Regiones: ejecutar lo que el Gobierno no puede financiar
El próximo Gobierno tendrá un margen reducido para impulsar la economía desde el nivel nacional debido al deterioro de las finanzas públicas, por lo que las regiones deberán asumir un papel más activo en la reactivación económica, concentrándose en suplir esos vacíos que podrían generar el Estado en el corto y mediano plazo
El próximo Gobierno tendrá un margen reducido para impulsar la economía desde el nivel nacional debido al deterioro de las finanzas públicas, por lo que las regiones deberán asumir un papel más activo en la reactivación económica, concentrándose en suplir esos vacíos que podrían generar el Estado en el corto y mediano plazo. Esa es la principal conclusión del Informe Semanal de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, que plantea que el crecimiento del país dependerá cada vez más de la capacidad de departamentos y ciudades para ejecutar proyectos estratégicos e impulsar inversión. El documento sostiene que uno de los mayores retos será acelerar el crecimiento económico en un escenario en el que las cuentas fiscales nacionales ofrecen margen limitado. En ese contexto, señala que las regiones están llamadas a desempeñar papel más activo en la reactivación económica, ya que la capacidad del Gobierno Nacional se encuentra restringida por la situación de las finanzas públicas. Corficolombiana explica que la recuperación económica de 2025 dejó enseñanza clara y es que el desempeño regional no avanzó al mismo ritmo en todo el país. Mientras algunos departamentos lograron crecer por encima del promedio nacional, otros continuaron enfrentando contracciones asociadas a la debilidad de sectores estratégicos. Para la firma, estas diferencias muestran que el crecimiento depende de capacidad de gobiernos territoriales para ejecutar inversiones. El informe destaca que doce departamentos registraron crecimiento superior al promedio nacional de 2,6% durante 2025. Entre ellos sobresalen Bogotá, Risaralda, Antioquia y Tolima, con una expansión de 3,5%; Risaralda, con 3,2%; y Antioquia y Tolima, ambos con 3,0%. En contraste, Casanare, Arauca, La Guajira, Putumayo y Cesar registraron contracciones económicas, asociadas principalmente a la caída de la actividad minera, un sector con una alta participación dentro de sus economías. Dentro del análisis, Bogotá ocupa un lugar central como ejemplo del papel que pueden desempeñar las regiones cuando logran combinar financiación, inversión y ejecución. Corficolombiana señala que la capital explicó cerca del 40% del crecimiento económico nacional en 2025, gracias a que representa aproximadamente una cuarta parte del PIB colombiano y mantuvo un importante ritmo de inversión pública. El estudio también pone foco sobre la construcción, donde, mientras el valor agregado del sector cayó 2,7% a nivel nacional, en Bogotá aumentó 4,9%, impulsado tanto por la actividad edificadora como por el avance de grandes proyectos de infraestructura. Entre ellos sobresale la Primera Línea del Metro de Bogotá, cuya ejecución pasó de 46% en 2024 a 70% en 2025 y alcanzó 80% a junio de este año, además de otras obras de movilidad en la ciudad. Para Corficolombiana, estos resultados muestran que las regiones pueden convertirse en motores de crecimiento "cuando cuentan con proyectos estratégicos, instrumentos de financiación y capacidad de ejecución" y a juicio del centro de estudios, experiencias como las de Bogotá, Antioquia y Atlántico demuestran que la inversión territorial puede transformarse en fuente de crecimiento de largo plazo cuando existe una adecuada articulación entre recursos y gestión pública. Aunque el informe reconoce que las entidades territoriales disponen de diversas herramientas para financiar inversiones, concluye que el principal cuello de botella ya no está en la disponibilidad de dinero. Ingresos propios, regalías, transferencias, Obras por Impuestos y crédito público conforman un conjunto de instrumentos suficientes para respaldar proyectos estratégicos, pero su aprovechamiento sigue siendo muy desigual entre las distintas regiones del país. Resaltan de forma explícita que "el principal desafío de las regiones no es recursos, sino la capacidad para convertirlos en inversión" y en esa línea, advierte que las dificultades de ejecución, baja autonomía fiscal y la concentración del endeudamiento reflejan que la capacidad de financiamiento no siempre termina convirtiéndose en infraestructura, desarrollo o crecimiento económico sostenible. Corficolombiana añade que la mayoría de departamentos y municipios mantienen espacio para crédito público sin acercarse a los límites fijados por la Ley 2155 de 2021. Sin embargo, pocas entidades han logrado utilizar instrumento para financiar proyectos estratégicos.