Detectan falencias en atenciones de salud en residencia con más de 100 niños y tardanza en denuncias de posibles delitos
La Defensoría de la Niñez había advertido problemas en el lugar desde 2022. En el Gobierno reconocieron una "grave crisis estructural" del sistema, pero dicen que hay deficiencias que ya fueron subsanadas.
Problemas en el control de medicamentos, condiciones sanitarias deficientes y demoras en denuncias a autoridades por eventuales delitos detectó la Contraloría General de la República tras fiscalizar la Casa Nacional del Niño, que alberga a más de 100 menores y depende del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, conocido como Mejor Niñez.
El informe, publicado ayer, abordó hechos ocurridos principalmente en 2025, ordenó al servicio subsanar las falencias y acreditar su cumplimiento en 60 días hábiles, además de instruir un procedimiento disciplinario para determinar posibles responsabilidades.
Uno de los hallazgos más graves apunta a la demora en denunciar hechos que podían ser constitutivos de delito, que involucraban a menores bajo protección. De los 19 casos revisados, cuatro no fueron denunciados dentro del plazo legal de 24 horas.
En uno de los casos transcurrieron hasta seis días antes de que los antecedentes fueran comunicados al Juzgado de Familia. También hubo retrasos en su incorporación al Sistema Integrado de Información (SIS) de 18 y 34 días y, en un caso, de hasta 44 días. La naturaleza de los hechos no fue detallada debido al carácter reservado de las causas que involucran a menores.
Además, el informe constató que el Servicio Dietético de Leche, encargado de esterilizar y desinfectar implementos utilizados en la alimentación infantil, mantenía fuera de servicio artefactos de mantención. Una de las fallas fue reportada en junio de 2022 y seguía sin solución en una inspección en abril de este año. En esa visita, funcionarios de Contraloría encontraron insectos, alimentos almacenados sobre el piso, mallas mosqueteras dañadas y sucias, sifones sin adecuada mantención y problemas de ventilación en cámaras de frío.
En materia de medicamentos, se detectaron fármacos vencidos, trasvasijados o sin información suficiente sobre su caducidad, como también la falta de registros para acreditar la eliminación de aquellos dados de baja.
"Reducir la dependencia del sistema residencial"
Desde la Subsecretaría de la Niñez reconocieron una "grave crisis estructural" del Servicio y señalaron que la prioridad es reducir la dependencia del sistema residencial, potenciando el acogimiento familiar y la adopción. "El deterioro de los últimos cinco años del Servicio de Protección requiere medidas urgentes, con un rediseño de la oferta especializada y soluciones que apunten a fortalecer la reunificación familiar y los modelos de cuidado alternativos basados en la familia", señaló el subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez.
La repartición que encabeza informó, además, que el 30 de julio se instruyó un sumario administrativo para determinar eventuales responsabilidades. En paralelo, durante dicho mes, Marcela Gaete dejó la Dirección Regional Metropolitana, siendo reemplazada de manera subrogante por Carolina Contreras. Desde la Subsecretaría señalan que la salida de Gaete respondió, entre otras cosas, a motivos vinculados a las irregularidades detectadas por Contraloría.
A su vez, el servicio Mejor Niñez aseguró que todas las observaciones de infraestructura de la Casa Nacional del Niño ya fueron subsanadas, mientras las medidas restantes deberán implementarse a más tardar el 23 de octubre.
Las "banderas rojas" vienen hace años
Las falencias detectadas por Contraloría tenían antecedentes. En 2022 y 2023, la Defensoría de la Niñez ya había advertido, a través de dos informes, en la Casa Nacional del Niño, cámaras con audio y video en dormitorios y con visibilidad hacia baños, sin protocolos para resguardar las grabaciones, y mantenciones críticas pendientes desde 2021, como el circuito eléctrico y las calderas.
En el organismo afirman que existen "coincidencias importantes" con el actual informe: "Existen problemas que han sido advertidos previamente y que muestran la necesidad de avanzar en soluciones estructurales".
Cuestionamientos a nueva institucionalidad
Para Rosario Martínez, ex directora nacional del Servicio Nacional de Menores (Sename), las falencias evidencian que el cambio de institucionalidad no ha logrado solucionar los problemas.
"Crear un nuevo Servicio era necesario, pero cambiar la institucionalidad no garantiza por sí solo mejores resultados. Si seguimos teniendo niños pequeños institucionalizados por períodos prolongados, residencias sobrecargadas y equipos que no tienen suficientes personas para cuidarlos, entonces evidentemente la transformación que buscábamos todavía no se ha producido", sostiene, y apunta a fortalecer familias de acogida y reducir la institucionalización de niños pequeños.
Francisco Estrada, también exdirector del Sename, tildó los hallazgos como "gravísimos", particularmente por las demoras en denunciar eventuales delitos y las falencias de gestión. "A casi cinco años del inicio del nuevo Servicio de Protección, esto muestra que el proceso de implementación ha sido un fracaso", sostiene. Como respuesta, propone una hoja de ruta con expertos y una nueva dirección del Servicio, "con experticia en el campo, y no con solo credenciales político partidistas".
Mientras que Rafael Rodríguez, gerente general de Fundación San Carlos de Maipo, apunta al propio modelo de cuidado residencial. "No estaríamos hablando sobre este tema si es que el Estado de Chile hubiese hecho cumplir la ley de desinternar a niños y niñas de 0 a 3 años de residencias", sostiene.
"Se constataron (...) deficiencias relacionadas con la gestión clínica de la residencia , asociada al almacenamiento, segregación y conservación de medicamentos e insumos clínicos".
EXTRACTO DEL INFORME DE LA CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA
''A casi cinco años del inicio del nuevo Servicio de Protección, esto muestra que el proceso de implementación ha sido un fracaso". FRANCISCO ESTRADA EX DIRECTOR NACIONAL SENAME