Por qué la Bolsa de Santiago terminó esquivando el temor mundial por la IA
Analistas miran una vía de contagio que podría acortar el respiro bursátil chileno.
Apenas los CEO de las mayores tecnológicas de inteligencia artificial insinuaron pisar el freno, el dólar saltó $14,7 este lunes, alcanzando un máximo en casi un año (ver nota al lado) y Wall Street pasó a operar en rojo. Sin embargo, el IPSA, el principal indicador de la Bolsa de Santiago, reaccionó distinto: partió fluctuando hasta -0,62%, pero a media tarde ya estaba en verde: finalizó con un alza de 1,09%, hasta los 11.342 puntos.
El índice chileno tenía un camino propio. "El IPSA se está recuperando gracias a un rebote técnico, luego de importantes caídas en días previos", dice Hugo Rubio, gerente general en BTG Pactual Chile Corredores de Bolsa. "Gran parte de la caída de Wall Street está relacionada a la IA y en Chile no vemos una relación", añade.
Ocurre que el selectivo viene saliendo de siete sesiones seguidas de caídas al cierre del viernes, período en que acumuló una baja de -2,9%. Gran parte de las liquidaciones se explicaron por su acción de mayor peso, SQM, que borró un -13% de valor de mercado en el período.
Un asunto de commodities
"Vemos una desescalada en el precio del petróleo brent (...), lo que es una buena noticia para Chile", dice Guillermo Araya, gerente de estudios en Renta4. "Asimismo, el cobre también baja menos de lo que llegó a caer", señala respecto a los futuros. En la Bolsa de Metales de Londres, el metal cedió 1,37% y su cotización cerró en US$ 6,37 la libra.
La contención del dolor por el lado del crudo fue una clave. "El tema realmente relevante para el mercado local es el petróleo alto, ya que presiona costos e inflación y puede hacer más lento el proceso de bajas de tasas, afectando sobre todo a consumo, retail y compañías intensivas en energía", dice Jaime La Paz, analista de mercados en Zesty.
Segunda vuelta
A pesar de que el IPSA esquivó los temores iniciales por la inteligencia artificial (IA), otros miran efectos de "segunda vuelta".
"El efecto de la preocupación por la IA en el IPSA es más bien indirecto, por contagio de una menor disposición al riesgo global y eventualmente algo de salida desde mercados emergentes, porque Chile tiene muy poca exposición directa a ese sector", cree La Paz, de Zesty.
Menor demanda de cobre
"El impacto de esas declaraciones (de los CEO de firmas de IA) podría tener algún efecto en la tasa de crecimiento de la demanda por infraestructura crítica intensiva en cobre: centros de datos, redes eléctricas, sistemas de refrigeración", dice Rodrigo Godoy, gerente de Research de Renta Variable en Credicorp Capital. "Ese podría ser el mecanismo de transmisión indirecto sobre el apetito por renta variable chilena".
Cristián Araya, gerente de inversiones en CASA Wealth Management, coincide en que un menor desarrollo de IA podría afectar a Chile por una eventual menor demanda de cobre, lo que impactaría en la situación fiscal del país y en la "depreciación cambiaria".
De acuerdo con Barron's, una desaceleración en el entrenamiento de modelos de IA significaría que los propietarios de los centros de datos podrían extender los plazos de construcción, postergando el gasto de capital planificado por un año o más, con impactos en todo el negocio de infraestructura de IA: energía, materiales, construcción y refrigeración.