La inflación en alimentos y energía es una preocupación de primer orden en Japón, al igual que la suba de las tasas en los créditos hipotecarios, explica la docente e investigadora Shino Watanabe
Por primera vez en más de 30 años, Japón subió su tasa de interés a un modesto 1%, pero que resulta de enorme impacto para una economía amoldada a tasas cero o negativas. Shino Watanabe, doctora en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales, docente e investigadora de la Facultad de Estudios Globales de la Universidad Sophia de Tokyo, advirtió sobre la economía de bajo crecimiento y con inflación al alza de Japón, donde el impacto más fuerte se vive en el costo de energía y alimentos. En ese contexto, la administración de Sanae Takaichi impulsa una expansión fiscal que le permita asistir a la población más vulnerable afectada por la inflación y a la vez, impulsar inversiones en sectores estratégicos. La economista analizó los efectos de la disputa global entre China y EE.UU. y destacó la importancia crítica que en la actual coyuntura tiene para Japón diversificar socios comerciales, valorando positivamente el interés de Uruguay y el Mercosur en fortalecer vínculos con su país. La especialista en política exterior y relaciones internacionales estuvo en Montevideo recientemente, donde ofreció conferencias en la Universidad de la República y en Universidad ORT. A continuación, un resumen de la entrevista.
La economía de Japón creció 0,3% en el segundo trimestre del año. ¿Cómo califica la coyuntura por la que atraviesa su país en materia económica?
Si bien la economía japonesa muestra signos de recuperación en comparación con el pasado, el ritmo de crecimiento sigue siendo bastante bajo. Sobre todo ahora, con la depreciación del yen y los conflictos bélicos la invasión rusa de Ucrania, el ataque estadounidense a Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz los precios se han disparado. En comparación con el pasado, el consumo ha disminuido, por lo que la situación no es muy favorable. Ese comportamiento de los precios, que ha generado inflación, trajo a su vez un cambio de época. El fin de las tasas negativas o en cero y la necesidad de recurrir a una política monetaria restrictiva, son una clara señal.
Por primera vez en 30 años, el Banco Central de Japón ha subido su tasa de interés de referencia por primera vez en varias décadas, ubicándola en 1%. ¿Seguirán las subas?
Es probable que continúen las subidas, aunque las estimaciones no indican niveles mucho más altos. Esas subas resultan un lastre para el inversor, quitando incentivos. Por lo tanto, eso puede afectar negativamente a la economía; la magnitud del problema dependerá de hasta dónde se llegue con esa política de tasas al alza.
¿Puede interpretarse esta política monetaria como un alineamiento con los bancos centrales de Occidente, como el de Estados Unidos o el europeo?
No creo que podamos hablar de alineamiento con otros bancos centrales. La situación interna de Japón es la que determina la lógica de tasas. Era necesario que en algún momento ocurriera. No es un tema menor, porque si los tipos de interés suben drásticamente, afectará negativamente a la confianza de los inversores y podría frenar significativamente el crecimiento económico. Las autoridades económicas lo saben. Por lo tanto, creo que los tipos de interés subirán, pero se mantendrán en un nivel relativamente bajo.
Todo esto ha repercutido en los precios y en un aumento de la inflación.
Actualmente estamos experimentando un alza de la inflación, junto con una crecimiento económico es débil. El debilitamiento de la moneda ha impacto sobre todo en energía y alimentos. Pero quizás el efecto más comentado de esta coyuntura en Japón es el aumento de los tipos de interés hipotecarios. Hasta ahora eran muy bajos, por lo que muchas personas contrataban hipotecas con tipos bajos para acceder a vivienda. Sin embargo, con el aumento de los tipos de interés, el importe de las cuotas hipotecarias se incrementa. Y muchas personas han solicitado préstamos a tipos de interés variables, y ahora que están subiendo, después de mucho tiempo, el importe de las cuotas aumentará drásticamente. Es un problema. Ante el aumento de las cuotas hipotecarias, se compromete una porción mayor de los ingresos; como resultado, la gente tiene menos dinero para gastar en otras cosas, por tanto, el problema se traslada también a un menor consumo.Y en paralelo, los precios de los alimentos y otros bienes están subiendo, por lo que el coste de la vida también aumenta lo que afecta la vida cotidiana de la gente y eso se percibe.
En la década pasada, el ex primer ministro Shinzo Abe impulsó una serie de medidas para sacar al país del estancamiento.¿Cómo actúa en la actualidad el gobierno que encabeza Sanae Takaichi tras el mismo objetivo?
Durante el "Abenomics", como se conocía la propuesta económica de Abe, había problemas con crecimiento e inflación bajos. La administración de Takaichi se enfrenta ahora a un crecimiento bajo, pero con inflación. Lo que se conoce como "Sanaenomics", busca estimular el crecimiento a través de una política fiscal expansiva, pero teniendo en cuenta el efecto actual de la inflación sobre la población de menores recursos.Una de sus medidas contra la inflación es la de reducir el impuesto al consumo, que actualmente es del 8%, al 1% para los alimentos, durante un breve período. También aplicar algunos subsidios temporales en consumo de energía. Y luego está la expansión fiscal; la idea de estimular la economía mediante un mayor gasto público tiene algo en común con el plan de la Abenomics. Esos estímulos fiscales van hacia la producción en sectores estratégicos.
