Importaciones pondrán 50% de suministro de gasolina en 5 años
El sector de los combustibles líquidos en Colombia enfrenta un escenario crucial marcado por la necesidad de garantizar el suministro interno, responder a un eventual fenómeno de El Niño de gran intensidad y estabilizar las finanzas del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC)
El sector de los combustibles líquidos en Colombia enfrenta un escenario crucial marcado por la necesidad de garantizar el suministro interno, responder a un eventual fenómeno de El Niño de gran intensidad y estabilizar las finanzas del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Según el informe económico ‘Combustibles líquidos: pilar de la seguridad energética. Contexto del sector en 2025 y expectativas a 2031’, presentado por la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), el diésel podría respaldar hasta el 9% de la generación eléctrica nacional ante una sequía severa, lo que requerirá un incremento del 30% sobre la demanda habitual de este energético y la planificación anticipada de importaciones y logística de internación. La cadena de distribución de derivados del petróleo constituye una estructura central para el funcionamiento productivo del país. Durante el año 2025, esta actividad representó cerca del 1,5% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, canalizando inversiones por $3,1 billones en proyectos dedicados a la ampliación de tanques de almacenamiento, la modernización tecnológica de plantas, la mejora de poliductos y el desarrollo de opciones de movilidad sostenible. Para el año 2026, la previsión del gremio apunta a una ejecución de inversión sectorial de $3,3 billones, impulsada por trabajos de mejora de calidad de gasolinas en la Refinería de Barrancabermeja, la entrada en operación de la Terminal de Almacenamiento Operativo (TAO) del Aeropuerto El Dorado y la adecuación de facilidades de cargue y descargue en plantas mayoristas. "Los combustibles líquidos hacen posible que Colombia se mueva todos los días. Están presentes en el transporte de personas y mercancías, la aviación, la producción de alimentos, la industria y muchos servicios esenciales. Por eso fortalecer su abastecimiento es fortalecer la seguridad energética del país", dijo Frank Pearl, presidente de la ACP. Durante 2025, el consumo total de combustibles líquidos promedió 351.000 barriles día (KBD), registrando una variación positiva del 0,9% frente al año previo. Al analizar la demanda por producto, la gasolina corriente retornó a terreno positivo con un crecimiento del 1,8% anual, mientras que la gasolina extra registró un incremento del 36,3%, explicado por la reducción del diferencial de precio frente a la corriente y la expansión de la flota de vehículos con motores de alta compresión y sistemas híbridos. Por su parte, el combustible de aviación (jet fuel) se incrementó un 3,4%, alcanzando los 37 KBD en consonancia con el récord de pasajeros internacionales (+8%) y del transporte de carga aérea (+9%). En contraste, el diésel tuvo una contracción del 1,2% en 2025, debido al ajuste en grandes consumidores tras la eliminación del subsidio bajo el Decreto 763 de 2024, la reducción en el uso de quemadores industriales y una menor demanda para generación térmica en ese periodo. Durante el año 2025, el precio de referencia al público de la gasolina motor corriente aumentó un 3% (aproximadamente $406 por galón), mientras que el diésel tuvo un incremento del 5% ($550 por galón). La estabilidad de los precios internacionales y de la tasa de cambio en ese periodo redujo el costo fiscal del FEPC a $3 billones en 2025, lo que significó una caída del 63% respecto a 2024. No obstante, las condiciones del mercado internacional durante el primer semestre de 2026 volvieron a generar diferenciales de precio. Según las estimaciones presentadas en el informe, en este lapso el Estado subsidió en promedio $1.500 por galón de gasolina y $8.000 por galón de diésel, circunstancia que podría derivar en un déficit acumulado de $6 billones en el FEPC al finalizar el año 2026 de mantenerse la coyuntura actual. La ACP indica que de los 21,3 millones de vehículos registrados en el RUNT, 1 millón opera con diésel, y de esa porción, 295.000 unidades corresponderían a la categoría sujeta a la medida.