra de Troya como conflicto originario. Dicen que podremos apreciar en la cinta (ojalá vista en pantalla IMAX) amor maduro, violencia, guerra y sabiduría, con diálogos contemporáneos y un reparto estelar. Se estrena este jueves y la expectación es alta, aunque también han aparecido detractores de la versión de Nolan, entre ellos Elon Musk.
Un revuelo similar despertaron en la prensa internacional, en 1871, las investigaciones arqueológicas de Heinrich Schliemann. Perseverante y apasionado, el millonario prusiano tenía la intuición de que tras los poemas de Homero había una realidad histórica concreta. En 1871 anunció que había descubierto, en la colina de Hisarlik, en Turquía, las ruinas de la antigua Troya. Años después, en 1874, excavó la antigua ciudad de Micenas, en el sur de Grecia.
Aunque cometió errores y tenía una obsesión historicista, la visión de Schliemann no resultó del todo errada. "En las décadas posteriores a sus descubrimientos de Troya y Micenas, se comenzó a pensar que los poemas homéricos preservaban la memoria de eventos y personajes reales de la Edad del Bronce. Pero tras más de un siglo de trabajo y erudición por estudiosos realmente notables, hoy sabemos que tras los textos hay un entramado sumamente complejo de reconstruir y que no se corresponde a una realidad histórica particular", explica el académico chileno Felipe Soza, profesor de Historia Clásica en el Williams College en Massachusetts y doctorado en la Universidad de Harvard.
Soza explica que las acciones de los héroes homéricos transcurren sobre un "telón de fondo" micénico, correspondiente a finales de la Edad de Bronce. La cultura micénica fue la primera gran civilización de lengua griega de la que existen testimonios escritos. La urbe de Micenas (en la región del Peloponeso) fue uno de sus principales enclaves, con sus palacios y fortificaciones, pero el mundo micénico también se extendió por Grecia central, las islas del Egeo, Creta y la costa de Asia Menor.
Y si bien los relatos de la Ilíada y la Odisea tienen una "escenografía" micénica, las ideas y tensiones que presentan los poemas reflejan, más bien, un universo político y social que transcurre siglos después de la cultura micénica. "Tanto la Ilíada como la Odisea nos presentan una serie de individuos, miembros de la élite y sus familias, dentro de sus respectivas comunidades. Estos son los aristoi , 'los mejores', y los basileis , a menudo traducido como 'reyes'. Sus acciones son el principal interés de los poemas: los banquetes, la guerra, las disputas de liderazgo, sus rabietas. Esta sociedad señorial refleja bien las etapas tempranas de la polis, en el siglo IX y VIII a. C.", explica Felipe Soza.
Algunas tesis plantean que los poemas habrían apoyado el objetivo de moldear la identidad colectiva griega que emergía en esa época. "Se buscaba la conexión de estas comunidades autónomas con un pasado heroico glorioso, narrar historias de un pasado que agrupaba líderes, acciones e ideales que marcaban la identidad griega. Para eso, el mundo micénico proveyó el material y la topografía: las ciudades -Micenas, Argos, Pylos, entre otras-, los palacios, los contactos internacionales", explica el historiador.
Odisea y Gilgamesh
"No hay que confundirse: si bien elementos del mundo homérico se inspiraron en el mundo real, los poemas no tenían la intención de preservar una realidad histórica. Por lo tanto, todo lo que podemos hacer es tratar de entender cómo los poetas transformaron la realidad en una narrativa poética que resonaba con sus audiencias", acota Soza.
En cuanto a la "construcción" de los relatos de la Ilíada y la Odisea, se podrían establecer tres momentos. En primer lugar, la posible guerra o destrucción de Troya, cerca del año 1200 a. C. Luego la tradición oral sobre la guerra, que se transmite de generación en generación, en forma de cantos. Y, finalmente, la conformación del poema monumental, alrededor del 750-700 a. C. Homero -o el poeta al que llamamos Homero- habría dado forma definitiva a una tradición oral, pero no sabemos si él mismo la escribió o cuándo se realizó la primera copia escrita.
- ¿Qué elementos se toman de la tradición poética, a la hora de dar forma a los relatos de la Ilíada y la Odisea?
"La épica homérica es, antes que nada, el resultado de una tradición poética oral, compuesta originalmente sin ayuda de la escritura, que hunde sus raíces en la cultura indoeuropea. La técnica poética de los poemas homéricos comparte elementos temáticos, métricos y expresivos, por ejemplo, con el sánscrito védico del subcontinente indio. Lo mismo pasa con la concepción de los dioses y hombres como dos razas y el tema del héroe que viaja al inframundo, como Odiseo en el canto 11 de la Odisea. Hasta donde podemos ver, estos temas se encuentran transversalmente en la tradición indoeuropea".
- ¿Y hay relación, por ejemplo, con el poema épico Gilgamesh, surgido en la cultura sumeria de Mesopotamia?
"Es posible encontrar múltiples paralelos entre las acciones de Aquiles y Gilgamesh. Los viajes de Gilgamesh también comparten características con los viajes de Odiseo. Y la historia del ogro que es cegado encuentra paralelos en otras historias de Oriente. La tradición indoeuropea se vio, a su vez, enriquecida con préstamos e influencias de prácticas poéticas del Oriente próximo, particularmente sumerias, acadias e hititas".
Schliemann: aciertos y errores
- ¿Tuvo mérito Schliemann en cuanto a desentrañar la ubicación real de Troya?
