Lunes, 27 de Julio de 2026

Prescribir ir al teatro o a talleres de arte: las otras "recetas" que entrega la medicina

ChileEl Mercurio, Chile 27 de julio de 2026

Como una forma de complementar las terapias tradicionales, cada vez más investigaciones muestran que asistir a actividades artísticas ayuda a los pacientes a reducir el aislamiento, mejorar la adherencia a los tratamientos y fortalecer su salud mental.

Conciertos de guitarra, piano y cuerdas, además de obras de teatro, son parte del tratamiento que David Uribe (47) recibe desde hace más de un año mientras enfrenta un cáncer. En lugar de comprar una entrada, su médico le entrega una receta que luego canjea por un par de asientos en el teatro.
El objetivo es incorporar la experiencia artística como un complemento terapéutico capaz de aliviar el dolor, fortalecer el ánimo y favorecer la adherencia a los tratamientos.
La iniciativa, denominada "Receta Cultural", es impulsada por el Hospital de Frutillar y la Fundación Teatro del Lago, y forma parte de una tendencia internacional conocida como prescripción social, mediante la cual profesionales de la salud indican actividades artísticas, culturales o comunitarias para mejorar el bienestar físico y mental de sus pacientes.
De hecho, lo que hasta hace pocos años parecía una idea novedosa hoy forma parte de los sistemas sanitarios de países como Inglaterra, Canadá o Suiza.
"Es una iniciativa súper buena porque ayuda a compartir con otros, a salir un poco de la rutina de la enfermedad, disfrutar con la familia. Es un momento que nos saca del mundo en que estamos y alimenta el alma", confiesa Uribe.
Su percepción no es algo aislado. Un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud en 2019, tras revisar más de 900 investigaciones sobre el vínculo entre arte y salud, concluyó que la participación en actividades culturales contribuye a mejorar la salud física y mental durante todo el ciclo vital. Un informe posterior, en 2023, reforzó esas conclusiones, señalando que las artes favorecen el bienestar psicológico, fisiológico y social, además de estimular conductas saludables y fortalecer la cohesión comunitaria.
En Chile, estas terapias fueron incorporadas a la Política de Medicinas Complementarias y Prácticas de Bienestar impulsada por el Ministerio de Salud en 2024.
Vida comunitaria
Precisamente, en Frutillar, el proyecto nació para comprobar si esa evidencia internacional podía replicarse en el país. Alejandro Larenas, director ejecutivo de la Fundación Teatro del Lago, explica que desde hace dos años trabajan con pacientes oncológicos, con dolor crónico y personas en tratamiento por consumo de alcohol y drogas. "Queríamos saber si ir al teatro generaba un cambio real en su tratamiento o en la percepción de su enfermedad", señala.
Los resultados preliminares son alentadores: "En pacientes en rehabilitación por consumo de alcohol y drogas se observó un aumento cercano al 60% en la adherencia al tratamiento y todos manifestaron una mejor disposición frente a su proceso terapéutico", cuenta Larenas. En oncología, la totalidad de los participantes declaró experimentar una sensación de mayor bienestar y una actitud más positiva frente a la vida.
Para Nicolás Bustos, médico general de zona y coordinador del programa en el Hospital de Frutillar, el principal efecto está en romper el aislamiento que suele acompañar a muchas enfermedades. "Los pacientes oncológicos dejan de salir y compartir. Acá vuelven a encontrarse con otras personas, generan comunidad y sienten que el equipo de salud se preocupa por ellos de manera integral", explica.
Hasta ahora, el programa ha entregado más de 800 entradas a pacientes y funcionarios, y ya prepara su expansión al Hospital de Puerto Montt.
Una experiencia similar se desarrolla en Chillán desde 2023, a cargo de la Dirección de Salud Municipal y la Corporación Cultural Municipal. Desde su implementación se han emitido más de 500 recetas, que consideran al menos cuatro actividades por persona y ya suman más de 2.000 participaciones en talleres y espectáculos.
Fernando Bustamante, director (s) de la Dirección de Salud Municipal de Chillán, afirma que la iniciativa "representa una forma innovadora e integral de abordar la salud mental, entendiendo que el bienestar de las personas no depende únicamente de la atención clínica, sino también de su participación activa en la vida comunitaria".
Según detalla, el programa ha contribuido a disminuir el aislamiento, fortalecer la autoestima y crear nuevos vínculos sociales entre personas que enfrentan problemas de salud mental.
Para Virna Veas, directora ejecutiva de la Corporación Cultural Municipal de Chillán -entidad que gestiona el Teatro Municipal de la comuna y el Centro Cultural Municipal-, la receta cultural termina generando algo que trasciende la actividad artística: "Personas que llegan solas al teatro o a un taller terminan integrándose a un grupo y recuperando un espacio de encuentro".
También están realizando un estudio con el que esperan tener resultados a final de año sobre el impacto en los pacientes y sumarlo a la evidencia internacional disponible.
Por ejemplo, en Inglaterra, un estudio publicado este año en la revista Innovation in Aging, que siguió a más de 3.500 adultos británicos, aportó nuevos datos: participar en actividades culturales al menos tres veces al año se asocia con un envejecimiento biológico 2% más lento; hacerlo una vez al mes eleva esa cifra al 3% y una vez por semana alcanza un 4%. Un efecto comparable al de realizar actividad física de manera regular, dicen sus autores.
"Está estudiado qué tan frecuente tienes que recetarles una entrada a los pacientes para que haya un beneficio y lo que se ha visto es que una intervención no sirve; tiene que ser algo permanente", precisa Bustos. Pero, agrega, "hay un estudio que muestra que si se realiza esto cada tres meses, el beneficio no es menor que si lo dan todos los meses. Entonces eso es muy interesante porque puedes distribuir el recurso de manera justa".
Ejemplos en el extranjeroEl Reino Unido es uno de los pioneros en prescripción cultural. La capital británica cuenta con programas del Servicio Nacional de Salud (NHS) donde los médicos recetan entradas a museos, teatro y artes a pacientes con depresión, ansiedad o aislamiento.
En Bruselas (Bélgica), la red de Arts on Prescription permite a los médicos de atención primaria derivar a pacientes hacia actividades teatrales y creativas como herramienta complementaria del tratamiento.
En 2024, inspirados en un proyecto en Montreal (Canadá), el cantón de Neuchâtel (Suiza) puso en marcha una iniciativa en la que personal de salud de atención primaria puede prescribir visitas gratuitas al museo como parte de un plan destinado a mejorar la salud mental de pacientes con ansiedad, depresión o estrés.
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