Ola de sismos en el mundo genera una avalancha de dudas: expertos aclaran las más frecuentes
Que los terremotos que han ocurrido recientemente en distintos países tienen relación o que son indicativos de que viene uno para Chile son algunas creencias que han surgido y se multiplican en redes sociales.
"Tío, ¿se viene un megaterremoto en Chile?". Esta y otras consultas similares ha recibido recientemente el Centro Sismológico Nacional (CSN), principalmente de escolares y jóvenes a través de Instagram, según la institución.
Las preguntas surgen en medio de la sucesión de sismos registrados durante los últimos meses en distintos puntos del planeta, entre ellos Venezuela, Colombia, Japón, Indonesia, además del ocurrido esta semana en Perú, los cuales han reactivado inquietudes de la ciudadanía sobre la actividad sísmica.
En redes sociales se han multiplicado los consejos para preparar un bolso de emergencia y los reels que especulan sobre una posible conexión entre estos terremotos o un eventual aumento del riesgo para Chile.
Varios expertos notan el fenómeno. El geógrafo de la U. Católica Marcelo Lagos cuenta que desde el terremoto que sacudió a Venezuela en junio, ha recibido una avalancha de consultas a través de Instagram.
"Todo el rato. Esto no ha parado. He tratado de contestar a cada persona, pero no me da", asegura. A su juicio, "hay una sensación de inseguridad y de que hay algo conectado entre todo lo que ha pasado".
Roberto Martínez, encargado de comunicaciones del Centro Sismológico Nacional, señala que durante las últimas semanas han aumentado las preguntas y la interacción de los usuarios en torno al tema. "Se nota que la gente está más atenta", afirma.
Una experiencia similar describe Luis Donoso, académico de geofísica de la Universidad del Desarrollo, quien asegura que vecinos y conocidos lo han contactado para preguntarle "de todo" sobre la aparente relación entre estos sismos.
A continuación, especialistas explican qué hay de cierto en las principales afirmaciones que circulan sobre el tema y cuáles corresponden a mitos o interpretaciones erróneas.
1 ¿Los terremotos que han ocurrido están conectados?
Aunque los sismos recientes han sucedido con pocas semanas -incluso días- de diferencia, los expertos son categóricos: no existe evidencia científica de que estén relacionados entre sí.
Rosita Jünemann, directora del Cigiden, señala que "puede parecer extraordinario cuando varios terremotos importantes aparecen juntos". Sin embargo, explica que esto "es parte de la variabilidad normal de la sismicidad global" y que su cercanía temporal "no implica necesariamente que estén relacionados".
En la misma línea, Lagos asegura que "hasta el momento, la ciencia no ha logrado demostrar que exista una conexión entre los eventos como los que estamos viendo hoy".
"Si lo miramos todo como el sistema planeta Tierra, evidentemente la tectónica general del planeta está conectada. Pero si vamos al detalle de lo que está ocurriendo, ha sucedido en lugares diferentes, con placas distintas, y con mecanismos y profundidades también distintas. No hay una conexión clara entre ellos", explica Lagos.
El geógrafo aclara que esto difiere "de lo que ocurrió en Venezuela, donde un terremoto aceleró el que vino segundos después. Allí claramente hay una conexión, pero eso se entiende como un doblete sísmico".
Donoso coincide en que "no hay ninguna conexión" y sostiene que "fue una increíble coincidencia".
2 ¿Hay peligro para Chile?
La idea de que los terremotos ocurridos en otros países podrían anunciar uno próximo para Chile se ha repetido durante los últimos días en redes sociales. Jünemann sostiene que "no porque haya ocurrido recientemente un terremoto en otro lugar del planeta, aumenta la probabilidad de terremotos en Chile, ya que los procesos tectónicos son distintos". Según explica, "los tipos de convergencia entre placas, y el estado de tensiones y deformaciones corresponden a procesos diferentes".
Donoso concuerda y plantea que es importante recordar "qué es lo que genera sismos en Chile". Y señala que "el 95% de los que afectan al país se originan por la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana", mientras que los terremotos ocurridos recientemente en otras latitudes "responden a placas y realidades diferentes".
