El Comercio, Perú
7 de agosto de 2026
AMENAZA. El crimen de César Gastelum es el caso más reciente de una ola de asesinatos de creadores de contenido en México. Experto consultado por El Comercio sostiene que muchos influencers terminaron ?engullidos por la narcocultura? y atrapados en una disputa criminal.
César Gastelum fue asesinado por sicarios mientras transmitía en vivo desde un restaurante de comida rápida en Culiacán, México. El caso de este joven de 24 años se suma a la lista de al menos otros nueve influencers que han sido ejecutados desde que en el 2024 empezó la guerra entre La Mayiza y Los Chapitos, facciones del poderoso cártel de Sinaloa.El conflicto comenzó luego de que uno de los hijos de Joaquín ?El Chapo? Guzmán fuera señalado de traicionar y entregar a Estados Unidos al histórico jefe narco Ismael ?El Mayo? Zambada el 25 de julio del 2024. Hasta el momento, esa guerra ha dejado más de 2.000 muertos en el estado de Sinaloa.Meses después del estallido de la guerra interna, se divulgaron en Culiacán folletos en los que se señalaba a 25 creadores de contenido, músicos y figuras públicas de tener nexos con Los Chapitos, la facción dirigida por la familia Guzmán. En los panfletos atribuidos a La Mayiza (leales a ?El Mayo? Zambada) se acusaba a estas personas de ser colaboradores o lavadores de dinero para Los Chapitos.En la noche del martes, Gastelum, que tenía casi 600.000 seguidores en TikTok, estaba junto a dos amigos haciendo un directo en el centro de Culiacán, afuera de un restaurante de la cadena KFC. Los tres iban vestidos como repartidores de comida, cuando una motocicleta se detuvo a su lado y uno de los dos ocupantes le disparó en la cabeza.El creador de contenido de nombre Juan Carlos, conocido como El Chilango, fue el primero en ser asesinado el 19 de octubre del 2024. A él le siguieron Jesús Miguel Vivanco García (El Jasper), Leobardo Aispuro Soto (Gordo Peruci), Agustín Paul (El Pinky), Adalberto Peña (El Tata), Víctor Manuel ?N? (El Brasileño), Gail Castro Cárdenas (Gail Toys), Camilo Ochoa Delgado (El Alucín) y Gerardo Moya (El Jerry).?Encajonados?Víctor Manuel Sánchez Valdés, profesor investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila, doctor en políticas públicas por el CIDE y estudioso del crimen organizado, dijo a El Comercio que la ola de asesinatos de creadores de contenido está ligada al auge de la narcocultura en las redes sociales y a la fractura del cártel de Sinaloa.Indicó que muchos influencers encontraron en los contenidos relacionados con el narcotráfico una forma de atraer audiencias y ganar millones de seguidores.Esa búsqueda de popularidad, dijo Sánchez, llevó a varios de ellos a convivir con cabecillas del crimen organizado o a expresar opiniones favorables o críticas sobre algunos de esos personajes.?Muchos de estos influencers tenían mejores relaciones con unos u otros jefes. Eso hizo que terminaran encajonados en uno u otro bando?, agregó.En la lógica de la disputa interna del cártel de Sinaloa, esa percepción fue suficiente para convertirlos en objetivos. ?Terminaron atrapados en el proceso de disputa interna del cártel de Sinaloa, aunque no se dedicaran directamente al narcotráfico. Fueron engullidos por la narcocultura en la que se fueron involucrando?, sostuvo Sánchez.