Encrucijada de caminos y disputa de extremos
No estamos tan bien como lo cuentan los forasteros, estamos colmados de problemas a resolver, y, solo nosotros sabemos lo mal que la pasamos.
Época de fanatismos, los populismos quizás, menos exacerbados, pero ahora libertarios en eclosión, los que amenazan la convivencia y el pensamiento. El filósofo Baruch Spinoza tiene algo que decirnos: con la razón es posible contrarrestar la barbarie extrema a que nos lleva el desenfreno de las pasiones.
Kristalina y su "venta de garage"
En este mundo de extremos, los de afuera hacen su parte. El FMI, las multilaterales, tienen una palabra para cada uno y hay quienes se las toman muy en serio, otros menos.
Hace días visitó Argentina y Uruguay la directora del FMI, que no se ahorró comentarios por acá y por allá. Consejos y elogios no faltaron[1]. Definió a Uruguay como ejemplo en la región, debido a la consistencia de sus políticas y la solidez de sus instituciones.
Su definición sobre la baja de la inflación fue "bravo", por el descenso a la meta del 4,5%.Ningún señalamiento por el tipo de cambio real y la competitividad, el impacto de la política monetaria y cambiaria en distintos sectores, el nivel y evolución de las tasas de interés y la participación excluyente del BCU en la oferta y demanda de pesos y sus efectos.
Señaló que el país se encuentra preparado para mitigar desequilibrios externos, lo que no se refleja en indicadores y es imposible saber los cambios que experimentarán los mercados globales. Innecesariamente condescendiente.
Consejos y más
La directora del FMI advirtió sobre la incertidumbre internacional derivada de los precios de energía y las tensiones geopolíticas (medio oriente, guerra comercial, etc.), contrastándolo con el impulso "positivo" de las inversiones tecnológicas y la inteligencia artificial, exhortando a dejar atrás el "vidrio retrovisor" y asumir riesgos. Las inversiones tecnológicas no van a mitigar los problemas mencionados, pero podría exacerbarlos.
¿Asumir mayores riesgos?, ¿el FMI?, un organismo que ha militado por décadas la prudencia extrema, subestimando los desafíos y equilibrios que eran necesarios resguardar en Latam (infraestructura, servicios, integración social, varios sectores). Son errores de apreciación y por subestimación de riesgos; sería mejor identificar esos errores (ej. en Argentina se han dado señales muy contradictorias).
También nos visitó el presidente del BID e intentó dar mensajes. Nos preguntamos, su visita al BCU ¿fue para validar, las virtuales reformas que se mencionaron en ese ámbito? A estar por los resultados, no estarían moviendo la aguja de lo que a todos importa: los problemas acuciantes en el mercado de crédito, la profundidad y calidad del mercado de capitales, los problemas referidos al papel del ente como regulador en diversos mercados. Las palabras soportan cualquier cosa, los hechos son más porfiados. Lo demás son "cuentos chinos".
Valor agregado importado
Volviendo a la titular del FMI, señalaba "no vine antes porque estaban haciendo las cosas bien". Hace más de 15 años que el país no requiere asistencia financiera del FMI, por lo que el comentario luce inapropiado por su forma y contenido.
Algunos colegas, entre los que me incluyo, no tomamos demasiado en cuenta los aportes de ciertos referentes del FMI por: 1º. récords nada envidiables en su historia con varios países, 2º. tradicionales posturas ante diversas crisis, incluso las nuestras, 3º lo controversiales que han resultado ciertos aportes teóricos y muy dogmáticos, difíciles de decodificar en términos de políticas concretas, 4º sus consejos vienen también teñidos de su propia carga doctrinaria, sin contemplar complejidades y vulnerabilidades locales.
Otros organismos también han perdido cierto protagonismo en el arte de proponer y ser escuchados, quizás por debilidades propias o por el tipo de relacionamiento que han mantenido con diversos gobiernos (Banco Mundial).
A su vez el BID, ha tenido mayor influencia, pero no por aportes y propuestas, más bien por el apalancamiento. Han sido caja de resonancia de los intereses y prioridades de los gobiernos de turno y lo siguen siendo[2].
La CAF tiene menor "record" y trayectoria, pero ha hecho aportes interesantes, con estudios sectoriales y focalizándose en programas para el desarrollo de infraestructuras e instrumentos de apalancamiento [1].
Nadie faltó a la cita
El ex presidente Lacalle, se sumó a las opiniones de actores externos (FMI, BID), respecto de la marcha del país y los desafíos futuros: "Si la política es más lenta que las necesidades de la gente, es la política la que tiene que apurarse". Agregó "me volví cada vez menos ortodoxo, porque ser ortodoxo y hablar de libertad, cuando alguien no tiene laburo, casa, salud y no puede criar a sus hijos, está difícil". Esto interpela las políticas públicas en términos de resultados, no para los que están mejor, obviamente.
El ex presidente destaca que es hoy menos ortodoxo, pero "no reniego de mis valores y principios". Cual de las dos afirmaciones es cierta, o se volvió menos ortodoxo, porque entendió lo que implica, o mantiene lo de sus "principios y valores". Quiero creer lo primero.
Finalmente afirmó "¿se puede unir en el gobierno si se llegó dividiendo?". Evitar los enfrentamientos políticos en el Uruguay de hoy no es factible. La intención es buena, pero es utópico, es subestimar la pulsión por el poder y que, menoscabar al adversario, es un acto de "defensa propia".
De hecho, hay responsabilidades compartidas en omisiones y fallos en la gestión y actos de corrupción pasados, que no fueron resueltos. A pesar de todo ello, es posible concertar algunas políticas de Estado.
No estamos tan bien como lo cuentan los forasteros, estamos colmados de problemas a resolver, y, solo nosotros sabemos lo mal que la pasamos.
El Estado "se gasta encima", defiende corporaciones, nos agobia y mantiene sus caprichos y adicciones, y, a la vez, que no nos simplifica la vida, no todavía y en nada importante. Igualmente nos gusta defender/temer "chacras" y corporaciones, porque nos acostumbraron a la fuerza.
Aunque el gobierno se propone una Ley de Competitividad, sospechamos qué poderes e intereses de grupos y sectores relevantes no van a ser afectados, salvo que, sean parte de un acuerdo más amplio que los obligue a transparentar y corregir, paso a paso. El ministro no lo va a lograr solo, tampoco sabemos realmente si lo quiere intentar.
Un buen relacionamiento político y permitir una suerte de "clearing" de denuncias cruzadas, omisiones, incapacidades o delitos cometidos, no es garantía de nada. En los términos de Lacalle y lo que siempre defendió la izquierda, si a la gente no le llegan los impactos de las políticas públicas "sesudamente diseñados", nada cobra sentido y se los hará saber, más tarde o más temprano y como pueda.
[1] El FMI facilitó recursos extraordinarios al Gobierno de Milei (U$S 50 mil millones fue uno de los más importantes), y, con ello, están atados a su suerte, a un país de extremos y al que le facilitan casi "lo que no hay". No sería este un aliciente para pedirles consejos
[2] Referencias interesantes lo constituyeron por ej. el Programa de Fortalecimiento del Area del Mercado de Valores del BCU financiado por BID, previo a la crisis 2001-02; se diseñaron instrumentos que el país necesitaba y a partir de la crisis pusieron en ejecución; otro caso el Proyecto de Modernización del Estado en los años 90´s, que dio lugar al diseño de institutos jurídicos que facilitaron la participación de privados en colaboración con el Estado en áreas no sustantivas y el fortalecimiento y creación de organismos para mejorar la gobernanza del Estado.