AgrifoodTech gana terreno entre ‘startups’ de la región
Ante los nuevos desafíos globales, que van desde la seguridad alimentaria hasta el cambio climático y la salud pública, los emprendimientos de base tecnológica se han convertido en una de las principales apuestas para desarrollar soluciones innovadoras y escalables
Ante los nuevos desafíos globales, que van desde la seguridad alimentaria hasta el cambio climático y la salud pública, los emprendimientos de base tecnológica se han convertido en una de las principales apuestas para desarrollar soluciones innovadoras y escalables. En ese contexto nació FoodRise, una iniciativa que busca consolidarse como el primer hub de innovación especializado en sistemas alimentarios del Cono Sur, conectando startups, corporaciones, inversionistas y actores del ecosistema para acelerar soluciones tecnológicas con impacto en la cadena alimentaria. La relevancia de este tipo de emprendimientos queda reflejada en el estudio ‘El ecosistema AgrifoodTech en Cono Sur: Diagnóstico y recomendaciones de líneas de activación estratégicas’, el cual identifica amplias oportunidades para que las startups de la región contribuyan a resolver desafíos como el desperdicio de alimentos, las brechas de acceso a una alimentación de calidad, las ineficiencias logísticas y los efectos del cambio climático sobre la producción agrícola. Más allá de diagnosticar los retos de la seguridad alimentaria, el informe evidencia que existe una ventana de oportunidad para el desarrollo de startups capaces de transformar distintos eslabones de la cadena de valor mediante tecnologías como inteligencia artificial, internet de las cosas (IoT), blockchain, sensores inteligentes y biotecnología. Oportunidades De acuerdo con el estudio, los desafíos de seguridad alimentaria en la región son complejos. Aunque el Cono Sur se encuentra entre las principales zonas productoras y exportadoras de alimentos del mundo, persisten dificultades para garantizar que toda la población tenga acceso a productos nutritivos y asequibles. Las cifras reflejan la magnitud del reto. El informe señala que cerca del 38% de la población de América Latina y el Caribe enfrenta algún nivel de inseguridad alimentaria, mientras que alrededor del 7% padece hambre. Esta situación afecta especialmente a comunidades rurales, mujeres y niños. A ello se suma lo que los investigadores denominan la "paradoja de la abundancia": territorios con una elevada capacidad de producción agrícola que aún enfrentan problemas de acceso y nutrición. El documento también advierte sobre una doble carga alimentaria. Mientras una parte de la población tiene dificultades para acceder a alimentos básicos, otra registra altos niveles de sobrepeso y obesidad asociados al consumo de productos con bajo valor nutricional. Las ineficiencias de la cadena de suministro agravan el panorama. En Argentina, por ejemplo, se estima que hasta la mitad de las frutas y verduras producidas termina desperdiciándose debido a problemas de almacenamiento, transporte y planificación. Para los autores del estudio, estos desafíos representan un amplio campo de acción para las startups tecnológicas, capaces de desarrollar herramientas que aumenten la eficiencia y reduzcan las pérdidas a lo largo del sistema alimentario. La investigación identifica al sector AgrifoodTech como uno de los segmentos con mejores perspectivas de crecimiento en los próximos años, impulsado por la combinación de capacidades científicas, experiencia agrícola y una creciente demanda global por sistemas alimentarios más sostenibles. Uno de los frentes más prometedores se encuentra en las tecnologías aplicadas a la producción agrícola. Soluciones de agricultura de precisión, sensores inteligentes, monitoreo satelital, bioinsumos e internet de las cosas permiten optimizar recursos como agua, fertilizantes y energía, al tiempo que mejoran la productividad y reducen el impacto ambiental. Otra de las oportunidades identificadas es la trazabilidad alimentaria. Las nuevas exigencias regulatorias en mercados internacionales, especialmente en Europa, están impulsando la demanda de tecnologías capaces de rastrear el origen de los productos y demostrar prácticas sostenibles a lo largo de toda la cadena de valor. En este segmento, herramientas basadas en blockchain, plataformas digitales de certificación y sistemas de monitoreo en tiempo real podrían convertirse en una ventaja competitiva para productores y exportadores. La logística también aparece como una prioridad estratégica. El estudio destaca la necesidad de modernizar la cadena de frío y los sistemas de distribución para reducir pérdidas poscosecha y garantizar la calidad de los alimentos durante el transporte. La nutrición Más allá de la productividad agrícola, el informe identifica oportunidades relacionadas directamente con la seguridad alimentaria. Una de ellas es el desarrollo de plataformas capaces de redistribuir excedentes alimentarios, conectar productores con nuevos canales de comercialización y evitar que productos aptos para el consumo terminen convirtiéndose en residuos. Asimismo, existe espacio para startups enfocadas en proteínas alternativas, alimentos funcionales y soluciones nutricionales de bajo costo orientadas a mejorar el acceso a productos saludables en poblaciones vulnerables.