Instituto de Estudios Humorísticos celebrará sus dos décadas con variadas actividades
El centro, a cargo del escritor Rafael Gumucio, conmemorará su vigésimo aniversario con un pódcast, la actualización de su Museo del Humor digital, charlas y el Premio Nacional del Humor.
Veinte años cumplirá en octubre próximo el Instituto de Estudios Humorísticos de la Universidad Diego Portales, que fue fundado y está a cargo del escritor Rafael Gumucio, con el objetivo de impulsar la reflexión sobre el humor en la cultura contemporánea y sus manifestaciones locales en formatos como la prensa, la literatura y la publicidad.
Durante estos años, se han desarrollado "clínicas de humor", espacios de conversación, donde invitan a referentes de la comedia como Natalia Valdebenito o Sergio Freire, para que expliquen su proceso creativo, además de dictar charlas, cursos, y la entrega anual del Premio Nacional del Humor Jorge "Coke" Délano.
"Lo fundé en 2006 con Nicanor Parra como director espiritual, palabra que él mismo hubiera encontrado ridícula y que por eso le calzaba perfecto. La idea de fondo era simple: el humor no es el descanso de la seriedad, es una de sus formas más exigentes. Parra decía que la verdadera seriedad es cómica. Yo agregaría que el humor, cuando es bueno, es la seriedad sin la solemnidad que la vuelve sospechosa. Quería un lugar donde eso se pudiera estudiar sin pedir permiso", explica Gumucio.
Para el escritor, el Instituto de Estudios Humorísticos también permite analizar el chiste con el mismo rigor que un poema, sin sacrificar su gracia en el proceso, un riesgo que, a su juicio, está latente en todo análisis académico. "La universidad suele mirar el humor como anécdota, no como objeto. El instituto invierte esa jerarquía", puntualiza.
Lo que viene
Para celebrar sus dos décadas, llevarán a cabo distintas actividades e iniciativas durante estos meses. Una de ellas es la publicación y difusión del pódcast "20 años de humor", en el que Gumucio conversa con personas ligadas al oficio de la comedia. Sus tres primeros capítulos ya están disponibles online y son con el guionista y publicista uruguayo Pablo Araújo, exeditor de las portadas de The Clinic; Francisco Javier Olea, ilustrador de "El Mercurio" y autor de libros de humor gráfico, y Pablo Ilabaca, uno de los creadores de las canciones de 31 Minutos.
Además, el Museo del Humor Digital del Instituto, archivo online reunido por el comediante Coco Legrand, quien lo donó a la entidad en 2022, a partir de octubre contará con material actualizado, entre el que se cuentan episodios del programa "La Manivela" y presentaciones de Tato Cifuentes, Ana González y Stefan Kramer, entre otros.
Legrand tenía el sueño de crear un museo físico en una casona en Valparaíso que albergara la historia del humor nacional, pero con la llegada de la pandemia su plan se frustró y decidió llevar esta iniciativa al mundo digital.
"Él supo y conoció lo que estábamos haciendo, que somos la única institución que hace esto en Chile, que eleva la historia del humor nacional. Entonces, le interesó ser parte de ello. En el museo van a encontrar algunas entrevistas a humoristas, obras, trabajos de humor gráfico, una muestra de lo que ha sido el humor en estos últimos cien años", señala Gumucio.
En octubre, tendrán un cierre de las celebraciones con actividades presenciales: un micrófono abierto, conversatorios, charlas y la entrega del Premio Nacional del Humor 2026. Sobre los criterios para escoger al galardonado, entre cuyos ganadores anteriores figuran los actores Catalina Saavedra, Delfina Guzmán y Julio Jung; los comediantes Álvaro Salas, Felipe Avello y Daniel Vilches, y el dibujante Guillo (Guillermo Bastías), entre otros, Gumucio precisa que no hay una fórmula determinada.
"Buscamos a alguien que haya hecho del humor una forma de vida, no un recurso ocasional, y que ese trabajo haya dejado huella en la esfera pública, venga de la literatura, la publicidad, la música, el teatro, el cine o el humor gráfico. Es un criterio deliberadamente amplio, porque el humor chileno nunca ha vivido en un solo formato", señala.
Durante estos 20 años de trabajo, el escritor reconoce que ha aprendido que el humor nacional es "multiforme y siempre cambiante". Vio nacer el fenómeno del stand up comedy , y cómo ese concepto se fue mezclando con nuestra herencia. "Una combinación entre novedad y tradición", que, asegura, "siempre resulta fascinante".