El Comercio, Perú
20 de julio de 2026
Limitaciones. En 20 de las circunscripciones, los diputados electos registran la menor votación vista desde 1995. Especialista advierte que este panorama afectaría la legitimidad del nuevo sistema bicameral.
Los seis partidos políticos que tendrán presencia en el nuevo Congreso bicameral registran la representación más baja a nivel de votación, en al menos 26 años de historia parlamentaria. Tanto los votos obtenidos por los partidos en la Cámara de Diputados como en la Cámara de Senadores no superan el 35% de los electores hábiles para las elecciones generales que se realizaron el pasado 7 de junio.Hasta la elección del 2021, la representación de las agrupaciones políticas que lograron escaños en el Congreso unicameral no había bajado del 40%. Dado que estamos ante un nuevo período bicameral, el análisis se realizó por cada cámara. En la de diputados, donde la composición de 130 miembros es igual a la de los períodos unicamerales, la representación de los seis partidos que tendrán escaños llega al 33,65%, mientras que en la de senadores, la cifra es similar con un 35,63%.Otro indicador de la baja representación política para el nuevo mandato parlamentario se observa en las votaciones de los diputados. En 20 de las circunscripciones, los diputados electos registran la menor votación vista desde 1995. En algunos casos, se registran casos de congresistas que regresan a una curul con una votación incluso menor que la obtenida en anteriores procesos electorales. Mery Infantes, reelecta con Fuerza Popular por Amazonas, obtuvo 1.131 votos menos de los que sacó en la elección del 2021.Carlos Domínguez, diputado electo por Áncash por Fuerza Popular, obtuvo en el 2016 en total 24.088 votos, y para esta elección solo consiguió 3.920. Similar es el caso de su colega fujimorista Milagros Takayama, quien presenta 13.346 votos menos que en la elección de hace 10 años.Existen cuatro diputados que resultaron elegidos con menos de 2.000 votos. Si tomamos en cuenta la valla a 5.000 votos, suman 13 los diputados que se encuentran por debajo de ese margen.En el Senado regional, son solo seis los parlamentarios que lograron un escaño con menos de 5.000 votos.?Una tendencia?Las cifras analizadas muestran que, desde el 2016, ningún Parlamento ha vuelto a representar a la mitad del electorado. ?Lo del 2026 no sería una caída, es la consolidación de una tendencia de los últimos 10 años?, explicó Martín Cabrera, abogado especialista en asuntos parlamentarios.Tras revisar las cifras detectadas por El Comercio, Cabrera puso énfasis en algunos puntos que deben tomarse en cuenta para el período parlamentario que se iniciará en agosto próximo: 1. Dos de cada tres peruanos hábiles no tienen hoy un partido con escaño que los represente; y 2. Los partidos que sí entraron no tienen ?base político-partidaria? relevante detrás (por la baja representación de sus padrones electores; es decir, son franquicias electorales que ganan curules sin militancia real.?En mi tierra, Tumbes, la diputada electa María Ramos entró con 1.275 votos preferenciales; en Amazonas, Mery Infantes se reeligió con 1.444. La legalidad de sus credenciales está fuera de duda; su respaldo social, no. Y como he venido sosteniendo: legalidad no es legitimidad?, apuntó Cabrera.?Las complicaciones?La baja legitimidad también puede significar problemas en la gestión parlamentaria. Así lo interpretó el propio Martín Cabrera, quien apuntó a los primeros problemas que pueden surgir por la falta de consensos en votaciones sensibles, y el posible fraccionamientos en las bancadas que no representan a partidos estructurados.?El bicameralismo debuta sin colchón de legitimidad. La ciudadanía no va a distinguir entre el nuevo sistema y los nuevos parlamentarios. Si los primeros meses se parecen a los últimos años, la factura no la pagarán solo los elegidos: la pagará el modelo bicameral, que es una reforma que el país necesitaba?, indicó el director de IPOC Consultores.