Viento daña casa para damnificados por incendio en Viña del Mar, y activan evacuación en sector de Quilpué
Incidente reabrió las críticas del titular de Vivienda contra la constructora, que respondió que percance obedeció a que las obras fueron paralizadas.
Una vivienda en reconstrucción para los damnificados del megaincendio de Viña del Mar sufrió el desprendimiento de un muro con las lluvias y vientos de ayer. Durante la visita al lugar, equipos técnicos del Ministerio de Vivienda y del Serviu de Valparaíso constataron que el muro se desprendió de la losa y que los elementos utilizados para unir ambas estructuras salieron de sus anclajes.
"Confirma lo que señalaron los peritajes del Idiem y de la Ditec: estos paneles no estaban diseñados para viviendas de dos pisos y, además, los elementos que debían unir el muro con la losa no resistieron. Gracias a que las obras fueron paralizadas, la casa estaba deshabitada y no hubo lesionados", afirmó el ministro Iván Poduje.
La constructora San Sebastián atribuyó la situación a rachas de viento superiores a los 70 km/h, que desplazaron algunos paneles prefabricados en una vivienda con un avance del 50% y cuyos trabajos de terminación y afianzamiento no pudieron ser ejecutados, debido a la paralización ordenada en abril.
En las dunas de Reñaca y Concón, el viento desprendió arena antes de que las lluvias dejaran caer 40 mm en las laderas en pocas horas. Esa combinación de factores preocupó al geólogo Mario Guerra, de la U. Católica de Valparaíso. "La arena permite una rápida infiltración del agua y, si esta supera la capacidad de los sistemas de drenaje o halla caminos preferenciales en el subsuelo, pueden reactivarse erosión interna, pérdida de material y asentamientos localizados", dijo.
En Quilpué, en tanto, el Senapred evacuó, con apoyo de personal militar, sectores de las poblaciones Argentina y Pompeya Norte ante el riesgo de aluvión. Dirigentes del primer sector señalaron que hasta anoche seguía el procedimiento.
Ambas zonas fueron golpeadas por el megaincendio de 2024 y al perder capa vegetal, las laderas inestables quedaron propensas a deslizamientos con las lluvias.