Otro tema que impacta en los precios es que Japón, y todo el Asia-Pacífico, están sufriendo muy fuerte las consecuencias de la guerra, fundamentalmente por el acceso al combustible del Golfo Pérsico.
Efectivamente, las importaciones de petróleo crudo de Oriente Medio, a través del estrecho de Ormuz, se han ralentizado mucho, y como resultado, Japón está compensando esta disminución liberando sus reservas de petróleo crudo. Si bien por ahora la situación es manejable, si esto continúa durante mucho tiempo, eventualmente veremos un aumento en los precios del petróleo crudo. El país cuenta con un volumen razonable de reservas, que cubren unos seis meses de consumo, pero si esto sigue habrá que tomar otro tipo de medidas tendientes a reducir nuestra dependencia de Oriente Medio. Es una dificultad adicional que se agrega a los problemas internos de los que hablábamos. Paralelamente, el gobierno ha lanzado una iniciativa muy importante. Se llama Power Inciative Asia, lanzada en abril pasado, y está dirigida a países vecinos como Filipinas, Corea del Sur y otros países del sudeste asiático. Varios países están en problemas al no contar con las reservas que tiene Japón. En primer lugar, Corea del Sur. Japón está cooperando con estos países brindándoles apoyo financiero para ayudarlos a obtener petróleo y asegurarles el suministro de energía, como forma de apuntalar que sus economías y que las operaciones no se estanquen. Esta política de "Power Asia" está siendo muy elogiada por los países del sudeste asiático en este momento. Asia-Pacífico es la región de mayor crecimiento económico y producción a nivel global. ¿El centro de la economía mundial se ha desplazado hacia allí?
Creo que sí. Esta región lleva mucho tiempo desempeñando un papel muy importante como motor del desarrollo de la economía global. Y esa influencia ha ido en aumento. Será cada vez más determinante en los precios internacionales y en el consumo mundial.
¿Cómo es la relación de Japón con Estados Unidos y China en la actualidad, cuando ambas potencias se disputan el poder global?
Son nuestros principales socios comerciales. China es el principal origen de nuestras importaciones y el segundo destino exportador, y hay un peso muy fuerte en la relación comercial en ambos sentidos. A su vez, Estados Unidos es el primer destino de las exportaciones y segundo país de origen de las importaciones. Entre ambos, representan alrededor del 35% del intercambio comercial de Japón. La guerra comercial es una situación muy grave, sin dudas. Y nos afecta directamente, porque hay muchas empresas japonesas operando en China, que indirectamente están pagando un precio muy alto. Además, si observamos las relaciones comerciales con el mundo, el hecho de que Estados Unidos aplique aranceles diferenciales a los países, genera más distorsión que el arancel en sí. Pero hay otro punto que no es menor. Los aranceles impuestos por Estados Unidos implican un aumento en los precios de los productos japoneses, pero en realidad, son los consumidores estadounidenses quienes soportan la carga de esos altos aranceles. Estados Unidos y su política arancelaria, junto con la fuerte estrategia china de expansión a nivel global, son factores que obligan a Japón a mantener una política exterior atenta, tanto a los asuntos de seguridad como a sus vínculos económicos y diplomáticos con los países vecinos.
¿Qué oportunidades existen de un mayor vínculo económico y comercial para países como Uruguay en la relación con las grandes economías asiáticas?
Para un país como Uruguay hay muchas oportunidades en Asia. Por ejemplo, la adhesión de Uruguay al CPTPP sería muy beneficiosa tanto para Asia como para Uruguay; lo mismo de avanzar en su relación con ASEAN. Siempre hablamos de China, de Japón o Corea del Sur, también de India, pero para país con el perfil de Uruguay sería importante pensar en países cuyas economías crecen mucho y están en plena expansión, como Vietnam, Indonesia o Tailandia. En particular, para Japón, ampliar sus socios comerciales es un reto crucial en este momento, y los países del Mercosur son una oportunidad muy atractiva. El orden internacional se encuentra en un proceso de transformación y que los países deberán adaptarse a un escenario cada vez más complejo. Por tanto, es importante apuntar a la diversificación económica, el diálogo y la cooperación internacional como herramientas para enfrentar los nuevos desafíos. Las cadenas de suministro globales se enfrentan a crecientes riesgos de interrupción. La dependencia excesiva de un país aumenta la exposición y la vulnerabilidad. Allí es donde la cooperación es esencial para diversificar las fuentes de suministro críticas. Al cooperar entre las potencias medianas y los países del Sur Global, será posible mantener un orden internacional que cuente con un amplio apoyo internacional.