Lunes, 31 de Agosto de 2026

Presupuesto: las cuentas en torno al 2027 y al ajuste fiscal que se viene

ColombiaEl Tiempo, Colombia 31 de agosto de 2026

El Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 contempla necesidades brutas de financiamiento por $266,3 billones, de los cuales $150,9 billones provendrían de la colocación de TES y otros $87,7 billones de desembolsos externos, en un escenario de fuerte deterioro fiscal

El Presupuesto General de la Nación (PGN) para 2027 contempla necesidades brutas de financiamiento por $266,3 billones, de los cuales $150,9 billones provendrían de la colocación de TES y otros $87,7 billones de desembolsos externos, en un escenario de fuerte deterioro fiscal. El dato fue destacado por la Dirección de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado, que advirtió que el mayor déficit presionaría el endeudamiento público. El panorama que acompaña estas cifras es uno de los principales puntos de tensión del nuevo proyecto presupuestal. De acuerdo con el análisis, el déficit pasaría de 4,5% a 9,4% del PIB en 2027, mientras que el balance primario se ampliaría desde -0,5% hasta -4,5% del PIB. Para el presidente del Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), Juan Carlos Ramírez, el escenario resulta especialmente preocupante por el nivel de endeudamiento requerido. Ramírez sostuvo que el proyecto de Presupuesto "no es viable" en las condiciones fiscales actuales, debido a que las finanzas públicas ya venían acumulando problemas de déficit y financiación. Según explicó, la propuesta "agrava" esa situación al no incorporar una senda clara de corrección. Su advertencia apunta a conseguir nuevos recursos para cubrir el desequilibrio entre los ingresos disponibles y el gasto previsto. El nuevo PGN asciende a $635 billones, un incremento de 9,3% frente al observado en 2026 y de $59,3 billones frente a la propuesta anterior, que había sido devueltas por el Congreso. La recomposición está explicada principalmente por mayores compromisos asociados al servicio de la deuda y otros gastos de funcionamiento considerados ineludibles, mientras la inversión se mantendría alrededor de $87 billones. El servicio de la deuda es el componente que registra el mayor aumento dentro de esta revisión, con $37,4 billones adicionales. Según la Dirección de Investigaciones Económicas, este incremento es consistente con el ajuste de las proyecciones de inflación, que contemplan una desaceleración desde 6,8% hasta 4,4% anual entre 2026 y 2027, así como con mayores necesidades derivadas del refinanciamiento de la deuda pública. A esto se suma un aumento de $24,9 billones en el gasto de funcionamiento, asociado a mayores requerimientos en pensiones, salud, nómina, subsidios energéticos y Fepc. Mientras tanto, la inversión se ubicaría cerca de $87 billones, apenas $3 billones por debajo de la propuesta anterior. El margen de ajuste en este frente también estaría condicionado por las necesidades de atención de las regiones afectadas por el terremoto del 10 de agosto. ¿Cómo se pagaría? El esquema de financiamiento proyectado contempla $150,9 billones mediante colocaciones de TES y $87,7 billones a través de desembolsos externos. En conjunto, estos recursos hacen parte de unas necesidades brutas de financiamiento estimadas en $266,3 billones. El escenario está asociado con una deuda neta que alcanzaría 66,2% del PIB, reflejando la magnitud del esfuerzo financiero que tendría que asumir el Gobierno durante el próximo año. Para Ramírez, esta necesidad de acudir a un mayor endeudamiento representa uno de los principales riesgos del proyecto. "La financiación de ese Presupuesto, tal como está planteado, es vía endeudamiento adicional", afirmó. A su juicio, Colombia podría llegar a niveles de deuda nunca conocidos, con un ritmo que podría comprometer la sostenibilidad de las finanzas públicas y hacer que los nuevos créditos comiencen a encarecer el costo de la deuda del Gobierno. El presidente del Carf también planteó reparos frente a la posibilidad de vender activos públicos para atender las necesidades presupuestales. No cuestionó la venta de activos como mecanismo en sí mismo, pero señaló que estos recursos deberían utilizarse para financiar un gasto especial y no para cubrir el funcionamiento ordinario del Estado. Las maniobras que alista el MinHacienda El escenario de mayor endeudamiento ocurre además en un momento en el que el pago de intereses gana peso dentro de las cuentas fiscales. Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, señaló que el Gobierno espera reducir el déficit fiscal de 9,4% a 7,2% del PIB mediante una Ley de Ajuste Fiscal equivalente a 2,2 puntos del PIB. Sin embargo, incluso con ese ajuste, los déficits seguirían entre los más altos de la historia reciente. Por su parte, el viernes, en la Convención Bancaria el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, explicó que el Gobierno calcula que aún con las medidas que prevé implementar a través de la Reforma Fiscal (ajuste de 2,2% del PIB o $44 billones) y el Plan Nacional de Desarrollo, la deuda neta se estabilizaría en torno al 64,8% del PIB en 2030. Alertó que en caso tal de que no se realice alguna acción la deuda del país alcanzaría el 82% del PIB al final del actual Gobierno. En sus proyecciones el Ministerio de Hacienda prevé que, con la implementación de las acciones de apretón fiscal, esta variable podría reducir el 3,3% del PIB en 2026 a 2,3% del PIB en 2027 y a 0,5% del PIB en 2028. Y si se logra por completo el plan de acción, se volvería a generar un superávit primario de 0,4% del PIB, según agregó el funcionario ante los líderes y representantes del sector bancario. Por ahora, la primera cuota del ajuste viene con un recorte de $21,9 billones al Presupuesto de 2027, que se presentó el viernes.
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