Domingo, 09 de Agosto de 2026

En qué lugar va quedando la cultura

ChileEl Mercurio, Chile 9 de agosto de 2026

Los padres de la patria y los constructores de la República, que solían ser políticos e intelectuales, lo comprendieron tempranamente: la cultura es consustancial al desarrollo del individuo y de la sociedad.

El subsecretario de las Culturas y las Artes debió aclarar esta semana que el presupuesto para los fondos concursables 2027, anunciados a fines de julio, no sufriría una reducción superior al 50%, como se informó por error en la prensa, sino que este porcentaje se aplicaría a unas pocas líneas de financiamiento. En cambio, precisó, se trata de un ajuste "solo" del 9% respecto del año anterior. Si en 2026 se asignaron algo más de $45.780 millones a los seis fondos -Audiovisual, del Libro y la Lectura, Artes Escénicas, Música, Fondart nacional y Fondart regional-, para 2027 esta cifra baja a $41.405 millones y fracción.
Gestionar mejor los recursos del Estado y lograr una mayor eficiencia es un propósito indiscutible que, por lo demás, se les ha encomendado a todos los ministerios. Siempre es mejor optimizar que derrochar. El problema es que estos recursos ya son escasos y ni siquiera cubren los requerimientos de cada sector, como se ha visto dramáticamente en salud, educación o vivienda. Quizás tomando en cuenta esta realidad es que el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio asumió el rol del alumno bien portado y en vez de reclamar, como algunos de sus pares, por el ajuste del 3% que el titular de Hacienda -el profesor jefe- le exigió a cada cartera recién iniciado este Gobierno, él decidió ir más allá y rebajar un 9,8% de su presupuesto. Loable acción de un funcionario que quiere contribuir a cuadrar la caja, lo que hasta ahora ha sido el objetivo más visible de las actuales autoridades.
Pésima señal, en cambio, para el sector al cual se debe, y también para el país. Sobre todo, considerando que recién este año el presupuesto para ese ministerio había alcanzado apenas un 0,6% del total del gasto público, después de un incremento del 10,7% respecto del perodo anterior. La diligencia para ofrecer un recorte tres veces mayor que lo ordenado por Hacienda debe haber sido bien recibida en el Gobierno, pero produjo desconcierto en el ecosistema cultural. Que el propio ministro no defienda los recursos para la cultura debilita la importancia que esta debe tener para el Estado, reforzando peligrosamente la idea bastante instalada de que las expresiones artísticas son un lujo, por lo que el "consumo y producción" de estos bienes, como el libro, la música, el teatro, el cine, debe postergarse frente a otras necesidades. Muy distinto a lo que pensaron los padres de la patria y los constructores de la República, que solían ser políticos e intelectuales: la cultura es consustancial al desarrollo del individuo y de la sociedad. Así, tempranamente el país tuvo un periódico, una Biblioteca Nacional y un Instituto Nacional, entidades a las que luego se sumó la Universidad de Chile.
Hoy, una parte importante de la cultura se sostiene a través de los fondos concursables. Y el 9 % de ajuste para 2027 se expresa, por ejemplo, en una reducción de más del 50 % en la Beca Chile Crea en cada uno de los seis fondos, e incluso de más del 60% en el Audiovisual; o la desaparición de Circulación Nacional e Internacional de Fondart, donde, en cambio, se crea Barrios Creativos. En el Fondart regional, en tanto, se elimina la asignación en Cultura de los Pueblos Originarios, pero se crea la de Culturas Tradicionales. Ajuste de lenguaje. En el Fondo del Libro y la Lectura, el ítem menos perjudicado es el de Fomento de la lectura, escritura y comunicación oral, con un -5,6%, mientras que la reducción en el fomento a la Creación y a la Industria supera el 30%. El recorte para la Investigación en todos los fondos (excluido el Fondart regional, que no tiene ese punto) oscila entre el 28% y el 62%.
Los ajustes, sin embargo, van más allá de las cifras y también se refieren a los contenidos. Por ejemplo, en todos los fondos se agregaron las letras d) y e) de la ley N° 19.846: "Sobre calificación de la producción cinematográfica", que se refieren a "Contenido pornográfico" y "Contenido excesivamente violento", respectivamente. ¿Es correcto aplicar esta norma a lo que se dice en palabras? Salta de inmediato a la mente el nombre de Vargas Llosa -y se suman muchos otros-, que no le hizo el quite a la violencia ni al erotismo exacerbado en algunas de sus novelas. ¿Quedaría fuera de competencia? Y así tantos escritores y escritoras de nuestro país, que ya tienen una obra consolidada o que dan sus primeros pasos. ¿Se puede suprimir de plano la violencia como tema en un mundo y un continente que vive con ella a diario, incluso a puertas cerradas, en la intimidad de la familia?
Ya lo dijo Juan Gabriel Vásquez en su columna del diario El País, hace una semana: "Si el poder político es la capacidad de imponer un relato a una sociedad en un momento dado, la ficción, que es amoral y revoltosa, que tiene la mala costumbre de proponer otro relato o de cuestionar los valores del relato ortodoxo, acaba siempre por abrir espacios que solo puedo llamar de resistencia". Luego se pregunta si "no habrá una relación entre la lenta expulsión de la literatura a los márgenes de nuestra conciencia y el deterioro de nuestras democracias: de nuestra conversación ciudadana, nuestra vida política y todo aquello de lo que hablamos cuando hablamos de libertad".
En el fondo del Libro y la Lectura también se han incluido requisitos formales, como cartas de recomendación, asistencia a talleres u "otras instancias de formación literaria". Sobre esto, el poeta Yanko González reaccionó elaborando un cuadro con 18 reconocidos autores de nuestra tradición literaria -Gabriela Mistral, Manuel Rojas, Roberto Bolaño, entre ellos- que según estas exigencias no habrían podido postular a la Beca de Creación Literaria. Conviene tener presente que la literatura -y el arte en general- es misteriosa y por esencia libre, y así como el espíritu, "sopla donde quiere".
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela