Lunes, 07 de Septiembre de 2026

Tomar clases de historia después de los 70: "Nos permite mantenernos activas"

ChileEl Mercurio, Chile 7 de septiembre de 2026

En el colegio, a varias de las integrantes de Las Reinas no les gustaba la historia. Hoy, estas nueve mujeres mayores se reúnen dos veces al mes para aprender del pasado. Respecto de enseñar a este grupo etario, la historiadora Amanda Zurob destaca: "Ellos vivieron esa historia y siempre pueden agregar más".

C on un proyector en el maletín, Magdalena Dittborn toca la puerta del departamento donde, dos veces al mes, se reúne con "Las Reinas", como se autodenominan, para hacerles clases de historia. Es un grupo de nueve mujeres que, en su mayoría, se conocieron en las clases de bridge del Centro de Adultos Mayores de la Municipalidad de Vitacura y que, desde hace tres años, se reúnen para que "la teacher ", como le dicen a Dittborn -@mdghistoria en Instagram-, les exponga sobre distintos hechos históricos.
Martín Lutero es el protagonista de esta sesión. Se acaban los cafés, se cierran las cortinas y las alumnas sacan sus cuadernos. "De Roma a Compostela" es el título del eje temático que están viendo. Esta vez, faltan dos: Malú está enferma y Naná, de viaje.
Dittborn pasa las diapositivas y se mueve alrededor del comedor. Les hace preguntas y ellas intervienen. "!Qué buenmozo era Lutero¡", comenta entre risas Marilú (82). Pero no todo es chacota. Constantemente, aportan datos e intervienen con historias personales, recuerdos o comentarios que relacionan lo que están aprendiendo con sus propias experiencias.
Para Amanda Zurob, historiadora con más de 320 mil seguidores en TikTok y conocida como @aamandiz en Instagram, hacer clases a adultos mayores tiene algo particularmente especial: "Ellos vivieron esa historia y siempre pueden agregar más". Ella ha realizado distintas charlas en hogares y centros para mayores y cuenta, a modo de ejemplo, que una vez, durante una charla sobre María Luisa Bombal que realizó en el hogar Acalis, un residente le contó que su hermano había pololeado con la escritora. "Me contó cosas que no salen en los libros de historia", recuerda.
Para la gran mayoría de las asistentes al curso de Ditborn, la historia nunca fue su ramo favorito. Muchas recuerdan que en el colegio sus profesores se las hacían parecer aburrida. "Tanta guerra, decía yo, ¿qué me va a importar a mí?", cuenta Sarita (88). Hoy, en cambio, disfruta especialmente aprender sobre la realeza y la Iglesia. "Si pudiera volver el tiempo atrás, habría estudiado historia", reconoce.
Pero, por sobre todo, Sarita valora el espacio para compartir y seguir aprendiendo junto a buena compañía. Mónica (82) coincide. Ella trajo a su cuñada y a otras amigas que se unieron a las que se conocían originalmente por el brigde. "Lo principal es que nos permite mantenernos activas y pasamos un buen rato", afirma Mónica.
El grupo surgió, según explica Maggi (83), la dueña de casa, porque su hija conocía a Dittborn y le dijo que juntara un grupo de amigas y que probaran con una clase: "Estuvimos unas cuatro secciones y le dijimos que queríamos que fuera permanente".
Por lo que dice Meny (77), el curso también tiene un sentido práctico: "Cuando uno viaja tiene que saber que es lo que uno va a ir a ver". Ella es químico farmacéutico, pero asegura que la historia siempre la ha atraído. Además, destaca que con el tiempo se ha formado un grupo cercano y que incluso han pasado días juntas en la playa.
Rosita (88), del mismo modo, recuerda: "Lo único que me gustaba en el colegio era historia (...). He aprendido cualquier cantidad con la profesora porque a esta edad a una se le olvidan las cosas".
Todas coinciden en que la clave está en la forma que tiene Dittborn de hacer clases. "Ella es muy didáctica y entretenida para contar las cosas", recalca Ita (73). La profesora ya había trabajado con adultos mayores en la Municipalidad de Providencia y si bien, hoy su apretada agenda -con charlas sobre temas como cine, funerales y realeza, entre otros- no le permite formar nuevos grupos como Las Reinas, ella valora la experiencia: "Ellas aprenden historia de mí y yo aprendo de la vida con ellas".
Por otro lado, este año la historiadora Zurob es jurado en 100 Líderes Mayores, mientras prepara, además, su primer libro de historia de Chile.
Entre sus encuentros con adultos mayores, ella destaca una charla sobre la Sociedad Literaria de 1942 que dictó casi por casualidad: "Encontré un video en YouTube en donde un hombre mayor hablaba de mis videos y decía que le gustaban (...). Le dejé un comentario y me invitó a una de sus tertulias".
Fernando Lorca, el hombre del que habla, tiene un Fanzine llamado Letras Rezagadas y organiza "tertulias" junto a otras personas de su edad. Para esa ocasión, Zurob también convocó a su público por lo que se formó un auténtico encuentro intergeneracional. Allí pudo observar cómo se ayudaban mutuamente. Cuando usaba palabras propias del lenguaje juvenil, como "slay"- sinónimo de hacer algo muy bien-veía cómo los jóvenes se acercaban a los mayores para traducirles.
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