Carabinero actuaba como " delivery de droga" y proporcionaba "seguridad" a grupo que indagatoria asocia a "carteles internacionales"
El funcionario permanece en prisión preventiva junto a otros ocho imputados. Utilizó días administrativos para reunirse con algunos de los miembros de la organización, de acuerdo con las pesquisas.
A simple vista era un cabo segundo de Carabineros. Durante los últimos meses desarrollaba sus actividades con normalidad, incluso realizaba un curso de radiopatrulla en la Escuela de Suboficiales de Santiago. Pero en sus tiempos libres su labor era otra: formaba parte de una organización transnacional que fue descubierta mientras intentaba mover cerca de 400 kilos de cocaína y otras sustancias ilícitas.
La semana pasada fue detenido en su casa en Estación Central. La Policía de Investigaciones (PDI) y la Fiscalía de Sistema de Análisis Criminal de San Antonio seguían su pista hace meses por su rol como brazo operativo y logístico en la banda. Quienes conocen de cerca la indagatoria, dicen que hacía de delivery para el transporte de drogas, quedándose con un porcentaje de la transacción. Aunque también tenía otras funciones: arrendaba inmuebles de acopio y el laboratorio clandestino, además de proporcionar seguridad a la organización. Por ahora no está acreditado que utilizara sus facultades policiales para estos fines pero, relatan, utilizó días administrativos para reunirse con los otros miembros de la organización criminal.
Las funciones se dividían según nacionalidad
La banda era liderada por un chileno que vivió en Estados Unidos, Canadá y México, quien tenía una serie de contactos en Europa para el traslado de droga y que recientemente empezó a incursionar en el mercado de Oceanía. El operativo dejó 10 detenidos: cinco chilenos, tres colombianos y dos mexicanos. El cabecilla, además, coordinaba roles diferenciados según la nacionalidad de los integrantes: los colombianos se encargaban del laboratorio de procesamiento de drogas, mientras los mexicanos gestionaban logística de ingreso y salida del país, según la fiscalía.
Todos los detenidos fueron formalizados y nueve de ellos quedaron en prisión preventiva por asociación criminal y tráfico de drogas, de cocaína de alta pureza. A su vez, se determinó la importación de ketamina y cannabis sativa desde Estados Unidos, Reino Unido y Países Bajos.
La operación, coordinada entre la Brigada Antinarcóticos de Valparaíso, Directemar, Aduanas y agencias internacionales, desmanteló un laboratorio clandestino para procesamiento y abultamiento. Además, determinó un avalúo estimado de casi 126 millones de dólares australianos -equivalentes a más de $78 mil millones- y que la red operaba desde puertos chilenos hacia Europa y Oceanía, siendo el origen de la indagatoria un cargamento hallado en Australia en septiembre pasado.
Ayer, el fiscal José Uribe mencionó que los criminales "prestaban servicios a carteles internacionales para efecto del tránsito de drogas, ya sea de ingreso vía aérea o marítima; y salida por vía marítima, particularmente a Oceanía, de drogas tales como cocaína, ketamina, entre otras". En tanto, el fiscal nacional, Ángel Valencia, sostuvo que "hace tiempo que Chile dejó de ser una simple plataforma de paso. Esta organización tenía un rol bastante más complejo que aquello y no solo pasa a través de los puertos chilenos".
Fiscalía ya acusó a dos extranjeros por eventual vínculo con cartel mexicano
En febrero de este año la Fiscalía Regional de Antofagasta presentó una acusación contra dos mexicanos apuntados como miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Un año antes, habían sido detenidos "en una parcela ubicada en el sector de Lolol, Región de O'Higgins, donde los imputados habían establecido un laboratorio clandestino para la síntesis y elaboración de cristales de metanfetaminas", detalla el Ministerio Público.
El persecutor regional de Antofagasta, Juan Castro, solicitó una pena de 35 años y sobre el vínculo con el CJNG comentó que se debe a la nacionalidad de los detenidos y que el cargamento de más de 800 kilos de droga provenía del puerto de Manzanillo.
"El puerto de Manzanillo ha sido vinculado innumerables veces a las actividades del CJNG, incluso varias agencias antinarcóticos consideran que este grupo criminal ejerce control sobre este puerto para la recepción y envío de estupefacientes y precursores químicos. Eso, sumado a otros elementos obtenidos durante la investigación nos hacen presumir que la operación que logramos neutralizar en Chile fue el primer intento del CJNG por establecer una nueva plaza para la exportación de drogas sintéticas a mercados lejanos", dijo.
''Prestaban servicios a carteles internacionales para efecto del tránsito de drogas, ya sea de ingreso vía aérea o marítima; y salida por vía marítima, particularmente a Oceanía" .
JOSÉ URIBE FISCAL