Las lecciones que dejó la final del Mundial de Fútbol sobre la importancia de saber perder
Para los expertos, cómo se enfrenta una derrota es una habilidad clave más allá del deporte, que habla de autorregulación, tolerancia a la frustración, y que se puede aprender.
La final de este Mundial de Fútbol no solo dejó imágenes de la celebración de España tras conquistar el título. El partido generó una conversación posterior, la cual estuvo marcada por las reacciones de algunos jugadores argentinos tras la derrota.
Desde la tarde del domingo comenzaron a replicarse en redes sociales y medios de comunicación videos que mostraban reacciones del conjunto trasandino tras quedar en segundo lugar.
Entre ellas, había registros en los que varios futbolistas permanecían de espaldas mientras España recibía el trofeo y otros que captaban discusiones, empujones y golpes entre jugadores, iniciadas por algunos jugadores de Argentina, según varios medios.
Las escenas contrastaron con las imágenes que habían circulado el día anterior tras la semifinal entre Inglaterra y Francia, cuando futbolistas de ambas selecciones terminaron formando un círculo, abrazados en la cancha.
"Tenemos que demostrar que sabemos perder. El partido lo perdimos y ya asumimos las cosas", dijo el DT argentino Lionel Scaloni, al hablar con la prensa.
"Más allá del episodio puntual y evitando el juicio hacia la selección argentina, lo que nos muestra esto es la importancia de aprender a saber perder", señala Paula Ortiz, psicóloga deportiva de Clínica Meds.
"Hay que entender que saber perder no significa no sentir tristeza, rabia, ni frustración; al contrario, eso es muy humano y está bien sentirlo (....). Pero otra cosa es transformar esas emociones en agresión, desprecio y falta de respeto", agrega la especialista.
Claudio Araya, psicólogo y académico de la UAI, plantea que saber perder es una habilidad esencial "porque nos permite aprender. Si no perdiéramos nunca en la vida, no aprenderíamos y no conseguiríamos cosas más adelante realmente importantes".
Disfrutar el proceso
Araya agrega: "Obviamente, a nadie le gusta perder, pero es muy importante desarrollar la capacidad de tomar perspectiva y entender que una derrota forma parte de un proceso más amplio, que el resultado no siempre depende de nosotros y que existen elementos como el azar. Esto también hace que podamos disfrutar más el proceso".
El psicólogo opina que esa mirada permite enfrentar mejor las emociones intensas que surgen cuando las cosas no resultan como se esperaba. Araya destaca que incluso dentro de un mismo equipo deportivo pueden observarse diferentes maneras de reaccionar.
Tras la final, señala, también hubo jugadores y miembros del cuerpo técnico argentino que felicitaron a sus rivales. "Hubo personas que se lo tomaron mejor que otras. Eso se debe, en parte, a la capacidad de entender la derrota como parte del proceso", indica.
En la misma línea, María Alejandra Martínez, psicóloga de Clínica Santa María, plantea que aprender a perder es una habilidad que "fortalece la resiliencia, la tolerancia a la frustración y el crecimiento personal".
Concuerda Ortiz, quien señala que saber manejar la derrota es importante porque pone en juego una habilidad que no solo es relevante en el deporte: la autorregulación.
En ese sentido, agrega la psicóloga, aprender a manejar la frustración en una competencia puede trasladarse a otros ámbitos, como las relaciones con amigos, la pareja, la familia o dificultades en el colegio y el trabajo.
Ortiz advierte que "saber perder no se aprende después de perder una final, sino que debe entrenarse desde la infancia".
Para ello, recomienda a los padres validar las emociones de sus hijos sin justificar conductas violentas: "Se les puede enseñar que se puede sentir rabia, pero también que hay límites, como no golpear, insultar, humillar ni despreciar al rival", aconseja.
Los expertos también recomiendan enseñar a valorar el proceso y no hacer que todo el reconocimiento dependa de resultados.
De lo contrario, explican, la derrota puede vivirse como una amenaza al propio valor. En relación con esto, Martínez recomienda separar el resultado de la identidad personal. "Es importante transmitir que un error fue circunstancial y no significa que la persona sea mala o incapaz", explica.
Otra estrategia consiste en ayudar a resignificar la derrota. En vez de centrar la conversación únicamente en lo que salió mal, propone preguntar qué parte del proceso disfrutó, qué hizo bien o qué se aprendió.
Para Araya, se trata de capacidades que se desarrollan desde la niñez, "pero que también podemos entrenar durante toda la vida", señala.
Prácticas como la meditación, el mindfulness pueden ayudar a controlar las emociones y los impulsos, asegura.
Temblores en España por los festejosLos sismógrafos de España captaron las vibraciones provocadas por los hinchas al festejar el gol que le dio el triunfo en la final del Mundial, señaló el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Los investigadores detectaron señales inusuales en ciudades como Barcelona, Cádiz y Granada. Los sensores registraron tres ráfagas claras durante el partido: tras el gol de Ferran Torres, un segundo tanto que fue anulado por el VAR y la vibración más intensa después del pitazo final.
Los científicos indicaron que se trató de "sismicidad inducida por actividad humana", en este caso miles de aficionados saltando, gritando y celebrando al mismo tiempo. Se detectaron vibraciones similares durante la victoria de España en la Eurocopa 2024.