Japón, Brasil y el resto de Asia: Los destinos con más potencial para las víctimas del "arancel Trump"
Frente al deterioro de las condiciones de ingreso al mercado estadounidense, la evolución reciente de los flujos comerciales apunta a los más claros candidatos para ganar terreno entre los principales destinos de productos chilenos ante una eventual reconfiguración de los envíos.
Aunque la expectativa del mundo exportador es recuperar el "arancel cero" con el que los productos chilenos ingresaban a Estados Unidos antes de abril del año pasado, cuando el Presidente Donald Trump anunció las primeras "tarifas recíprocas", el cambio en las condiciones comerciales amenaza con tornarse estructural y ha obligado a mirar con más urgencia hacia otros mercados. La diversificación de destinos para las exportaciones nacionales ha sido un anhelo de larga data, pero se ha vuelto más urgente.
Solo durante el año pasado, Estados Unidos concentró un 18,5% de los envíos de fruta fresca chilena al exterior, y un 39,96% de las exportaciones de salmón y trucha nacionales. Pese al gravitante rol que juega el mercado del país norteamericano para ambos productos, estos son los más golpeados por la nueva arremetida arancelaria del Presidente Trump, que impuso una sobretasa de 12,5% a los envíos chilenos -y de decenas de otros países- por una supuesta falencia en los controles frente a la importación de bienes producidos con trabajo forzoso. Hace pocos días, también alertaron sobre Chile como un paso "intermedio" que favorece el transbordo ilegal de mercancías chinas a su país.
Si bien la nueva ofensiva estableció excepciones arancelarias a productos como los cátodos de cobre, un 36,4% del valor exportado durante el año pasado a Estados Unidos quedó sujeto al nuevo gravamen. Según cálculos de un informe del ESE Business School de la U. de los Andes, el 40,3% de esa sobretasa recae sobre el subsector de "pescados y mariscos", y un 27% sobre "frutas y frutos comestibles".
Mirada en Asia
De acuerdo al análisis de la U. de los Andes, una revisión histórica de los flujos de comercio para los productos más golpeados por el arancel es la mejor herramienta para detectar en qué mercados están las mayores oportunidades de diversificación. En el caso de la salmonicultura, por ejemplo, la reconstrucción de la participación de mercado de las exportaciones muestra que la dependencia de Estados Unidos es un fenómeno relativamente reciente, y que eran los mercados asiáticos los que solían ser el principal destino para este producto hasta 2014 (ver gráfico).
"El salmón ilustra bien que los mercados sí se pueden cambiar, aunque no en el corto plazo", sostiene el reporte. En 2012, Japón recibía el 39,9% de todo lo embarcado por el sector al extranjero, con cerca de US$ 1.636 millones de diciembre de 2025, pero el año pasado disminuyó esa participación a solo un 17,8%. En el mismo período, EE.UU. la aumentó desde 27,5% a 39,6%, creciendo a un 6,7% real por año.
En base a las cifras, el autor plantea que Japón se posiciona como el candidato "más evidente" para recuperar peso, pero su desventaja es económica: su crecimiento es el de un mercado que no se expande, con una demanda por productos chilenos que ha caído a un ritmo de 2,5% anual desde 2012.
En ese sentido, otra opción viable es mirar al vecindario. La participación de Sudamérica en las exportaciones de salmón ha ido ganando terreno desde 2020, y Brasil se perfila como un destino especialmente atractivo: es la mayor economía regional, está a pocos días de navegación de los puertos del sur de Chile y sus compras de salmón crecieron a un 5,2% real anual entre 2012 y 2025. "La cercanía reduce el costo logístico y permite trabajar de forma más sencilla en un mercado más conocido", dice el informe.
Camino pavimentado para las frutas
Desde la mirada económica, uno de los mercados más dinámicos y por ende atractivos está en aquellos países menos explorados del Asia-Pacífico. Eso corre para los salmones, pero también para las frutas, que en buena medida ya han comenzado a pavimentar su ingreso a países como India.
En este caso, los datos muestran que, al menos de manera parcial, la diversificación ya ocurrió. La participación del mercado norteamericano como destino de la fruta fresca chilena cayó desde 36,2% a 24,2% entre 2012 y 2026, mientras el mercado asiático aumentó su concentración desde el 20,2% hasta el 44,8%. Ahí, sin embargo, parte importante de la concentración se traspasó a China, con un crecimiento real de 14,7% anual en trece años.
En este sentido, el margen de ganancia está en países como India, donde las compras de fruta chilena crecieron a un 15,5% real por año en ese período, pero todavía representan apenas un 1,9% del total que exporta este sector al mundo. Las autoridades esperan sellar un Acuerdo de Asociación Económica Integral (CEPA, por sus siglas en inglés) con ese país este año.