Lunes, 31 de Agosto de 2026

"Si por mí fuera, no pago nada": la desconfianza contra los impuestos gana terreno en España

ChileEl Mercurio, Chile 31 de agosto de 2026

Discursos en redes sociales y a nivel político critican el actual panorama impositivo en el país.

Indispensables para sostener el sistema de servicios de salud y educación públicas, las pensiones, ayudas al desempleo y muchos más, los impuestos en España viven horas bajas debido a narrativas y discursos contra el programa tributario del gobierno por parte de políticos e influencers , por la carga impositiva en comparación con otros países, e incluso por los escándalos de corrupción que golpean al Ejecutivo. Una tendencia que se refleja en los estudios.
El Instituto de Estudios Fiscales (IEF) -dependiente del gobierno- publicó este mes que el 79% de los españoles considera "necesaria" la labor de la Hacienda Pública, pero que un 24% asegura que viviría "mejor sin impuestos", el triple que en 2019, cuando esta opción marcaba solo un 8%, coincidiendo este aumento con el período que Pedro Sánchez lleva en el poder, desde 2018.
El estudio destacó que la idea de que se vive "mejor sin impuestos" sube al 35% en el rango de 18 a 24 años, y a 38% entre 25 y 39 años. Se trata de tramos que enfrentan algunas de las mayores presiones económicas debido a la escalada de los precios de la vivienda y al estancamiento de los salarios, que desde 1995 apenas crecieron un 5% en términos reales.
"Los problemas económicos que afectan en mayor grado a los más jóvenes pueden favorecer que prosperen entre ellos las actitudes antisistema, que llevan incorporado el rechazo a los impuestos", dice el catedrático de Economía Pública de la Universidad de Zaragoza Julio López Laborda, quien apunta a que "en la opinión de los más jóvenes puede influir el ambiente de 'conflicto intergeneracional' que se extiende por el país en los últimos años y en el cual ellos serían los perdedores de la intervención pública, frente a unos mayores políticamente influyentes y rotundamente ganadores".
Narrativas en redes y entre jóvenes
Los jóvenes son también quienes están más expuestos a narrativas contra el sistema fiscal español en redes sociales.
Varios influencers abrieron el debate tras instalar su residencia fiscal en Andorra para pagar menos impuestos, criticando la carga fiscal en España como "muy elevada". Algunos, como los youtubers de contenido empresarial y económico Wall Street Wolverine y Pedro Buerbaum, que rozan el millón de suscriptores en sus canales, calificaron los impuestos como una "estafa piramidal" y un "robo".
El streamer de videojuegos El Xokas, quien con más de cinco millones de seguidores entre YouTube y Twitch es uno de los rostros con mayor peso de la industria local de creadores de contenido, aseguró que los impuestos son "muy altos" en España y que tienen "sometidos" a los trabajadores.
"Acá se trabaja por unos sueldos bajísimos y luego el Estado quita y quita. Todos los meses me sacan unos 300 euros de lo que gano, y me quedan unos 1.200, con los que tengo que pagar un alquiler altísimo, como todos los que vivimos en ciudad, para pagar cuentas y comida. No puedo ahorrar nada y bien me vendría tener el dinero de mis impuestos para mí", dice Francisco Torres (29), quien trabaja en una oficina de arquitectos de Sevilla y dice estar "completamente de acuerdo" con las críticas al pago de impuestos.
Ainhoa Muñoz (31), trabajadora del área de marketing de una empresa de retail , coincide y añade: "Te dicen que los impuestos son necesarios para que todos podamos vivir mejor, y yo lo entiendo, pero también ocurre que los que somos más jóvenes vivimos fatal con estas condiciones. No podemos surgir y nos quedan muchísimos años más pagando impuestos que nos frenan. Si por mí fuera, yo no los pago. Nada".
Elemento del discurso político, pero con matices
La situación forma parte también del debate político, aunque con intensidades distintas. El líder de la agrupación antisistema Se Acabó la Fiesta, Luis "Alvise" Pérez -quien en 2024 dio la sorpresa al lograr tres escaños en las elecciones al Europarlamento- anima directamente a sus seguidores a "defraudar" a Hacienda, a la que considera una "mafia".
Entre los principales partidos apuntan a la política impositiva del gobierno, y dirigentes como Santiago Abascal (Vox) y Alberto Núñez Feijóo (Partido Popular) califican la situación actual como un "infierno fiscal" debido a la carga que enfrentan los contribuyentes.
Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), desde 2010 a 2024 el aumento de la presión fiscal en España fue el doble del promedio del organismo al medirse el ingreso de los impuestos recaudados en relación al PIB del país. En el caso español, este incremento fue de 5,53 puntos porcentuales hasta llegar a un 36,7% del PIB, frente a un aumento de 2,54 puntos porcentuales en el promedio de la OCDE (34,1% del PIB).
A esto se suma "un problema de confianza institucional", dice José Félix Sanz, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. "Es especialmente perjudicial que un aumento importante del esfuerzo fiscal haya coincidido con casos graves de corrupción y con investigaciones por posibles tratamientos de favor a personas próximas al poder político (...) Desde el punto de vista de la confianza fiscal, el problema es evidente: cuanto más exige el Estado al contribuyente, mayor debe ser también la exigencia de transparencia, ejemplaridad y eficiencia", explica el académico, quien apunta a "una crisis del contrato fiscal más que de una simple rebelión contra los impuestos".
Combinación de factores en un momento complejo
Políticos del círculo más cercano a Pedro Sánchez, e incluso familiares del mandatario socialista, son investigados por acusaciones de corrupción.
Esta combinación de factores llega además en momentos en que España, como varios países de Europa, se enfrenta a la necesidad de recaudar una mayor cantidad de impuestos para sostener un sistema de servicios públicos que enfrenta el envejecimiento poblacional.
"El riesgo es importante", advierte Sanz, quien apunta a "dos peligros simétricos: Una creciente desafección hacia los impuestos puede erosionar la moral tributaria, aumentar la tolerancia social hacia el fraude y hacer políticamente más difícil financiar servicios públicos esenciales (...) Pero existe también el peligro contrario, convertir cualquier nueva necesidad social en una justificación automática para aumentar nuevamente los impuestos".
"La pregunta correcta, por tanto, no es si necesitamos más o menos impuestos. Es qué nivel de gasto queremos financiar, qué impuestos permiten hacerlo con el menor costo económico posible, si ese gasto genera realmente valor social y cómo se distribuyen sus cargas y beneficios entre generaciones", dice el académico.
Campañas de concientizaciónEl gobierno ha lanzado en los últimos años diversas campañas enfocadas, según el propio Ejecutivo, a "sensibilizar a la población" acerca de la importancia de los impuestos "para el progreso común".
Las campañas incluyen afiches en paradas de bus y metro de todo el país, además de anuncios en sitios web, prensa, televisión, radio, pódcasts, entre otros. Según datos oficiales, para este año está previsto el uso de 9 millones de euros para campañas de "sensibilización fiscal", el segundo mayor monto destinado por el Ejecutivo para campañas mediáticas, solo por detrás de la divulgación de temas de seguridad vial.
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