Viernes, 18 de Septiembre de 2026

La estrategia también es renunciar

ColombiaEl Tiempo, Colombia 18 de septiembre de 2026


Las empresas pueden ser muy buenas identificando oportunidades y, aun así, tener enormes dificultades para perseguirlas


Las empresas pueden ser muy buenas identificando oportunidades y, aun así, tener enormes dificultades para perseguirlas. Pueden entender que un mercado está cambiando, experimentar con nuevos modelos de negocio y comprobar que algunas de esas apuestas merecen avanzar. Es entonces cuando el aprendizaje debe convertirse en una decisión: dónde poner el capital, el talento y la atención de la organización. Reasignar recursos es difícil porque los negocios existentes parten con una ventaja. Tienen presupuestos, equipos, activos, compromisos y, sobre todo, historia. Han construido los resultados que hoy sostienen a la organización y existen buenas razones para seguir invirtiendo en ellos. El problema aparece cuando esa historia termina convirtiéndose en un derecho adquirido sobre los recursos del futuro. Las nuevas oportunidades enfrentan la situación contraria. Tienen incertidumbre, pocos resultados que mostrar y necesitan tiempo para desarrollar capacidades. Paradójicamente, solemos exigirles demostrar muy temprano los retornos que esperamos de negocios que llevan décadas construyéndose. Así, una organización puede reconocer hacia dónde debe moverse y, al mismo tiempo, seguir asignando la mayoría de sus recursos hacia donde siempre los ha puesto. Si afirmamos que una oportunidad es estratégica, pero durante años no recibe capital suficiente, talento sobresaliente o atención de la alta dirección, probablemente todavía no hemos hecho una apuesta estratégica. Tan solo hemos expresado una intención. Esto plantea preguntas importantes para una junta. ¿Qué porcentaje de nuestros recursos hemos movido durante los últimos años hacia oportunidades con mayor potencial? ¿Dónde están trabajando nuestros mejores líderes: en proteger los resultados actuales o en construir nuevas fuentes de crecimiento? Y quizá la pregunta más difícil: ¿qué estamos dispuestos a dejar de financiar para liberar recursos hacia el futuro? Reasignar no significa abandonar negocios maduros ni perseguir cada nueva oportunidad. Al contrario. Exige distinguir entre negocios que todavía pueden crear valor, negocios que debemos operar con mayor eficiencia y nuevas oportunidades que, a medida que demuestran su potencial, merecen recibir más recursos. Esta capacidad de mover recursos es uno de esos músculos organizacionales que permiten construir las ventajas del futuro. Reasignar es quizás uno de los más exigentes: observar cambios, cuestionar paradigmas o aprender de un experimento tiene poco impacto si después seguimos poniendo nuestros recursos exactamente en los mismos lugares. La estrategia obliga a escoger, y escoger también significa renunciar. Mover capital, talento y atención hacia nuevas oportunidades exige estar dispuestos a quitarlos de otros lugares, incluso de aquellos que durante años han sido importantes para la organización. Ahí está quizás uno de los mayores desafíos de la reinvención.
Alexis Sabet Echavarría
Agsechi@gmail.com Miembro de Comités Estratégicos - Organización Corona.
La Nación Argentina O Globo Brasil El Mercurio Chile
El Tiempo Colombia La Nación Costa Rica La Prensa Gráfica El Salvador
El Universal México El Comercio Perú El Nuevo Dia Puerto Rico
Listin Diario República
Dominicana
El País Uruguay El Nacional Venezuela