Jueves, 27 de Agosto de 2026

Gobierno plantea fórmula para avanzar con proyecto que regula contratos por horas

ChileEl Mercurio, Chile 27 de agosto de 2026

Sube de 24 a 72 horas el plazo mínimo para convocar a un trabajador a un turno. Expertos valoran propuesta; en el oficialismo la destacan y la oposición la estudia.

El Gobierno está impulsando una agenda de cambios en la regulación para enfrentar la actual crisis laboral, marcada por una tasa de desempleo nacional que se empina en 9,4%.
Una de las principales propuestas que van en esa línea es el proyecto que regula los contratos por horas, que actualmente se discute en la comisión de Trabajo del Senado. Para avanzar en esa materia el Ejecutivo decidió patrocinar una moción parlamentaria del 2018, que regulaba este tipo de convenios.
Para viabilizar el avance de la reforma, el Ministerio del Trabajo realizó una presentación a los senadores de la comisión del área, en la que expuso un conjunto de indicaciones. El ingreso formal de las enmiendas será después de que se vote en general la iniciativa en la comisión de Trabajo.
La nueva fórmula
En la propuesta que realizó la cartera de Trabajo se establece un "régimen de previsibilidad", en el que el trabajador conoce previamente los días y franjas horarias en que puede ser requerido. Se precisa que solo estará obligado a concurrir cuando la convocatoria respeta esas condiciones, se comunica con al menos 72 horas de anticipación y corresponde a un turno de al menos tres horas. La moción parlamentaria que originó este debate permitía al empleador avisar los turnos de trabajo con al menos 24 horas de anticipación.
También en las indicaciones planteadas se determina que el contrato debe fijar la cantidad de horas acordadas para el período. Se mantienen las 30 horas semanales o 120 horas mensuales. Si el empleador no utiliza la totalidad de las horas acordadas, el trabajador tendrá derecho a percibir el pago correspondiente a, al menos, el 75% de dichas horas no empleadas. Las horas no utilizadas no podrán trasladarse a un período siguiente.
Asimismo, se busca establecer que serán voluntarias las convocatorias que excedan el máximo de horas, que se realicen fuera de las franjas de referencia, se comuniquen con menos de 72 horas o correspondan a turnos inferiores a tres horas. El trabajador podrá rechazarlas sin consecuencias contractuales.
El empleado podrá prestar servicios para otros empleadores y no podrán establecerse cláusulas de exclusividad que le impidan complementar sus ingresos.
Por último, se considera que los trabajadores contratados bajo la modalidad por horas gozarán de la totalidad de los derechos reconocidos por el Código del Trabajo. "La modalidad modifica la forma de distribución de la jornada, pero no crea una categoría de trabajadores con menor protección laboral", refuerza la propuesta realizada por el Gobierno.
Trabajos formales
Benjamín Villena, profesor del Instituto de Políticas Económicas de la Universidad Andrés Bello, estima que la propuesta del Ejecutivo impulsaría la formalización del empleo. "Hoy quienes necesitan trabajar pocas horas (estudiantes, madres, cuidadores, entre otros) casi siempre lo hacen sin contrato, sin cotizaciones y sin derechos. El proyecto intenta mover ese trabajo al mundo formal con reglas: aviso de 72 horas, turnos mínimos de tres horas, pago del 75% de las horas pactadas aunque la empresa no las use y libertad para trabajar con varios empleadores", dice. Villena añade que "es importante que se considere el derecho a pasar a un contrato estable cuando el trabajo se vuelve regular".
Cálculos del Observatorio del Contexto Económico (Ocec) de la Universidad Diego Portales (UDP) muestran que al trimestre abril-junio de 2026 la tasa de ocupación informal entre los ocupados a jornada parcial -que se podrían ver beneficiados con el proyecto- es del 64,3%.
Juan Bravo, director del Ocec de la UDP, cree que los contratos por horas también podrían contribuir a reducir el subempleo por insuficiencia de horas, ya que la propuesta prohíbe imponer cláusulas de exclusividad. "Así, se reduciría la prevalencia de ocupados a jornada parcial que lo hacen en forma involuntaria porque les gustaría y están disponibles para trabajar más horas, pero no encuentran empleo donde puedan trabajar todas las horas que desean. Este aspecto me parece muy relevante, puesto que en el último año el 54% del empleo creado fue subempleo por insuficiencia de horas", explicó.
A modo de resguardo, Bravo plantea que la modalidad por horas "no debe ser un mecanismo universal, sino que debe estar acotada a determinadas circunstancias que lo justifiquen, como la variabilidad de la intensidad de la actividad dentro de la jornada o estacionalidad".
Guillermo Riquelme, académico de la Universidad Autónoma, comenta que la nueva propuesta incorpora mayores niveles de protección para los trabajadores. "Recoge experiencias de países europeos que han implementado este tipo de modalidades con ciertas restricciones, estableciendo mayores límites respecto de lo que el empleador puede disponer del trabajador y entregándole a este último mayor certeza sobre sus ingresos y una protección laboral más amplia", dice.
Reglas claras
El presidente de la comisión de Trabajo del Senado, Luciano Cruz-Coke (Evópoli), enfatiza que la propuesta regula la adaptabilidad con reglas claras para el trabajador. "Considerando la elevada cesantía en mujeres y jóvenes, este instrumento puede ser especialmente relevante para madres y estudiantes que hoy recurren a la informalidad precisamente porque el mercado formal no ofrece jornadas compatibles con sus tiempos", señaló.
Senadores de oposición dijeron que están analizando el planteamiento.
Sigue en B 2
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela