Miércoles, 02 de Septiembre de 2026

Médicos alertan por calidad de la diálisis en Chile: filtros se pueden reusar hasta 26 veces

ChileEl Mercurio, Chile 2 de septiembre de 2026

La práctica, considerada "obsoleta", se asocia a infecciones. A ello se suma la falta de cobertura de una versión avanzada de esta terapia, clave en ciertos grupos.

Unas 27 mil personas reciben actualmente hemodiálisis (el tipo de diálisis más común) en Chile, una terapia que filtra la sangre cuando los riñones no trabajan adecuadamente.
Aunque su acceso está garantizado, expertos advierten que el país requiere "con urgencia" mejorar el estándar con que se entrega.
Desde la Sociedad Chilena de Nefrología (Sochinefro) plantean que una preocupación es una práctica descontinuada en gran parte del mundo, pero que existe en Chile: el reúso de los dializadores, los filtros por donde circula la sangre.
"Es una práctica horrible, muy antigua", afirma Cristian Pedreros, presidente del Comité de Hemodiálisis de Sochinefro. Según explica, tras cada sesión, "el filtro es lavado con agua a presión y desinfectantes para volver a usarlo en el mismo paciente".
El médico señala que, "la norma vigente, el decreto 45 que regula la diálisis, te dice que puedes volver a usar ese filtro hasta 26 veces".
Pedreros enfatiza que esto "debe actualizarse para prohibir el reúso", porque se trata de "una práctica obsoleta que se asocia a infecciones y riesgos de bioseguridad".
El médico añade que "antiguamente los dializadores eran muy caros, pero hoy día han bajado de precio. El reúso casi no se hace en el mundo". En la región, asegura, solo Chile y Uruguay lo aplican.
Pedreros asegura que la práctica es "extremadamente común" en el país, principalmente en los centros de diálisis externos a los hospitales, pero que tienen convenio con Fonasa, donde se dializa "el 87,9% de las personas, quienes están expuestas a la reutilización".
Menor eficiencia
Patricia Herrera, jefa de diálisis del Hospital del Salvador, subraya que "además está demostrado que los dializadores no se deben reutilizar, porque pierden eficiencia. Los procesos químicos alteran su calidad". Así, explican los expertos, mientras más veces se reutiliza un filtro, menor es su capacidad para depurar la sangre.
Según Herrera, "hace unos cinco años, el Minsal emitió una instrucción respecto del uso único de estos insumos (...). Sin embargo, hay algunos hospitales que aún reutilizan contraviniendo esa norma". El Hospital del Salvador, asegura, lleva "cuatro años sin reusar".
La diputada Paz Charpentier (P. Rep.) detalla que este año solicitó información a Fonasa sobre esta práctica y, tras reuniones, se le informó que "existe la decisión de terminar con el reúso durante 2027", lo que requeriría modificaciones administrativas.
Charpentier dice que el reúso "es grave y es inexplicable que no sea un escándalo nacional", y que debe "terminar tanto en el sector público como en el privado".
Acabar con esta práctica es solo una de las mejoras que requiere el sistema. "La diálisis en Chile es muy heterogénea. No es igual para todos", advierte Pedreros.
El nefrólogo explica que el país tiene "tres niveles de diálisis". La hemodiálisis convencional o de bajo flujo (con menor capacidad de depuración), otra de alto flujo (que elimina moléculas de mayor tamaño) y la hemodiafiltración de alto volumen, aún más avanzada.
Según Pedreros, la hemodiálisis de alto flujo debería "ser el mínimo de la diálisis en Chile". Sin embargo, asegura, la normativa no lo exige, por lo que cada centro puede escoger qué tipo de filtro utilizar.
La hemodiafiltración de alto volumen, en tanto, no cuenta con codificación específica de Fonasa que permita financiar su costo, explican los entrevistados.
"Entre 2.000 y 3.000 pacientes se beneficiarían de la codificación de la hemodiafiltración de alto volumen", estima Pedreros.
La falta de esa cobertura genera una situación especialmente compleja, según señalan desde Sochinefro. Actualmente, explican, los pacientes pediátricos que lo requieren reciben hemodiafiltración de alto volumen en los hospitales, cuyo mayor costo es absorbido por los propios establecimientos.
Jean Grandy, nefrólogo de la Sociedad Chilena de Pediatría (Sochipe) y del Hospital Exequiel González Cortés, explica que el problema aparece cuando estos pacientes crecen y dejan las unidades pediátricas, porque son derivados a centros de diálisis de adultos, donde la falta de cobertura de la hemodiafiltración impide que continúen recibiéndola y "retroceden" a alguna de las otras opciones.
Grandy comenta: "Al cumplir los 16 años, barreras administrativas obligan al paciente a retroceder a una tecnología menos eficaz, aumentando los síntomas intradiálisis, la fatiga posdiálisis, la inflamación y el riesgo cardiovascular. Es quitarle un beneficio ya ganado a un paciente en desarrollo".
Para Pedreros, "no solo es un problema clínico; es ético y moral. Le estás quitando una prestación a un menor que es vulnerable todavía".
Erick Torres, presidente de la Asociación de Dializados y Trasplantados del Biobío, señala que quienes han accedido a la hemodiafiltración perciben cambios.
"Se siente la disminución de la fatiga, los problemas estomacales desaparecen y comienza a mejorar el estado de ánimo", asegura. Y agrega: "Los cambios que se sienten son tan relevantes que uno quiere expresar a las autoridades que realmente es un tratamiento que te mejora la calidad de vida".
Por ello, los especialistas enfatizan en la necesidad de financiarla, inicialmente para grupos que la requieran. Actualmente, se estima que unos 40 menores de edad se beneficiarían de la cobertura. "Es un grupo pequeñito, pero para que puedan seguir su tratamiento debe tener un código y que sea parte del GES", señala Pedreros.
Consultados por "El Mercurio", Fonasa y el Ministerio de Salud no respondieron preguntas.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela