El prosecretario del tricolor habló del estilo de conducción de Flavio Perchman, elogió a Carreño y arremetió contra "los trascendidos mal intencionados" sobre el masterplan del Gran Parque Central.
Javier Gomensoro, prosecretario de Nacional, elogió la "frescura" que le aportó Daniel Carreño al plantel. También dijo que "debe volver a actuarse colectivamente" a la hora de incorporar y arremetió contra los "trascendidos mal intencionados" sobre el masterplan del Gran Parque Central.
- ¿Qué análisis hacés de lo que va de este ciclo de Daniel Carreño con siete partidos invicto? - La llegada de Daniel le ha infundido una impronta de frescura y motivación indudable al plantel. Un clásico que se presentaba muy complejo se salvó con nota y triunfo de visitante. El tema es que el déficit del equipo le precede a Daniel y no es justo tampoco poner los nombres de los anteriores entrenadores como exclusivos responsables. Hay una serie de decisiones erradas de las que nos tenemos que hacer cargo y corregir el rumbo porque ya han sido muchas las renuncias de entrenadores y gerentes y el nivel de juego sigue sin aparecer en consonancia con el presupuesto y la calidad de cuadro grande.
- ¿Pensás que Nacional puede ilusionarse con obtener el Clausura? - Siendo absolutamente honesto considero que sería hazañoso lograr ganar el Clausura. Si la pelea fuera con uno o dos equipos que debieran caerse, los puntajes son matemáticamente posibles, el tema es que estamos novenos y hay varios equipos que están jugando muy bien, mejor que nosotros te diría. La pelea se va a dar, es partido a partido, pero aparece como muy complejo llegar a campeonar. - ¿Preferís clasificar a la fase de grupos de Copa Sudamericana o ser Uruguay 4 en la Libertadores 2027? - Por una cuestión histórica y una racha significativa en el prestigio internacional, prefiero Copa Libertadores. Igual para avanzar hasta fase de grupos nuestro equipo debe mejorar muchísimo para el año próximo o quedaremos por el camino.
- En una reciente entrevista con El Espectador Deportes dijiste: "Nacional tuvo una forma de conducir que contradice la historia del club. Hay una forma muy unipersonal de elegir fichajes, eso lo eligió el socio". ¿A qué te referís y qué deben cambiar? - El socio se pronunció por un cambio, con un modelo de impronta personal de Flavio Perchman a quien se le tenía mucha fe en su sapiencia futbolística y capacidad de negociación. Eso funcionó un tiempo y comenzó a mi juicio a caerse y no es sostenible en el tiempo. Todo esto ha sido planteado en donde se debe plantear, con argumentos, propuestas y fraternidad. No estoy para polemizar por la prensa pero sí para ayudar a salir de una situación comprometida con el club unido y cuidando a su presidente y su vicepresidente. - "El manual de procedimientos ha sido difícil de implementar porque hay formatos y conducciones que no son propias de un trabajo colectivo, que a veces nos cuesta, incluso por formaciones personales y falta de experiencia", dijiste en esa ocasión. En caso de que te refieras a Flavio Perchman, ¿le has podido expresar esas diferencias en el estilo de conducción en persona? - Sí, lo hemos hablado. Siempre con Flavio y los demás compañeros de directiva prevalece la lealtad y el debate franco. Hay visiones diversas y, no obstante, a veces se logran consensos. Creo que el proceso va a avanzar conforme los resultados y ojalá yo tenga que desistir de algunas cuestiones porque los resultados hagan que apoye lo que hoy veo como inconveniente. No quiero tener razón, quiero que Nacional gane.
- Perchman le dijo a Ovación que "hay saña cuando dicen que este es el peor Nacional de la historia", ¿coincidís? - No sé si hay saña, pero hubo peores. No hablo de una campaña breve puntual sino de ciclos, desde el 1988-89 con las consagraciones internacionales al 1998 cortando el ciclo del rival, Nacional estuvo muy mal, de repente estaba más arriba que ahora en las tablas pero era un ciclo negativo. Eso se revirtió, la unidad del club fue importante y no podemos poner en riesgo ese valor.
-Ricardo Vairo manifestó en "Punto Penal" que Nacional debe tener "un abordaje mucho más racional en cuanto a traída de jugadores", ¿compartís su mirada? - Lo comparto plenamente, a mi juicio debe volver a actuarse colectivamente, recreando la comisión de fútbol y dando preeminencia al trabajo de los profesionales, respetando la delimitación de roles y adecuando el presupuesto del club y las necesidades de fichajes, con las necesarias transferencias y promoción de jugadores juveniles.
- ¿Qué concepto tenés del informe que presentó Nacional sobre el mercado? Algunos socios dicen que hubo omisiones y que faltan los montos de las rescisiones, ¿estás de acuerdo? - Creo que es un avance contar con informes de este tipo. Me parece que pueden ser más completos, pero en cualquier caso a los socios en asamblea anual ordinaria les será ampliado y tendrán pleno conocimiento. - Comentaste que Nacional sigue pagando parte del sueldo de todos los jugadores cedidos, ¿es un monto superior al millón de dólares? ¿Fue un error aumentar la masa salarial? - El monto no lo tengo cuantificado. Mensualmente es mucho menos, no sé si anualizado puede andar en esa cifra. La masa salarial aumentó mucho, creo que no se justifica en su cuantía, pero hay que aprender de los errores e ir corrigiendo y no lamentarse o quedarse con la crítica fácil. Nacional tiene un presupuesto que es el mayor de su historia y no se condice con los resultados que venimos cosechando.
- Trascendieron algunas versiones que indican que el financiamiento idel masterplan incluye tres renovaciones de palcos, una sobrecuota a los socios y otros activos, ¿es un rumor o una realidad? - Eso no está resuelto ni figura en el proyecto de moción que se viene trabajando. Surgió en algunas conversaciones informales. Las renovaciones de palcos, por lógica, seguramente una sola extensión por palco, se afectarían a obras. La posibilidad de generar una cuota del socio como recurso extraordinario se conversó informalmente, pero los trascendidos son a mi juicio mal intencionados, con el propósito de destruir y no de aportar al club soluciones alternativas, a las cuales siempre voy a estar abierto a escuchar y discutir. Hoy hay cuestiones políticas que contaminan una discusión que debe ser técnica y dotar de todas las garantías a los socios. Ojalá, en el acuerdo o en el disenso la cuestión se debata en asamblea, con argumentos, respeto, lealtad, y se laude democráticamente.