Niños pasan menos tiempo frente a pantallas, pero primer uso sigue siendo a muy baja edad
Casi una hora disminuyó el tiempo diario en que los menores pasan conectados a internet en la semana. Sin embargo, la edad promedio en que tienen su primer celular es a los 10 años y uno de cada 4 usó un dispositivo antes de los cinco años.
Cerca de una hora bajó el tiempo en que los niños, niñas y adolescentes chilenos pasan conectados a internet durante los días de semana, en comparación con 2025. Además, el tiempo en que lo usan para actividades de ocio también descendió.
Así se desprende de la Radiografía Digital de Niños, Niñas y Adolescentes 2026, un estudio que ClaroVTR y Criteria realizan desde 2008, entre niños de 8 a 17 años, y al cual "El Mercurio" tuvo acceso.
Si en 2025 el tiempo que le dedicaban al ocio digital era de 3,4 horas diarias en la semana, este año llega a 2,49 horas diarias. El tiempo total -incluyendo el de ocio y el destinado a hacer tareas- también bajó de 5,8 horas a 4,68 horas diariamente.
"Los niños pasan menos conectados, incluso comparándolo con la primera vez que hicimos la encuesta, hace ocho años", dice Cyntia Soto, gerente de Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa de ClaroVTR.
"La mitad del tiempo en que están conectados lo usan para entretenerse en redes sociales o hablar con sus amigos, y la otra mitad la ocupan para hacer tareas", explica.
Para Soto, este descenso en las horas de conexión se debería a que hay "mayor conciencia de que la tecnología es una herramienta y que debe incentivarse su uso productivo y seguro. Además, hay mayor conciencia de que los padres deben acompañar a los niños en su uso".
Coincide con ello el profesor Hugo Martínez, experto en transformación digital escolar: "La disminución en los tiempos de conexión se podría relacionar con el aumento y la eficiencia del control parental al interior de la familia. Sin embargo, el uso y tenencia de dispositivos tecnológicos con conectividad se sigue presentando a una edad muy temprana", dice.
En efecto, el acceso de los menores a la tecnología sigue siendo precoz: uno de cada cuatro niños (26%) usó un dispositivo antes de los cinco años y la edad promedio en que tienen su primer celular es de 9,8 años, manteniendo la tendencia de otros años.
Es más, casi la mitad, un 49%, comienza a usar un dispositivo tecnológico -computador, tableta o celular- antes de los siete años.
La subsecretaria de Telecomunicaciones, Romina Garrido, cree que "se debe fomentar la educación de los padres para que ellos puedan acompañar el uso de tecnología que hacen sus hijos (...) Que conozcan los riesgos a los que están expuestos, por ejemplo, cuando instalan Roblox, que es una de las aplicaciones más usadas según el estudio", dice.
La encuesta también evidenció la baja del ciberacoso entre adolescentes: quienes fueron víctimas o promovieron esas conductas bajaron del 24% al 17%.
"Es bueno que haya disminuido el ciberacoso, pero la encuesta también nos revela que aún hay niños que se juntan con personas que conocieron en internet (5%) y otro 5% de niños de entre 8 y 12 años ha enviado fotos o videos íntimos", dice Soto.
Y agrega que en el 50% de los hogares hay reglas y límites para el uso de dispositivos. "Pero hay un preocupante 50% en los que no las hay", explica.
Inteligencia artificial
La IA ya entró en su vida. El 66% de los adolescentes (de 13 a 17 años) dice usar ChatGPT y el 80% utiliza la IA en actividades de aprendizaje.
Un dato revelador es que consultados sobre con qué frecuencia los estudiantes de su colegio usan la IA para hacer trampa en tareas o trabajos, el 19% contestó que siempre y el 40% que frecuentemente.
"El 92% cree que la IA puede equivocarse, pero solo el 37% de ellos verifica la información que esta les entrega", dice Soto.
Entre las aplicaciones que más usan está YouTube, WhatsApp y TikTok, y se ve una tendencia a la baja en el uso de Facebook, Twitch y Snapchat. "El uso de las redes sociales es pasivo; las usan para conversar, pero no suben contenidos. Son sus padres (el 64%) los que suben videos o fotos de ellos en redes sociales. La exposición de ellos proviene de los adultos y no de los propios menores", aclara Soto.
"Pareciera que estamos ante un cambio de hábitos en el que el uso intensivo de la IA está desplazando el tiempo que niños y adolescentes dedicaban a las redes sociales. Esto representa una alerta que demanda esfuerzos específicos en la formación de capacidades analíticas para el uso seguro de los servicios de IA", plantea Martínez.
El resultado de este estudio ya está en manos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones. "Nos permite conocer qué están haciendo los niños y adolescentes respecto a la tecnología y es información valiosa para la toma de decisiones de política pública. Esto nos permite ir más allá que el despliegue de infraestructura, para enfocarnos en el uso y acceso de los usuarios más vulnerables que son los menores", dice la subsecretaria Garrido.