Argentina: inversión se concentró en minería y petróleo
El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), creado en 2024 en Argentina por impulso del Gobierno de l Javier Milei, ha estimulado un modelo económico ‘extractivista’ no exento de conflictos socioambientales, según un informe difundido ayer por el Observatorio RIGI
El Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), creado en 2024 en Argentina por impulso del Gobierno de l Javier Milei, ha estimulado un modelo económico ‘extractivista’ no exento de conflictos socioambientales, según un informe difundido ayer por el Observatorio RIGI. Integrado por organizaciones de la sociedad civil, espacios de investigación y ámbitos académicos, el Observatorio RIGI hace en su informe un balance a dos años de la puesta en marcha del nuevo régimen, que otorga por 30 años amplios beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios a las compañías que realicen inversiones superiores a 200 millones de dólares en sectores estratégicos. Según datos oficiales, 44 proyectos con inversiones comprometidas por 198.979 millones de dólares han solicitado hasta ahora su adhesión al RIGI, de los cuales 21 ya fueron admitidos por el Gobierno argentino. Los proyectos aprobados suman inversiones comprometidas por 46.708 millones de dólares. Doce de las iniciativas son del sector minero, cinco de petróleo y gas, y los cuatro restantes de energía, infraestructura y siderurgia. De los 23 proyectos en evaluación, por un total de 152.271 millones de dólares, trece son de hidrocarburos y siete de minería. Vaca Muerta y minería se llevan todo Según el Observatorio RIGI, el régimen fiscal otorgado por el Gobierno argentino "consolidó un perfil fuertemente extractivo y no dinamizó nuevos sectores" ya que las inversiones se concentran en petróleo, cobre, gas y litio. En febrero pasado, a través de un decreto, el presidente Milei profundizó esta orientación al incorporar al RIGI los proyectos de exploración y producción de hidrocarburos, prorrogar el plazo de adhesión hasta julio de 2027 y flexibilizar las condiciones para las ampliaciones de proyectos ya adheridos. Con ello, según el informe, el Ejecutivo "extendió un régimen excepcional de incentivos" a las actividades en la enorme formación de hidrocarburos no convencionales Vaca Muerta (suroeste), un sitio que ya registraba niveles récord de inversión, producción y exportaciones y que contaba con un entramado previo de políticas de promoción.