El partido de Manini comunicará su decisión una vez que el proyecto pase al plenario; mientras se espera, en el oficialismo también miran con "atención" qué legisladores no figuran en la fotografía de la conferencia de prensa de la Coalición Republicana del 9 de julio, en busca de todos los apoyos posibles.
En muchos momentos lo que ocurre puertas adentro del
Palacio Legislativo se parece a un mercado: los votos que pueden hacer inclinar la balanza, sobre todo cuando hay un escenario en el que ningún partido tiene mayorías propias la actual realidad del Parlamento uruguayo, tienen un precio que, conforme avanza el tiempo y se acercan las fechas límite, va subiendo. Y
Cabildo Abierto, "
la llave" para definir la suerte de la Rendición de Cuentas, como repiten en filas del oficialismo, es consciente de que esa ventaja, otra vez, está de su lado.
El partido que lidera
Guido Manini Ríos y que tiene dos diputados en la Cámara de Representantes vuelve a ser crucial en el sistema político en este 2026 luego de que la
Coalición Republicana bloque que Cabildo decidió abandonar ya hace un buen tiempo anunciara el jueves pasado que no dará sus votos para la votación en general de un proyecto que, en esencia, se caracteriza por dar un aumento de US$ 31 millones que se destinará íntegro al sistema de transferencias para la primera infancia, y por reasignaciones presupuestales que impactarán en las políticas de seguridad y de educación, y aquellas enfocadas en tratar la situación de calle.
"Decir de entrada que no se va a votar dijo este lunes Manini Ríos en entrevista en Canal 12, sin siquiera hacer el esfuerzo por corregir lo que está mal e intentar mejorar lo que sea posible,
me parece poco serio. Lo digo con respeto; cada partido es libre de tomar las decisiones que considere en función de su análisis. Pero, ¿merecen los uruguayos que la mitad del sistema político diga: 'Yo no te voy a votar nada'?".
"No votar o darle la herramienta que el Poder Ejecutivo pide para llevar adelante sus políticas siguió Manini es darle en bandeja el argumento para después decir: 'No cumplimos con nuestras promesas de campaña porque la oposición no nos dejó'. Se está tiñendo de campaña electoral tres años antes y no es bueno", esgrimió el exsenador, desmarcándose una vez más de la posición coordinada que mantienen sus exsocios de gobierno.
Por su parte, el diputado
Álvaro Perrone, que se había mostrado alejado del Frente Amplio después de los cambios en el Fonasa, afirmó en entrevista con El País este domingo que todavía no había iniciado conversaciones con el gobierno y que está esperando por la apertura que muestre el Poder Ejecutivo a la hora de atender algunos de sus reclamos.
Ahora bien, para entender el posicionamiento que de a poco va mostrando esta fuerza política debe tenerse en consideración la ambigüedad comunicacional de dos de sus actores más importantes su líder, Manini, y Perrone que en las últimas horas manifestaron opiniones no necesariamente coincidentes.
Por ejemplo, el general retirado subrayó ayer que la definición política de Cabildo, si no pasa nada extraño, será de acompañar la iniciativa del gobierno: "En principio, vamos a dar los votos para aprobar la Rendición de Cuentas", fueron sus palabras.
Pero esa opinión, así como cualquier otra que haga sobre el rumbo de este partido, tiene que interpretarse con el tamiz de algunos conceptos vertidos por Perrone en estas últimas horas. "Voy a ser claro: el líder es Manini Ríos. Pero
quienes votan son los diputados fue la advertencia de este legislador en entrevista con El País.
Los liderazgos son una cosa y los votos, otra. Una cosa es conducir un partido y otra estar en el día a día del Parlamento; no es lo mismo hacerlo desde lo lejano. Estoy convencido de que Cabildo tiene que renovar su discurso y presentar propuestas nuevas". Esto último que dijo fue en alusión a la identificación que durante años tuvo el partido con los reclamos por mayores recursos para las Fuerzas Armadas.
Con fuerte foco en la seguridad pública y reconociendo la importancia de las transferencias contempladas en la unificación y un aumento de recursos de esta Rendición, Perrone apuntó sus críticas contra el Ministerio de Ambiente por poner un caso y la necesidad de tener en su partido una agenda diferente de prioridades.
"Hay que aggiornarse en los temas y buscar nuevas propuestas para llevar adelante", declaró también.
La expectativa en el FA y la definición cabildante
Sea como fuere, y en función de mensajes explícitos e implícitos que han dado los cabildantes, en el Frente Amplio dan por descontado que los dos votos cruciales que necesita el oficialismo en Diputados serán aportados por Perrone y la otra diputada de este partido,
Silvana Pérez Bonavita. Ese es un convencimiento general en los pasillos del Parlamento, porque de igual manera piensan varios legisladores de la Coalición Republicana.
Sin embargo, las negociaciones formales siguen sin comenzar, dijeron a El País fuentes parlamentarias. Por lo que todavía no puede hablarse de asuntos o aspectos del articulado que ya estén concretamente arriba de la mesa, aunque hay un asunto que la coalición de izquierda ya avisó, por las dudas, que es innegociable: los vinculados al pasado reciente.
Sí se sabe o al menos esta es una definición ya adoptada por Perrone que Cabildo comunicará su apoyo o rechazo en general a esta Rendición de Cuentas definición clave porque, sin superar esta etapa, no habrá nuevos recursos para nadie y quedará todo como está, según la Ley de Presupuesto una vez que el proyecto de ley termine su tratamiento en comisión y pase al plenario. Esto se estima que sucederá en poco más de un mes.
De manera que, hasta entonces, dijo el diputado del MPP
Pablo Inthamoussu, Cabildo seguirá siendo o teniendo "la llave" del Parlamento. "Es una responsabilidad, incluso un peso muy importante que se le está dando a uno de los partidos menores que hasta ahora ha venido actuando con un criterio razonable: el de habilitar la discusión y el tratamiento y expresar sus desacuerdos en las negociaciones, como se ha dado siempre".
Pero el Frente Amplio, para este momento y para otros posteriores cuando comience el estudio del articulado tiene por si acaso otra estrategia: acercarse a diputados de la Coalición Republicana y para esto se mira con mucha "atención" quiénes no figuran en la fotografía de la conferencia del 9 de agosto, que puedan estar interesados en la aprobación de beneficios o modificaciones que vayan en línea con los intereses territoriales de su departamento.