El Comercio, Perú
4 de agosto de 2026
Fiscalización. El Comercio recorrió la Av. Arequipa luego de que entraran en vigencia las sanciones para los conductores de este tipo de vehículos que invadan los espacios exclusivos para bicicletas. No se registraron operativos policiales de control.
La fiscalización a motos eléctricas que invaden las ciclovías comenzó oficialmente este fin de semana. Sin embargo, el inicio de esta medida aún no se refleja plenamente en las calles. Durante un recorrido por El Comercio en la Av. Arequipa, se comprobó que, si bien la presencia de este tipo de vehículos en las ciclovías ha disminuido respecto de semanas anteriores, todavía es posible observar conductores utilizando estos espacios exclusivos para bicicletas y unidades de movilidad personal.En los puntos recorridos tampoco se observaron policías realizando intervenciones o imponiendo papeletas a quienes incumplían la norma. Similar panorama se observó en las avenidas Abancay, La Marina y Universitaria.Según la normativa, las unidades cuya velocidad de fabricación supera los 25 km/h, como las motos eléctricas, deben contar con placa de rodaje, tarjeta de identificación vehicular, SOAT y una licencia de conducir categoría B-IIa. Además, tienen prohibido circular por ciclovías y veredas, debiendo hacerlo por la calzada junto con el resto del tránsito vehicular.Quienes incumplan esta disposición pueden ser sancionados con la infracción G32, que contempla una multa equivalente al 10% de una UIT (S/550). Si no cuentan con licencia, SOAT o placa de rodaje, las sanciones pueden acumularse conforme al Reglamento Nacional de Tránsito. Durante el recorrido, un policía de Tránsito manifestó a este Diario que no cuentan con las papeletas, formatos o mecanismos necesarios para aplicar este tipo de sanciones. Para Mario Candia, ingeniero civil especialista internacional en ingeniería de tráfico, la principal dificultad radica en que las normas de tránsito históricamente no han sido fiscalizadas de manera permanente.?Si no me sancionan conductas ilegales, entonces las repito. Incluso llega un momento en que las personas sienten que romper las normas es un derecho?, indicó.Asimismo, recordó que la prohibición para que estas motocicletas circulen por ciclovías ?ya existía hace mucho tiempo?. ?Lo que nunca existió fue una fiscalización constante. Las normas deben hacerse cumplir todos los días y no únicamente mediante operativos?, afirmó. El coronel retirado de la PNP y especialista en tránsito Franklin Barreto consideró que ?se ha dejado avanzar un problema que ya tenía una reglamentación desde hace muchísimos años?. Mencionó además que las autoridades debieron acompañar la implementación de la medida con una mayor campaña de información para los usuarios.En esa línea, Candia coincidió en que existió un importante vacío de comunicación. ?La información que recibía la población provenía principalmente de los fabricantes y no siempre era verídica?, concluyó.Para ambos expertos, el desafío ahora está en mantener la vigencia de la norma y, al mismo tiempo, garantizar una fiscalización sostenida, fortalecer la coordinación entre las autoridades y brindar reglas claras a los usuarios.