Jueves, 03 de Septiembre de 2026

Los bosques de huiros del Estrecho de Magallanes albergan más de 200 especies

ChileEl Mercurio, Chile 3 de septiembre de 2026

Peces, crustáceos, moluscos y zooplancton encuentran allí alimento y refugio, confirmando el papel de estas macroalgas como uno de los ecosistemas clave de las aguas australes.

Si se habla de biodiversidad marina, muchos pueden relacionarlo con los arrecifes de corales en el trópico y sus coloridos peces moviéndose en aguas cristalinas. Sin embargo, en las gélidas aguas australes de Chile también existe una riqueza biológica, pero asociada al huiro, un alga que forma bosques submarinos que cobijan a cientos de especies que se alimentan y refugian ahí.
Un estudio reciente de la Fundación Rewilding Chile, en conjunto con las universidades de Valparaíso y Austral, documentó más de 200 especies asociadas a los bosques de huiros del Estrecho de Magallanes, en específico en el sector de Cabo Forward, el último punto del continente americano. El resultado de este estudio fue publicado recientemente en la revista Diversity.
"Queríamos estudiar la biodiversidad de estos bosques de huiros ( Macrocystis pyrifera ) en la parte central del Estrecho de Magallanes. Esta es la primera vez que se hace un levantamiento de la cantidad de especies que habitan en los huirales del estrecho", dice Mathias Hüne, director del Programa Marino de Fundación Rewilding Chile.
El huiro, explica Hüne, es uno de los organismos de más grandes dimensiones del mundo: se han medido especies de más de 80 metros de largo. "Sus bases se encuentran entre 5 m y 10 m de profundidad y también hemos encontrado otras que están entre 20 m y 25 m". Esta especie no solo crece en forma vertical, sino también en todas direcciones.
El estudio contempló dos campañas: una en la primavera de 2024 y otra en el otoño de 2025. "Queríamos conocer si hay una variación estacional y diferencias entre distintos sectores", explica Hüne.
Para ello se definieron doce estaciones de monitoreo en varias zonas del Cabo Forward. También se sumergieron en las aguas para hacer un muestreo visual de peces.
La idea, comenta el investigador, fue ser lo menos invasivos y analizar a las especies en su hábitat, ayudándose además de registro audiovisual.
"También usamos otros métodos no invasivos como una cámara subacuática que tiene un cebo y que capta los animales que se acercan", dice Mauricio Landaeta, investigador de la U. de Valparaíso.
Entre los peces encontrados están los del grupo de los zoarcidae, como la morenita. "Son súper interesantes porque esta familia tiene una distribución bipolar", dice Hüne.
Otros peces hallados son el dormilón, al que llaman así "porque se acerca mucho a las embarcaciones y se queda quieto". También se halló el torito de los canales, el doradito o el acorazadito, entre otros.
Landaeta es experto en zooplancton. "Es un grupo de organismos que no tiene la capacidad de nadar y son transportados por la corriente. Son importantes ya que sirven de alimento para organismos que usan la zona donde hay huiros como refugio, pero también para otros que transitan por las cercanías, como las ballenas que van a la isla Carlos III".
Para estudiarlo se usa una red de arrastre (bongo) para captar larvas y plancton. Luego se analizan con una lupa estereoscópica.
En la categoría de zooplancton está el krill (pequeños crustáceos), además de moluscos pequeños y hasta huevos de peces. De las 238 categorías de especies encontradas, 106 corresponden a zooplancton. "Encontramos, además, que este era más rico y diverso en primavera que en otoño", dice Landaeta.
Conocer para cuidar
También hallaron que en primavera hay menor transparencia del agua y esto sucede porque al haber más iluminación, hay más producción de fitoplancton y el agua se vuelve más verde. "Esto le da más alimento al zooplancton y este se vuelve diverso porque hay crustáceos, moluscos y peces que están en estados tempranos de crecimiento", explica Landaeta.
El estudio es importante, agrega, "porque para proteger algo, primero tenemos que conocerlo y este estudio nos muestra la diversidad de estos ecosistemas".
Hüne dice que el bosque de huiros, además de ser un hotspot de diversidad, entrega otros servicios ecosistémicos, entre ellos, sirve como un amortiguador que ayuda a contrarrestar el efecto del gran oleaje.
"Con este estudio se confirma la importancia que tradicionalmente le han dado al huiro los habitantes de la zona. Queremos ir más allá de la veda de 10 años de esta especie y llevarla a una figura de Monumento Natural por todos los servicios sistémicos que presta", agrega.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela