Críticas a centros de datos en EE. UU.
Los centros de datos, esas instalaciones que sostienen la creciente infraestructura de la inteligencia artificial y nos conectan a internet, se han convertido en el nuevo campo de batalla de la política estadounidense, a poco más de dos meses de las elecciones de medio mandato
Los centros de datos, esas instalaciones que sostienen la creciente infraestructura de la inteligencia artificial y nos conectan a internet, se han convertido en el nuevo campo de batalla de la política estadounidense, a poco más de dos meses de las elecciones de medio mandato. Si en un principio el rechazo formaba parte de las políticas del Partido Demócrata, los republicanos se han sumado a la estrategia de pedir limitaciones o moratorias para la construcción de estos centros, por lo que el asunto ha adquirido una dimensión bipartidista en la campaña para las elecciones legislativas y estatales de noviembre, frente a la defensa de esas instalaciones que enarbola el presidente Donald Trump. El auge de los centros de datos Estas enormes instalaciones, que concentran miles de servidores para procesar, guardar y distribuir grandes volúmenes de información para servicios en la nube, han aumentado vertiginosamente su actividad por el crecimiento de la inteligencia artificial (IA), que consume cada vez más ingentes cantidades de energía y necesita refrigeración constante. Está previsto que los cinco gigantes tecnológicos, Amazon, Microsoft, Google, Meta y Oracle, inviertan más de 750.000 millones de dólares en ellos en 2026, según las proyecciones de gasto de las empresas, lo que supone el mayor incremento de la inversión de capital en un solo sector desde la fiebre del ferrocarril en el siglo XIX o la burbuja de las ‘puntocom’. Esto supone un aumento del 67 % en la inversión de las tecnológicas respecto al año pasado, con la gran mayoría destinado a el desarrollo de la inteligencia artificial. En EE. UU. hay alrededor de 4.000 centros de datos, y al menos 75 más que están proyectados se han visto afectados en el primer trimestre de 2026 por frenos o moratorias locales. Los centros de datos requieren amplios terrenos para sus edificios y una potente infraestructura en sistemas de refrigeración y electricidad.