El Comercio, Perú
31 de agosto de 2026
La comuna sostiene que las construcciones del complejo no cuentan con autorización.
La controversia alrededor de Bordemar, complejo ubicado en la playa Las Cascadas, en Barranco, volvió a escalar durante la madrugada del sábado, luego de que empresarios denunciaran la presencia de personal de serenazgo y un supuesto intento de retiro o demolición de las estructuras. La abogada y apoderada del complejo, Magaly Salvador, sostuvo que los negocios cuentan con resoluciones judiciales que respaldan su reapertura y que la Municipalidad de Barranco no había presentado una orden de demolición.?Solo nos notificaron mediante una carta de proceder al retiro voluntario. No hay ninguna resolución que nos imponga una sanción de demolición?, indicó Salvador.La alcaldesa de Barranco, Jessica Vargas, afirmó que la presencia de los fiscalizadores y del serenazgo correspondió a una ronda de vigilancia en distintos puntos de la Costa Verde, no a una toma o demolición.Sin embargo, sostuvo que la posición del municipio de una eventual intervención y demolición del complejo responde a una política de recuperación de espacios públicos, ya que el terreno donde se encuentra Bordemar tiene una zonificación de servicios y no una zonificación turística.Además, William Cornejo, subgerente de Fiscalización de Barranco, explicó que se inició un procedimiento administrativo sancionador tras identificar una presunta infracción vinculada con la construcción y ocupación de áreas de uso público. Sostuvo que los administrados presentaron sus descargos, pero no documentación que acreditara las autorizaciones para las construcciones.Vargas destacó que la intervención se realizará cuando se cuente con las garantías policiales necesarias.