Las infecciones de transmisión sexual aumentan entre los jóvenes en Chile
Expertas advierten falta de educación sobre el tema en el país y plantean que las estrategias preventivas deben adaptarse a la realidad actual, incluidas las nuevas formas de exposición, como las apps de citas.
Cada vez más jóvenes en Chile están siendo diagnosticados con infecciones de transmisión sexual (ITS).
Los informes epidemiológicos más recientes del Ministerio de Salud muestran que la tasa de gonorrea subió 2,5 veces entre 2021 y 2025 al pasar de 5,2 a 13,3 en ese período. El año pasado se notificaron 2.682 casos a nivel nacional.
La sífilis, en tanto, ha aumentado de forma sostenida en la última década. Aunque en la pandemia registró una disminución temporal, volvió a incrementarse y en 2025 alcanzó su mayor nivel en los últimos diez años, con una tasa de 55,2 casos por cada 100 mil habitantes, un 37% más que en 2021. En 2025 se notificaron 11.155 casos.
Para ambas enfermedades -causadas por bacterias- las tasas más altas se observaron en personas de 20 a 39 años, seguidas por adolescentes de 15 a 19 años, aunque las autoridades advierten un alza en otros grupos etarios, incluidos los mayores de 60 años.
Consultados por las cifras, desde la Subsecretaría de Salud Pública opinaron que el fenómeno responde a múltiples factores como "baja percepción del riesgo de algunas prácticas sexuales".
Lo anterior, indicaron, "sumado al carácter asintomático de muchas de estas infecciones y el bajo uso del preservativo, lo que favorece que su transmisión pase inadvertida".
A nivel internacional también hay cifras sobre la caída drástica en el uso del preservativo en población joven. Según un informe de 2024 de la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), su utilización ha disminuido significativamente desde 2014: actualmente casi un tercio de los jóvenes sexualmente activos declaran no usarlo.
En Chile hay un escenario similar. Según la Subsecretaría de Salud Pública, "la evidencia nacional nos muestra una disminución del uso consistente del preservativo en la población".
Según indican, datos de la Encuesta Nacional de Salud, Sexualidad y Género (Enssex 2022-2023) muestran que solo el 17,4% de los jóvenes había usado preservativo en su última relación sexual.
"Hay que agregar que solo el 23,7% de las personas conversaron con su pareja sobre cómo evitar una ITS", añadieron desde la institución.
El aumento de las infecciones de transmisión sexual preocupa a nivel global, según la OMS.
Las cifras muestran que cada día, más de un millón de personas de entre 15 y 49 años contrae una ITS, y la mayoría no causa síntomas.
"Esto no es algo que estamos viendo solo nosotros (...). El aumento de las enfermedades de transmisión sexual se ha reportado en el mundo desde la pandemia", señala Claudia Cortés, infectóloga y académica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
Poco conocimiento
Sobre posibles factores que influyan en el alza en Chile, Cortés opina que "hay una falta absoluta de educación sexual integral en nuestro país. No tenemos educación sexual desde la infancia (...). A mí me invitan a hablar en los colegios sobre prevención y, por el nivel de preguntas de los estudiantes, se ve que hay muy poco conocimiento de cómo las personas deben cuidarse".
Cortés destaca además mayor acceso a diagnósticos, lo que permite detectar más casos. "En el caso del sífilis, está aumentando mucho, pero ha mejorado el diagnóstico. Actualmente hay pruebas más simples para detección".
Una mirada similar es la de Claudia Rodríguez, jefa del Departamento de Salud Pública de la Universidad de los Andes. "Puede que haya mayor detección, pero también que estemos dando información (sobre educación sexual) insuficiente o que no es la adecuada, lo que hace que efectivamente tengamos más casos", plantea Rodríguez.
Por otro lado, Cortés agrega que "hoy en día es más fácil concertar un encuentro sexual ante la inmediatez de las aplicaciones de citas y del contacto en línea. Es parte de cómo hemos evolucionado como sociedad".
Y plantea que "no podemos impedir que los jóvenes usen aplicaciones para conocer gente. Hay que trabajar la prevención adaptándonos a esa realidad".
Junto a Rodríguez coinciden en que contener el aumento de las ITS requiere fortalecer la educación sexual y adaptar las estrategias preventivas.
"No es solamente disponer de preservativos, sino que eso tiene que ir acompañado de una estrategia, de entregar a las personas la información necesaria para que puedan tomar decisiones, así como llegar de manera efectiva a los grupos de mayor riesgo", sostiene Rodríguez. Y puntualiza: "Como país estamos al debe con eso, en la generación de estrategias robustas de prevención".