La Nación, Costa Rica
15 de julio de 2026
Acompañamos a expertos de Grupo Purdy y Quálitas por las calles de San José para registrar el irrespeto vial y las conductas que provocan accidentes fatales.
Pudimos haber convocado a diferentes especialistas a hablar sobre seguridad vial, movilidad y convivencia ciudadana en un el estudio de grabación de La Nación, en un centro de eventos especiales o en un centro educativo. En cualquiera de esos casos hubiéramos tenido buenos resultados.
Sin embargo, apostamos por observar ese comportamiento ciudadano en las calles de San José.
¿Cómo somos cuando salimos a conducir cualquier tipo de vehículo? ¿Cuando somos peatones? ¿Cómo somos de pasajeros?
Se hicieron tres salidas que se transmitirán en tres episodios diferentes. En cada uno se recorrieron diferentes calles y se habló con diferentes tipos de personas. Este es un esfuerzo de La Nación con datos del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi) y del Estudio de Movilidad Segura de Grupo Purdy y el Centro para la Sostenibilidad Urbana (CPSU).
También se contó con el apoyo de Grupo Purdy y la aseguradora Qualitas.
El primer episodio ya está listo y usted puede repasarlo aquí:
Los otros dos se transmitirán el próximo lunes 20 y lunes 27 de julio, ambos a las 10 a. m. en el canal de YouTube de La Nación.
¿Qué encontramos al salir a la calle?
En la primera ruta se salió desde las instalaciones de Grupo Nación en Llorente de Tibás hacia barrio México, de ahí calle 20, Sabana a salir a paseo Colón, avenida segunda y el bulevar de San Pedro hasta la fuente de la Hispanidad y de regreso a Tibás.
En este trayecto nos acompañaron:
La ruta no fue antojadiza, tanto el Cosevi como el CPSU consideran a este trayecto como con las mayores colisiones, atropellos, falsos adelantamientos, irrespeto a los espacios de parqueo, entre otros.
Otro tipo de epidemia
Al iniciar el recorrido, Sequeira manifestó que los conflictos de movilidad vial no son aislados de Costa Rica, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo catalogó como una epidemia silenciosa.
"La cantidad de lesionados que se dan en carretera van entre los 20 y 50 millones de personas alrededor del mundo. Es el resultado de un sistema que tal vez no se ha adaptado tan rápidamente a nuestras necesidades como personas que conviven en las calles", destacó Sequeira.
Campos apuntó que por eso mismo no podemos quedarnos con un "ya sabemos manejar", porque el preservar nuestra seguridad y la de quienes tenemos alrededor es un asunto que debe atenderse en todo momento. Los sentidos deben estar concentrados en lo que realizamos y en el entorno.
Ruiz complementó: "esto no solo es un asunto de movilidad, también de vidas humanas que se ven truncadas o perdidas o lesiones muy graves. También vemos madres que se quedan sin hijos, padres sin su núcleo familiar. Y el tema de salud mental también es grave, podría rayar con delitos".
"Cada vez que tomo el volante debería llegar a mi casa vivo, sano y en libertad. Y cada vez que tomamos las llaves del vehículo debemos pensar en ser conscientes de que nuestras decisiones están jugando con nuestra salud", agregó.
Campos apuntó a que muchas personas consideran que si logran escaparse de una infracción "ya ganaron", cuando en realidad pudieron exponer su propia vida y la seguridad.
Sequeira apuntó: "no podemos olvidar que al conducir un vehículo estamos operando una máquina. Ya el proceso se nos hizo tan automático que lo pasamos por alto, y esto puede conllevar mucho".
Ruiz señaló que normalmente cuando se adquiere una certificación hay actualizaciones constantes, pero eso no ocurre cuando obtenemos la licencia, porque para renovarla solo se requiere el dictamen médico y no hay cursos de actualización. La ley de tránsito puede cambiar y no se evalúan los conocimientos sobre la nueva legislación.
Además, es necesario dar al vehículo un mantenimiento adecuado.
Semáforos descompuestos, colisiones y contravía
En calle 20 nos encontramos con un semáforo que no estaba en completo funcionamiento y registraba luces intermitentes en ambos lados, lo que provocó confusión en muchos conductores.
"Quien va manejando el vehículo es uno, y la decisión de la conducción es de uno. Si un semáforo no sirve, debo acatar lo que me dice la legislación. Pero es una decisión personal", destacó Sequeira.
Media hora después de iniciar el recorrido vimos una colisión con un motociclista involucrado. Estaba tendido en la calle esperando atención.
"¿Estamos invirtiendo como país en capacitación para conducir cualquier tipo de vehículo? ¿Estaremos haciendo lo propio para evitar los siniestros? ¿De la mano de quién estamos aprendiendo a conducir? Desde la primaria se deben dar materias de movilidad segura", se preguntó Ruiz.
Campos indicó, que a nivel de la aseguradora, ellos evalúan dos aspectos de los siniestros: la frecuencia y la intensidad.
"Muchas personas jóvenes ven las motocicletas como una oportunidad de movilidad, pero la mayoría de los siniestros que vemos tienen motos involucradas, y los motociclistas son los que llevan las lesiones más caras", destacó.
A 200 metros, ya sobre paseo Colón, nos encontramos una segunda colisión con otro motociclista involucrado.
Campos remarcó que también hay motociclistas lesionados sin licencia, lo que complica su atención.
Un par de minutos después, tres motociclistas en fila intentaron girar a la izquierda en doble línea amarilla, cruzando tres carriles.
"Es muy peligroso. Aquí han ocurrido accidentes fatales y seguimos haciendo lo mismo", expresó Campos.
Él no había terminado su frase cuando un camión nos rebasó, invadió el carril contrario y condujo 25 metros contravía para girar a mano izquierda en un giro no permitido.
A pocos metros, un autobús se había quedado varado y no había colocado triángulos.
"Las personas que vamos en carretera debemos ser conscientes de que no sabemos la situación de la persona del vehículo de al lado. Puede ser que vaya bien, pero no saben con qué está lidiando. Deberíamos combatir las malas prácticas con empatía", expuso Sequeira.
Los errores no fueron solo de conductores. Vimos peatones cruzando en zigzag entre los carros en las cercanías de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), cuando tenían dos pasos peatonales en cuestión de 100 metros.
El tren: otro protagonista de la vía
Al llegar al barrio Francisco Peralta el tren apareció. No fuimos testigos de colisiones contra el tren, pero Campos compartió lo que vive en su trabajo.
"La responsabilidad es 100%, nunca va a ser culpa del tren, pero no me van a creer que no falta el cliente que dice ‘es que el tren se me metió’. De verdad tenemos gente que nos ha dicho eso", destacó.
Campos señaló que también han visto choques contra postes en donde los asegurados indican que la "culpa" fue del poste.
La lluvia y el teléfono
El uso de los teléfonos celulares también fue tema de conversación.
"Muchas personas creen que por estar en una presa pueden estar mandando mensajes. Desde que WhatsApp entró en nuestras vidas hay gente que pretende que les respondamos 24/7, pero debemos respetar el tiempo que estamos conduciendo", dijo Ruiz.
Sequeira añadió: "ese mensaje puede esperar. Esa reunión puede esperar. Pero las decisiones en carretera no".
Pocos metros antes de finalizar el recorrido comenzó a llover fuerte.
"Con la lluvia aumenta el riesgo de accidentes y los accidentes en sí. Hay más vehículos en las calles, hay más distractores, hay más estrés y también las calles mojadas afectan", señaló Campos.
Los especialistas finalizaron diciendo que la convivencia humana en carretera debe ser cuidadosa, porque todos tenemos el derecho de salir y llegar sanos y salvos.