"Hasta fines del siglo XIX, la mirada prevalente era que los poemas homéricos no tenían ningún sustrato histórico y no eran más que el resultado de la imaginación poética. Todo cambió con Heinrich Schliemann quien en una serie de excavaciones arqueológicas en Troya y Micenas durante el último cuarto del siglo XIX reveló un mundo rico y poderoso de reyes, palacios, ciudadelas imponentes y tumbas llenas de tesoros preciosos. Por primera vez, parecía que las cortes de Príamo y Agamenón, las historias de Helena y Paris, Troya y el caballo, encontraban sustento en una realidad material rastreable en diversos lugares del Mediterráneo oriental".
- ¿En qué acertó y en qué se equivocó Schliemann?
"Acertó en excavar sitios que correspondían con los nombres que aparecían en Homero: el montículo de Hisarlik en Anatolia noroccidental efectivamente corresponde a la antigua Troya o Ilión. Pero la obsesión historicista de Schliemann lo llevó a sostener que los tesoros encontrados en sus excavaciones habían pertenecido a los líderes mencionados en los poemas. Así, por ejemplo, su mujer, Sofía, posó para el mundo con una diadema con colgantes de oro encontrada en Troya que Schliemann presentó como una de 'las joyas de Helena'. Lo mismo hizo con la máscara de oro que encontró en una tumba de fosa en Micenas. Sin dudar, la calificó como la máscara de Agamenón".
- Y anunció el hallazgo de la Troya homérica, aunque era una urbe más antigua.
"Si bien Schliemann identificó múltiples estratos en sus excavaciones, los avances en la comprensión de la estratigrafía del sitio nos permiten hoy saber que los tesoros de Troya encontrados en el nivel "Troya II" datan de al menos mil años antes de la datación tradicional de la guerra de Troya, que suele datarse cerca del 1200 a. C. Si bien la destrucción de esa Troya II parece haber sido por fuego, no hay rastros de un ataque externo. Además, los eventos de esa época son anteriores a la migración griega en los Balcanes".
- ¿Hay huellas de una destrucción masiva de Troya?
"Hasta el momento, la arqueología no lo ha mostrado. La evidencia histórica es igualmente escasa y la tradición literaria parece sugerir que algo sucedió, pero la evidencia no es muy convincente. No hay que olvidar que incluso pequeños eventos pueden transformarse en grandes poemas épicos. Así lo muestra el Cantar de Roldán, el gran poema épico francés, que narra la gran batalla entre las fuerzas de Carlomagno y los musulmanes, en el año 778. El conflicto no fue más que una escaramuza de tribus de vascones contra la retaguardia de las fuerzas carolingias, pero fue exagerado en una serie de conflictos entre los dos grandes enemigos religiosos del momento".
El Mediterráneo de Odiseo
- La Ilíada se centra en un episodio de la Guerra de Troya, pero la Odisea incluye muchos elementos fantásticos, como cíclopes y lotófagos. ¿Es más difícil de rastrear a través de la arqueología y la historia?
"El énfasis de la Odisea en viajes y la navegación encuentra su lugar natural en el contexto de la colonización griega y el consecuente aumento en el comercio en los siglos VIII y VII a. C. Este fue el período en el que colonos griegos se expandieron y asentaron en las costas del Mediterráneo y el Mar Negro. Este parece haber sido el contexto en el que florecieron historias como la del esposo que retorna a casa, el mar traidor o el ogro cegado. El episodio de los cíclopes parece no ser más que el relato fabuloso de un encuentro hostil entre viajeros y población indígena que termina con la victoria de los viajeros, consecuencia de su inteligencia y tecnología superior".
"Antes del encuentro con los cíclopes, la poesía describe la isla de las cabras salvajes, la que posee todo lo necesario para la fundación de una ciudad próspera: un suelo fértil, un puerto natural, un manantial de agua fresca. Sin embargo, carece de humanos que puedan explotarla. Odiseo ve en la isla la oportunidad de desarrollar un nodo de intercambio comercial fecundo. Eso recuerda los patrones seguidos por la colonización griega, que a menudo se asentaba en islas frente a la costa, como Pitecusas, actual Isquia, frente a la costa de Nápoles, o Corfú, en el mar Jónico. Más que reflejar realidades rastreables a través de la arqueología, la Odisea es un buen reflejo de la colonización griega del Mediterráneo en la época arcaica".
Retorno a Ítaca
- Odiseo retornó a su hogar natal en Ítaca, una isla que existe en el mar Jónico. ¿Hay allí huellas materiales vinculadas a la historia del héroe?
"Los vestigios arqueológicos estudiados en Ítaca son limitados con respecto a la épica homérica. De hecho, algunos dudan de que la topografía homérica coincida con la actual. Por un buen tiempo, los trabajos se han concentrado en el sitio de Agios Atanasios, un lugar que la tradición ha conectado con Homero y Odiseo y que es popularmente conocido como 'la escuela de Homero'.
Recientemente, arqueólogos han encontrado evidencia de que en el lugar parece haber existido un ' heroon ', un santuario dedicado al culto de Odiseo. Pero todo lo que podemos decir, hasta ahora, es que, en el período helenístico, existió un culto en torno a la memoria o historia del héroe Odiseo. Y era común en las comunidades griegas intentar mostrar algún linaje, real o ficticio, con algún héroe homérico como forma de exhibir prestigio frente a las otras poleis ".
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