Agenda de Seguridad del Gobierno descoloca los planes opositores y divide al oficialismo
"No cuenten con mi voto para esta locura", dijo ayer el senador Walker, apuntando a la reforma que incluye inhabilidades para que condenados por crimen organizado y terrorismo accedan a prestaciones de salud financiadas por el Estado.
Varias reuniones realizaron las directivas de la izquierda de cara a lo que, apostaban, sería el nuevo frente de batalla con el Gobierno tras que el proyecto de Reconstrucción: una futura reforma laboral.
Hubo encuentros con organizaciones sindicales y con la misma Central Unitaria de Trabajadores (CUT), dos semanas atrás.
Fue también el énfasis laboral lo que predominaba en las vocerías posteriores.
También hubo reuniones sobre la materia al interior de cada colectividad. Por ejemplo, el 25 de julio, en la sede de la CUT, el Partido Comunista sesionó un encuentro del área laboral de su partido.
Según comentan también se realizaron reuniones con expertos laborales y se preparaban documentos y minutas por el tema. Pero aunque aseguran que dicho trabajo servirá para prontas discusiones legislativas, y que estarían mucho más preparados para esa discusión, la arremetida del Gobierno con la agenda de Seguridad cambió todos sus planes.
El giro de timón
La oposición se vio entonces obligada a dar un giro de timón. El lunes pasado, según remiten presentes, el único tema que se abordó en la cita de presidentes fue la seguridad y comenzar a trazar líneas para poder enfrentar dicho tema.
Participaron en la cita los diputados de la izquierda-centroizquierda que forman parte de la comisión de Seguridad de la Cámara. Asimismo, en dicha reunión se zanjó la creación de una comisión de seguridad que reunirá la visión desde el mundo municipal hasta el mundo experto sobre seguridad.
Otro factor que comentan en el sector es que su propia agenda puede reflotar las diferencias que respecto a la materia han mostrado el Socialismo Democrático con el Frente Amplio y el PC. Incluso, el senador del PPD, Pedro Araya, aseguró en La Tercera que "el segundo gran quiebre de la oposición va a venir con este proyecto de seguridad".
Walker vs. Squella
Por otra parte, el senador de Demócratas, Matías Walker -contabilizado por el Gobierno dentro de sus votos- está en contra de una de las reformas constitucionales de seguridad que presentó el Ejecutivo, y que incluye inhabilidades para que condenados por crimen organizado y terrorismo accedan a prestaciones de salud financiadas por el Estado. "No cuenten con mi voto para esta locura", dijo en X el legislador.
A su publicación reaccionaron congresistas del Partido Republicano, entre ellos, el senador y timonel de la colectividad, Arturo Squella. "Entiendo que lo que te motiva es rehabilitar a presos, pero el foco para eso está en menores, primerizos o personas condenadas por delitos menores. Tu preocupación por integrantes del crimen organizado, sinceramente, confunde y asusta mucho. Espero solo se deba a desconocimiento del contenido del proyecto", le respondió a Walker.
COMISIÓN DE SEGURIDAD
Además de los presidentes de partido de izquierda, el lunes pasado participaron, en la periódica reunión, los diputados de oposición de la comisión de seguridad.