180926 A19-Op2 Basombrío
Por Carlos Basombrío Iglesias
Ni juntos ni por el Perú
Remontémonos al inicio de esta historia: Juntos por el Perú (JP) era un ?partido? propiedad de Yehude Simon, pero alevosamente Roberto Sánchez se lo arrebató a la mala (versión del mismísimo propietario)
Por Carlos Basombrío Iglesias
Ni juntos ni por el Perú
Remontémonos al inicio de esta historia: Juntos por el Perú (JP) era un ?partido? propiedad de Yehude Simon, pero alevosamente Roberto Sánchez se lo arrebató a la mala (versión del mismísimo propietario).Eso le sirvió para llegar al Congreso en el 2021 en una alianza que tuvo como fallida candidata presidencial a Verónika Mendoza, por lo que el antedicho terminó siendo el único congresista de JP.Sánchez fue el único ministro de Castillo que duró hasta el día del golpe con las consiguientes denuncias de corrupción y sospechas de complicidad con este ?en mi opinión, ambas fundadas?.Como todos sabemos, para las elecciones del 2026 usó el sombrero de Castillo para atraer votos. Aprovechó que en medio país era visto no como el golpista que es, sino como un presidente al que el Congreso le dio un golpe (consecuencia directa de haber sido el Parlamento más odiado que se recuerde).Sánchez perdió la segunda vuelta, pero logró poner una bancada importante. Tuvo la indignidad de, habiendo sido candidato a la presidencia y por una ñizca no haberlo sido, pedir el cargo de asesor de la bancada con un sueldazo de S/20.075. No por nada dice el dicho: la plata hace bailar al mono y, en este caso, como ningún privado lo contrataría, el baile lo pagamos entre todos.Lo de Juntos duró un día. Lo que se supone era una bancada en realidad son cinco que, si no fuera por la norma que los dejaría aislados como individuos sin poder formar nuevas bancadas, ya estarían separados. Ahí están los castillistas, los senderistas, los antauristas, los de la minería ilegal y, finalmente, los del ?partido?.Otra muestra de la calidad de la gente que llevó al Congreso es que ya algunos han considerado votar con el lado opuesto, el fujimorismo, donde ven mejores oportunidades de ganarse alguito más.Lo de por el Perú es también una farsa. Actúan como varón despechado al que su dama le sacó la vuelta. ¡Quieren vengarse!Empecemos por lo más burdo, a saber, el ignorante maltrato al BCR, la más meritocrática de todas las instituciones públicas ?quizás la única?, de la cual Julio Velarde es símbolo, y que le ha dado al Perú una estabilidad monetaria que es la envidia de muchos países y que ahora busca copiar, por ejemplo, Argentina.No olvidemos que, en la primera vuelta, Sánchez sostenía que sacaría a Velarde y que gastarían los recursos que custodia el BCR, aquellos que garantizan la estabilidad que hemos descrito. En la segunda vuelta, con el pragmatismo oportunista que caracteriza a quienes allí llegan y, para ganar votos desinformados, apoyó la continuidad de Velarde.Ya entornillados en sus curules por cinco años han vuelto a las andadas y se opusieron a su ratificación. Peor aún, lo interpelaron con supina ignorancia sobre las atribuciones que le corresponden al banco, sosteniendo que él manejó la economía durante los gobiernos anteriores. Asimismo, lo ofendieron sosteniendo que no estaba apto para el cargo y que se puso al servicio de los ricos.Sigamos: se opusieron al pedido de facultades delegadas, antes incluso de que estas fueran solicitadas. Insisten con la majadería de la asamblea constituyente, vía cambiar la ley sobre el referéndum. Mantienen su apoyo a una de las leyes procrimen que aprobó el Congreso anterior, específicamente de aquella cuya autoría fue del hoy asesor de la bancada. Una norma que derogaría la ley que permitía a la PNP intervenir a mineros informales con explosivos sin autorización. Y, como cereza del pastel, quieren derogar la ley que destituye a docentes condenados por terrorismo.¡Prepárense, habremos de soportar sus majaderías y barbaridades por cinco años!