Entrega de las credenciales del embajador Coloma al rey de España coincide con Chile Day
El embajador de Chile en España, Juan Antonio Coloma, tuvo una intensa agenda ayer
El embajador de Chile en España, Juan Antonio Coloma, tuvo una intensa agenda ayer. Partió inaugurando la jornada del Chile Day en el Four Seasons en Madrid, y luego partió raudo a una habitación a cambiar su terno por un frac para ir a presentar las cartas credenciales al rey de España, Felipe VI.
Indicó que "para un embajador una de las cosas más importantes es la entrega de las credenciales al rey. Esto tiene mucho efecto adicionalmente, coincidiendo con inaugurar el Chile Day también, que es un evento muy relevante en materia de integración y esfuerzo, que hace que Chile pueda tener más inversión, más desarrollo y más crecimiento. Así que es una feliz coincidencia en el momento más importante, que es la entrega credencial a su majestad".
Agregó que su objetivo es "tratar de mejorar las relaciones de Chile con otros países, en este caso España, y generar con eso una mucho mayor actividad", manifestó el exsenador.
"Vino un entretiempo"
Durante la apertura del Chile Day, indicó que el "hecho de que este encuentro se haya consolidado como sede habitual no es casualidad. Tampoco lo es esta extraordinaria convocatoria (...). España es y debe seguir siendo, cada vez más, uno de los socios más relevantes para el desarrollo de Chile (...) en una relación que no se sostiene solo en cifras, sino en una historia común, una lengua compartida y una raíz cultural determinante".
Dijo que en el último período del siglo XX y los primeros años del siglo XXI Chile jugó un primer tiempo "extraordinario", donde se avanzó en apertura al mundo, bajo un acuerdo político y económico con solidez macroeconómica y reglas estables. Pero "vino un entretiempo más largo del que nos hubiera gustado. Sea por las crisis de impaciencia propia de los países medios, sea porque equivocamos el rumbo en distintas leyes, sea porque la exigencia de procedimientos y normas empezó a ahogar el emprendimiento, lo cierto es que el ritmo bajó, la cancha se puso pesada y los resultados se debilitaron".
Sin embargo, manifestó que, más allá de las diferencias en torno a ese período, puede dar testimonio "de que existe un deseo común en Chile: tener un mejor segundo tiempo". Consiste, explicó, en modernizar "la estructura, revalidar el crecimiento como motor del progreso y poner en valor la potencia del talento y el emprendimiento para nuestro futuro".
Agregó que como nunca los intereses del país y del mundo habían estado tan alineados: electromovilidad, alimentación con productos del mar y del campo, y los cielos más limpios del planeta para la astronomía. Son oportunidades para "dar el salto que nos falta y dejar atrás la trampa del ingreso medio", expuso.