Jueves, 10 de Septiembre de 2026

Guía para disfrutar el desierto florido: dónde verlo y cuándo viajar

ChileEl Mercurio, Chile 10 de septiembre de 2026

Debido a las lluvias, será un año con una floración más larga, la que duraría hasta mediados de noviembre. El "corazón" del evento se vivirá entre Totoral y el Parque Nacional Llanos de Challe, en la Región de Atacama.

El desierto florido es un espectáculo que este año abarcará una gran superficie: "Estamos proyectando 17.000 km². Para comprender la relación, la Región Metropolitana tiene 15.000 km²", dice César Pizarro, jefe de la Sección de Conservación de la Biodiversidad de Conaf Atacama.
Según explica, aunque las primeras floraciones ya comenzaron, "el mes de octubre va a ser el peak ".
Para quienes quieran visitarlo, la zona comprendida entre Totoral y el Parque Nacional Llanos de Challe será "el corazón del desierto florido, por su mayor riqueza de especies y colores", agrega.
Pero hay más sitios que ver. Aída Baldini, directora ejecutiva de Conaf, precisa que el florecimiento se expandirá "desde el Parque Nacional Pan de Azúcar, ubicado en la comuna de Chañaral, hasta el límite sur de la Región de Atacama". Además se esperan floraciones en el sector de Mar de Dunas (Caldera), Pajaritos (Copiapó) y Quebrada Carrizalillo.
Para quienes estén en la Región de Coquimbo, Eduardo Olate, guía turístico de Sunny Travel, asegura que las flores se verán "desde Chungungo a Punta de Choros", pero que la mayor floración será más al norte.
Desde la Conaf coinciden: las flores "alcanzarán el norte de la Región de Coquimbo, principalmente en quebradas del área de La Higuera".
En algunos puntos el espectáculo ya comenzó. Pizarro cuenta que se han observado añañucas amarillas en Bahía Salado (sur de Caldera), además de huilles y lágrimas de la Virgen (ambas de color blanco). También anticipa que "durante las próximas dos semanas van a comenzar a aparecer los mantos de flores de pata de guanaco en los llanos centrales entre Copiapó y Vallenar".
Este año, la amplitud del fenómeno tiene una razón clara: "Dada la amplia cantidad de precipitaciones que tuvimos, estamos frente a una de las floraciones más grandes de los últimos años", dice Alejandro Martin, director de Sernatur Atacama.
Roberto Contreras, biólogo y académico de la U. de Atacama, señala que en la Ruta 5 de Copiapó hacia Vallenar ya se observan nolanas, pequeñas flores de colores blanco y morado: "Este año, por las lluvias intermitentes, las plantas serán más y con un desarrollo más fuerte".
Más colores en la tarde
Desde Conaf recomiendan que si se quiere visitar el desierto florido durante las tres semanas que quedan de septiembre, los sectores más llamativos irán desde el Parque Nacional Llanos de Challe hasta la altura de Freirina, por toda la costa.
Eso sí, Baldini proyecta que el momento de mayor diversidad y abundancia llegará "a mediados de octubre", aunque distintas especies continuarían floreciendo hasta la segunda quincena de noviembre.
La visita, sin embargo, será distinta dependiendo de la fecha, ya que las especies aparecen de manera sucesiva. Por ejemplo, las primeras que florecieron fueron las añañucas amarillas, las huillis y las celestinas, dice Pizarro. "Ahora -agrega- vienen las patas de guanaco", de un vibrante color violeta.
Hacia noviembre, Baldini destaca que serán más comunes las garras de león, conocidas por sus pétalos encorvados, que le dan su nombre.
En cuanto a los horarios para visitar el desierto florido, Pizarro señala que quienes quieran apreciar las flores húmedas por el rocío deben "salir muy temprano". En cambio, durante la tarde los colores adquieren mayor intensidad: "Las flores, como los terciopelos o las añañucas, toman un color muy hermoso después de las cuatro, cinco de la tarde". Al atardecer, además, es común sentir el aroma de las flores.
Contreras agrega que la posibilidad de que los chubascos continúen asomándose ayudará a conservar las flores.
Las precipitaciones previas, eso sí, también dejaron dificultades para quienes quieran internarse en ciertos sectores. Martin advierte que quienes no conocen el terreno pueden tener problemas para transitar en algunos caminos de ripio. Por eso, recomienda recorrer el sector junto a guías certificados.
Los expertos llaman, además, a usar solo rutas y senderos habilitados, no ingresar autos a los mantos de flores, no cortarlas ni pisarlas y retirar la basura.
Pizarro recuerda que también hay que proteger a los invertebrados: "Lo que ocurre bajo y sobre los mantos de flores forma parte del mismo fenómeno: las lluvias permiten que semillas, bulbos y otros organismos que permanecían en latencia vuelvan a activarse y, con ellos, el resto de la cadena ecológica".
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