El Comercio, Perú
14 de agosto de 2026
Informe. El tiempo que transcurre entre el pedido de cita y la atención médica representa un grave problema para la población. Así lo revela un especial publicado por este Diario.
Un especial elaborado por Laboratorio ECData de El Comercio, llamado ?Salud en espera?, reveló que el diferimiento ?tiempo transcurrido entre la solicitud y la atención de una cita médica? constituye uno de los principales problemas del sistema de salud pública en el país. En Essalud, el promedio nacional reportado para el 2025 fue de 23 días, aunque en regiones suele superar el mes.De acuerdo con la investigación, en Lima, por ejemplo, la espera más alta registrada corresponde a rehabilitación pediátrica, con un promedio de 80 días desde que se solicita la cita. Le siguen alergia, con 52 días; cardiología invasiva, con 42 días; y apoyo al trasplante, con 38 días.En Tacna, los mayores tiempos corresponden a ortopedia y traumatología, con 66 días de espera en promedio; reumatología, con 55 días; y enfermedades infecciosas y tropicales, así como oncología médica, con 47 días cada una. En Junín, son cirugía de tórax y cardiovascular, con 60 días; neurocirugía, con 54 días; y patología mamaria, con 51 días. En Piura, la especialidad con mayor espera es cirugía de tórax y cardiovascular, con 54 días; le sigue técnico de enfermería, con 49 días; y cirugía de cabeza y cuello y maxilofacial, con 38 días. En tanto, en Arequipa el mayor tiempo también corresponde a cirugía de tórax y cardiovascular, con 43 días; luego está neurocirugía, con 42 días; y ginecología oncológica, con 40 días.No obstante, mientras una persona puede acceder a una consulta en un plazo cercano al promedio, otra puede enfrentar una espera de tres, cuatro o incluso cinco meses dependiendo de dónde se atienda y qué especialidad necesite. María López, una profesora de Lima con cáncer de mama, esperó dos meses para realizarse una mamografía debido a que el equipo del hospital no funcionaba. Después de obtener el diagnóstico, también enfrentó la falta de quimioterapia.?Presidencia inestable?En menos de ocho meses, Essalud pasó por tres presidentes ejecutivos titulares, y ahora tiene una cuarta conducción, esta vez interina. Segundo Cecilio Acho Mego, quien se inició el 2026 en el cargo, dejó la presidencia el 12 de marzo. Ese mismo día, el Gobierno designó a Luis Rosales Pereda, cuya gestión terminó el 10 de junio por pérdida de confianza. Inmediatamente asumió Jaime Moreno Eustaquio, cuya salida fue dispuesta en agosto. Desde el 9 de agosto, Hilda Sandoval Cornejo ejerce interinamente la presidencia ejecutiva. Sin embargo, la sucesión de autoridades no explica por sí sola las listas de espera. Un informe técnico de Essalud identificó un incremento sostenido de los tiempos de espera entre el 2024 y el primer semestre del 2025. La entidad señaló como factores la alta demanda, las brechas de especialistas, las limitaciones de infraestructura y procesos internos que no estaban optimizados.El exministro de Salud Víctor Zamora detalló que Essalud atraviesa una crisis y cuestionó que en los últimos años varias gestiones no hayan superado los seis meses, mencionando que ?con esa inestabilidad, ningún sistema funciona?.El también extitular de Salud Óscar Ugarte opinó que el problema de Essalud es de gestión y ha planteado una reorganización de la institución. En ese sentido, el desafío de la nueva conducción no consiste solamente en disponer de más recursos, sino en lograr que las decisiones se mantengan y se ejecuten.