¿Cómo impacta el avance ambiental a la comunidad?
El camino hacia la sostenibilidad industrial en Colombia alcanzó un hito normativo e institucional trascendental
El camino hacia la sostenibilidad industrial en Colombia alcanzó un hito normativo e institucional trascendental. El país reconoció formalmente a tres complejos empresariales en el nivel Experto —la máxima categoría establecida por la norma técnica NTC 6720:2023—, mientras que más de 20 parques adicionales avanzan de manera autónoma en la implementación de estándares de producción limpia. El gran desafío del sector no radica únicamente en la obtención del sello técnico, sino en garantizar que los indicadores duros de eficiencia operaria —ahorro de energía, optimización del recurso hídrico y valorización de residuos sólidos— tengan una traducción directa y tangible en el tejido social colindante: generación de empleo formal local, mejora en los índices de salud pública, fortalecimiento de la confianza comunitaria e información pública rigurosa y verificable para los vecinos del área de influencia. Iniciativas como la instalación de sistemas fotovoltaicos, los programas de reforestación periférica y el aprovechamiento secundario de materias primas constituyen una plataforma inicial indispensable. Sin embargo, el verdadero beneficio socioambiental se consolida cuando la comunidad percibe transformaciones estructurales en su entorno cotidiano: disminución sostenida de la contaminación auditiva y atmosférica, protección de los acuíferos locales, priorización de mano de obra territorial y canales dinámicos y transparentes de atención a peticiones, quejas y reclamos (PQR). El pasado cuatro de septiembre, las Zonas Francas del Pacífico, del Cauca y Parque Central se convirtieron en los tres primeros complejos industriales del país en alcanzar el nivel Experto de la NTC 6720:2023. Este logro se enmarca en las acciones del Programa Global de Parques Eco-Industriales (Geipp), liderado por la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi, el cual mantiene siete parques priorizados en su cohorte técnica directa, acompañando en paralelo el progreso de más de dos decenas de complejos en todo el territorio nacional. Métrica de impacto A corte de mayo, el balance acumulado por el programa GEIPP reporta la mitigación de 20.000 toneladas de CO2 equivalente y reducciones de hasta el 37% en costos operacionales de energía. En materia financiero-estructural, el sector privado colombiano ha demostrado un compromiso decidido al movilizar más de US$13 millones de los US$25 millones requeridos para la transformación integral del modelo. La oportunidad estratégica inmediata consiste en cerrar la brecha financiera restante mediante proyectos bancables que demuestren retornos de inversión basados tanto en eficiencias operativas como en externalidades sociales positivas. En el plano macroeconómico, las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) señalan que las actividades asociadas a la economía circular generaron $26,05 billones de pesos (cifra preliminar), lo que representó un 1,53% del Producto Interno Bruto (PIB). La desagregación de este indicador revela una asimetría relevante:91,88% de este valor provino de la prestación de servicios (gestión y saneamiento de residuos, reparación de bienes y servicios de alquiler). 8,10% fue aportado directamente por los sectores industrial y de la construcción. Si bien estos datos confirman la existencia de un mercado maduro en el renglón de servicios de manejo de desechos, la economía circular solo adquirirá un carácter verdaderamente estructural cuando la descarbonización y el ecodiseño penetren transversalmente las cadenas de abastecimiento, los manuales de compras públicas y privadas, los procesos de transformación manufacturera y la vida útil de los productos finales. Christian Susan, gerente global del programa Geipp en la Onudi, sintetizó la filosofía del modelo durante el anuncio del estándar: "El Marco Internacional para Parques Eco-Industriales se fundamenta en el principio de ‘cumplimiento más’ (‘compliance plus’). Cada parque debe estar dispuesto a recorrer la milla extra". La norma NTC 6720 condensa un total de 99 requisitos auditables distribuidos en cuatro pilares fundamentales: gestión parque-empresa, desempeño ambiental, viabilidad económica y dimensión social. El estándar prohíbe explícitamente la validación mediante acciones filantrópicas aisladas, exigiendo en su lugar una trayectoria demostrable de resultados continuos y consolidados. No obstante, la reconversión industrial entraña una complejidad operativa considerable. Como señala Diego Vargas Triana, gerente general de la Zona Franca de Bogotá: "Implementar un modelo eco-industrial en un parque maduro que opera al 100% de su capacidad instalada es equivalente a reacondicionar un avión en pleno vuelo". Por ello, la transición debe ser concebida como un proceso gradual, metódico y planificado, cuya finalidad sea convertir la sostenibilidad en un estándar de gobernanza corporativa permanente.