El Comercio, Perú
25 de julio de 2026
Se han registrado al menos cinco avistamientos de ballenas en solo una semana.
Usuarios en redes sociales han registrado la presencia de ballenas en el litoral de San Bartolo, Punta Hermosa, Los Cedros de Villa (Chorrillos) y Huarmey (Áncash). Estos animales, considerados los más grandes del planeta, no deberían avistarse en esta época del año frente a dichas zonas, sino frente a las costas de Piura y Tumbes. Su presencia respondería a una serie de eventos naturales extremos que se vienen gestando en el Perú y a escala global.Las ballenas vistas corresponden a la especie jorobada. Su presencia en estos puntos no es común y respondería al calentamiento de las aguas del litoral, que en esta época del año deberían ser mucho más frías.Al respecto, el oceanógrafo y magíster en Ciencias y Tecnologías para la Gestión de la Costa, Darwin Loarte, explicó que, en condiciones normales, las ballenas jorobadas migran desde la Antártida hacia Piura y Tumbes en busca de aguas más cálidas para reproducirse. Sin embargo, el fenómeno de El Niño habría favorecido su presencia en las otras zonas mencionadas.Además, el experto señaló que las principales presas de esta especie, como la anchoveta, también han cambiado de ubicación debido al aumento de la temperatura del mar.Cabe resaltar que, de acuerdo con el oceanógrafo Gino Passalacqua, estos avistamientos no representan un riesgo para la actividad pesquera, ya que las ballenas no se encuentran en las zonas donde habitualmente operan las embarcaciones.?El Niño se intensifica?En su informe mensual, la Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño comunicó que la temperatura superficial del mar registra una anomalía de 3,5 °C por encima de lo normal. Sin embargo, el oceanógrafo Gino Passalacqua sostuvo que, según sus mediciones, el incremento alcanza los 4,5 °C.Ambos especialistas coincidieron en que un evento de El Niño global es inminente. Explicaron que los modelos predictivos muestran similitudes con los fenómenos de 1997-1998 y 1982-1983, considerados entre los más intensos de las últimas décadas.