Lunes, 07 de Septiembre de 2026

Dólar barato: mejor importar tecnología que contratar más

ColombiaEl Tiempo, Colombia 7 de septiembre de 2026

La fuerte caída del dólar en Colombia está modificando los incentivos de las empresas al momento de decidir entre contratar trabajadores o invertir en tecnología, según el análisis de Visión Davivienda

La fuerte caída del dólar en Colombia está modificando los incentivos de las empresas al momento de decidir entre contratar trabajadores o invertir en tecnología, según el análisis de Visión Davivienda. La apreciación del peso ha reducido el costo de los bienes de capital importados, mientras los costos laborales internos han aumentado por cuenta del salario mínimo y la reforma laboral, una combinación que podría acelerar la automatización y presionar el desempleo. La tasa de cambio se acercó al nivel de los $3.000, con una apreciación acumulada del peso de 28% en el último año. Para Visión Davivienda, aunque esta valorización genera beneficios como menores presiones inflacionarias y mayor capacidad de compra en el exterior, también empieza a producir desequilibrios que pueden modificar decisiones de inversión, producción y contratación. Uno de los efectos más visibles aparece en las importaciones de bienes de capital, considerados fundamentales para ampliar la capacidad productiva. Las compras externas de maquinaria industrial acumularon US$2.221 millones entre enero y junio, cifra que representa un crecimiento de 16% frente al mismo periodo del año anterior. Al mismo tiempo, las importaciones de equipos de transporte subieron 27%, mostrando mayor dinamismo en este componente. Davivienda señala que el aumento de las compras de bienes de capital representa una oportunidad para la economía, porque facilita procesos de tecnificación, automatización y ganancias de productividad. Sin embargo, advierte que el ritmo de esta dinámica también puede tener efectos sobre el mercado laboral, especialmente cuando las empresas encuentran más atractivo adquirir tecnología importada que ampliar sus plantas de personal. Lo que pasaba antes La diferencia frente a años anteriores está marcada por el comportamiento de la tasa de cambio. Cuando el dólar se ubicaba por encima de los $4.000, para las compañías resultaba relativamente más rentable incorporar mano de obra que importar tecnología. Con el peso apreciado, esa relación cambia: los equipos y las máquinas importadas cuestan menos en términos de moneda local, haciendo más competitiva la inversión tecnológica. A este cambio se suma el incremento de los costos laborales internos. Davivienda atribuye parte de esa presión al comportamiento del salario mínimo y a la reforma laboral, factores que, junto con un dólar más barato, pueden fortalecer el incentivo empresarial para sustituir determinadas vacantes mediante automatización. El efecto no necesariamente implica una reducción inmediata del empleo, pero sí plantea un riesgo hacia el mediano plazo. La advertencia del banco es que esta combinación podría terminar presionando al alza el desempleo. La automatización puede elevar la productividad de las empresas y ampliar su capacidad productiva, pero también puede reducir la necesidad de determinados puestos de trabajo cuando una máquina, equipo o proceso tecnológico permite realizar actividades que anteriormente requerían más trabajadores. El fenómeno ocurre mientras las importaciones colombianas crecen. Las compras externas aumentaron 12% en el último año y, entre abril y junio, periodo en el que la tasa de cambio registró marcadas correcciones a la baja, el crecimiento promedio superó el 18%. El comportamiento, según Davivienda, se debe a las oportunidades que empresas y hogares encuentran para adquirir importados a menores costos. Dentro de ese crecimiento, los bienes de consumo registran volúmenes importados con tasas anuales cercanas al 30%. Los vehículos son uno de los principales protagonistas: las compras externas pasaron de promediar US$340 millones mensuales entre 2024 y mediados de 2025 a cerca de US$620 millones mensuales en lo corrido de 2026. También sobresalen los muebles y equipos para el hogar, impulsados parcialmente por la demanda de electrónicos asociada al Mundial. Aunque el incremento de las importaciones de capital tiene una lectura diferente frente al aumento de bienes de consumo, Davivienda advierte que el contexto cambiario está generando una transformación relevante en los costos relativos de las empresas. La posibilidad de acceder a maquinaria y tecnología a precios más favorables puede mejorar la productividad, pero también modifica la comparación entre invertir en equipos e incorporar nuevos trabajadores. La discusión adquiere mayor relevancia pues la apreciación del peso, según el análisis, no responde a un aumento de la productividad, una mayor capacidad exportadora o una fortaleza fiscal. La valorización está relacionada con factores externos, como la debilidad global del dólar y las menores expectativas de ajustes restrictivos de la Reserva Federal, además de factores locales como el diferencial de tasas y la menor incertidumbre política.
El petróleo registró repuntes asociados al cierre del estrecho de Ormuz y al escalamiento de las tensiones entre Irán y Estados Unidos, acontecimientos que favorecieron los términos de intercambio. A esto se suma la expectativa de una mayor entrada de divisas por inversión extranjera directa y de portafolio, así como la posibilidad de mayores captaciones de financiamiento externo en dólares por parte de la Nación. Sin embargo, la misma fortaleza cambiaria que abarata la tecnología importada genera presiones sobre otras actividades productivas. El déficit comercial acumulado durante los últimos 12 meses alcanzó US$17.313 millones, el nivel más alto registrado, mientras las exportaciones crecieron 7,3% anual.
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