La Fiera apronta la visita de este sábado a Danubio en Jardines del Hipódromo y lo hace luego de tres partidos sin poder conocer la victoria en esta temporada.
En Peñarol la cabeza está en poder revertir un nuevo mal momento de la temporada que incluyó la derrota clásica del domingo en el Estadio Campeón del Siglo con Nacional y en tal sentido, Diego Aguirre y sus jugadores buscan dar vuelta la página rápidamente porque hay objetivos por delante.
El Mirasol, que arrastra una racha de tres partidos sin poder ganar luego de empatar sin goles con Deportivo Maldonado, caer con el Tricolor e igualar el miércoles con Atenas de San Carlos, tendrá este sábado 5 de setiembre una visita complicada a Jardines del Hipódromo, donde enfrentará a Danubioa puertas cerradas por una decisión de la Asociación Uruguaya de Fútbol debido a los hechos de violencia que tuvieron como protagonistas a parciales de ambos clubes.
En tal sentido, la Fiera trabaja en Los Aromos y en la Ciudad Deportiva Néstor "Tito" Gonçalves con la meta de cambiar el rumbo futbolístico de un equipo que volvió a mostrar falencias defensivas, pero sobre todo serios problemas a la hora de generar fútbol. Y eso, en gran parte, explica el momento de sus delanteros, que ya suman una gran cantidad de minutos sin poder anotar, algo que deja en evidencia ese problema que debe solucionar el entrenador Carbonero.
Es que luego de un regreso a la actividad oficial a todo tren con una racha de siete partidos sin derrotas entre Liga AUF Uruguaya y Copa Uruguay con cinco victorias y dos empates y un saldo de 15 goles a favor y solo tres en contra, el aurinegro ahora suma tres sin ganar con dos igualdades y una derrota con tres tantos recibidos y solo dos convertidos.
Por eso, en este nuevo mal pasaje dentro de una temporada llena de vaivenes para Peñarol, el momento de los delanteros repercute en el equipo pero a partir de ahí surge un problema mayor que es el de la generación de juego en el ataque.
Leonel Jaime no ha podido gravitar en la ofensiva del aurinegro luego de su estelar actuación en la final del Torneo Intermedio y en el triunfo frente a Central Español y eso Peñarol lo siente. Tal es así que en la mencionada racha positiva, el atacante argentino de 20 años tuvo una producción impresionante con cinco asistencias y dos goles.
De esas asistencias hay dos para Matías Arezo y una para Abel Hernández, quienes precisamente son los delanteros de un equipo que por el Torneo Clausura suma dos partidos sin poder anotar. Además, llevan 510 minutos sin convertir ya que a los 23 minutos del triunfo ante Wanderers Arezo anotó por última vez y en esa final del Torneo Intermedio pero a los 30, fue Abel el que celebró.
De ahí en adelante, los delanteros no se han hecho presentes en las redes y es un gran debe de este momento de Peñarol por lo que Diego Aguirre deberá buscar la forma de generarles juego ofensivo, ya sea mejorando el rendimiento colectivo o cambiando el sistema de juego que viene utilizando en los últimos partidos.