Sin embargo, los especialistas recalcan que Chile es, por sus características geológicas, uno de los países más sísmicos del mundo. "La probabilidad de que ocurra un evento de magnitud siempre está latente", dice Lagos.
3 ¿Existe un "ciclo" para los grandes terremotos?
Otra idea que se ha difundido es que los grandes terremotos siguen una especie de calendario y ocurren cada 12, 20 o 100 años.
"La palabra clave es promedio", dice Jünemann. La investigadora explica que los científicos pueden estimar cuánto tiempo, en promedio, ha transcurrido entre grandes terremotos asociados a una determinada falla. Sin embargo, eso no significa que el siguiente vaya a ocurrir exactamente cuando se cumpla ese plazo. "Si estimamos un intervalo de 100 años, eso no significa que vaya a ocurrir un terremoto exactamente cada 100 años. Puede haber un intervalo de 70 años, otro de 130 o incluso bastante más", asegura.
Donoso añade que otro error frecuente es asumir que todo Chile se comporta igual. Mientras algunas zonas del país registran grandes terremotos con intervalos cercanos a los 70 u 80 años, otras pueden pasar más de un siglo, o incluso varios siglos, antes de experimentar un nuevo evento de gran magnitud. Por eso, Lagos sostiene que resulta más útil conocer la historia del territorio donde se vive que guiarse por un calendario. Así, detalla, si una zona ha pasado muchas décadas o incluso siglos sin registrar un gran terremoto, "hay que estar atento".
4 ¿Una seguidilla de temblores anuncia un gran terremoto?
Según el director del Centro Sismológico Nacional, Sergio Barrientos, no es posible determinar si un enjambre sísmico, como el registrado el domingo pasado en Valparaíso, puede anunciar un terremoto de mayor magnitud. El experto señala que terremotos como los de Chile central en 1985 e Iquique en 2014 estuvieron precedidos por actividad sísmica. Sin embargo, asegura, también se han registrado numerosos enjambres tras los cuales no ha ocurrido ningún evento importante.
Por eso, dice Barrientos, una seguidilla de sismos "no puede usarse como un elemento predictor. No existe aún la predicción de terremotos".
Según el experto, tampoco es correcto asumir que numerosos temblores pequeños liberan suficiente energía para evitar uno de gran magnitud. Si bien cada sismo libera una parte, esta es muy pequeña en comparación con la energía involucrada en un gran terremoto. "Hay que tomar conciencia de que siempre pueden ocurrir terremotos en Chile y siempre estar preparados".
Mantener la calma y estar preparadosDebido a las características sísmicas del país, los expertos llaman a mantener la calma y estar permanentemente preparados. "En Chile somos campeones para poner los adornos y las cosas de vidrio en lugares altos de la casa, para que se luzcan. Y eso es lo primero que se cae durante un sismo", señala Donoso. Por ello, recomienda asegurar objetos que podrían desprenderse y ubicar libros y otros elementos pesados en estantes inferiores. También aconseja establecer previamente "un plan familiar que defina dónde reunirse, quién buscará a los niños en el colegio y cómo actuar ante cortes de luz o de comunicaciones".
Patricio Fuentes, líder del Grupo USAR de Bomberos de Chile, recuerda que durante un terremoto "se debe buscar protección en el lugar donde uno se encuentre, lejos de ventanas y objetos que puedan caer". La recomendación, asevera, es ubicarse debajo o junto a un elemento firme, como una mesa resistente que no sea de vidrio. "El marco de la puerta sigue vigente" como lugar de resguardo, sostiene Fuentes. Asimismo, enfatiza que no se debe salir corriendo ni utilizar los ascensores, ya que estos pueden bloquearse debido a un corte de energía o a sus sistemas de seguridad.
El experto aconseja además mantener un kit de emergencia en un sitio de fácil acceso. Este debe incluir al menos una linterna, una radio a pilas, medicamentos de uso habitual, un botiquín de primeros auxilios y copias de documentos personales importantes.