Cueva del Milodón: Evidencia de megafauna y primeros habitantes de la zona
A 25 km de Puerto Natales, una enorme abertura en el cerro Benítez es reconocida como uno de los yacimientos paleontológicos y arqueológicos más famosos de Chile: la Cueva del Milodón
A 25 km de Puerto Natales, una enorme abertura en el cerro Benítez es reconocida como uno de los yacimientos paleontológicos y arqueológicos más famosos de Chile: la Cueva del Milodón.
Es enorme. Tiene más de 200 m de profundidad, unos 80 m de ancho y alcanza los 30 m de altura.
Su historia comenzó en 1895, cuando el explorador alemán Hermann Eberhard encontró un trozo de cuero cubierto por gruesos pelos. Pertenecía a un pariente de los actuales perezosos.
Su excepcional estado de conservación fue tal que incluso surgió la idea de que el animal todavía podía sobrevivir en algún rincón de la Patagonia, lo que alentó el inicio de expediciones en búsqueda de milodones vivos.
"La Cueva del Milodón es principalmente una madriguera de milodones", explica la arqueóloga Fabiana Martin, investigadora de la Universidad de Magallanes y quien lleva años estudiándola con distintos proyectos Fondecyt. Sin embargo, aclara, en su interior también quedaron evidencias de otros animales y de los seres humanos que llegaron al territorio.
Además de numerosos huesos de milodón, se han encontrado restos de otra fauna extinta como caballos, camélidos, Macrauchenia , osos y grandes felinos, como la pantera patagónica y el tigre dientes de sable.
El fechado radiocarbónico más antiguo obtenido directamente para un resto de Mylodon de la cueva alcanza unos 13.900 años antes del presente, precisa Martin.
En otra cavidad, Cueva Chica, existen restos de camélidos de alrededor de 15 mil años.
En algunos sectores se acumuló una capa de excrementos de milodón de más de 1,2 metros de espesor. Allí se preservaron pieles y huesos. Los excrementos han permitido estudiar hasta los parásitos que afectaban a los milodones. "La preservación que tiene nos permite entender la Cueva del Milodón como una ventana hacia el pasado", dice.
Esta acumulación de excrementos y bloques desprendidos masivamente del techo de la cueva hicieron suponer a los primeros investigadores que existía un corral donde los milodones fueron domesticados por los humanos. Las marcas en sus huesos parecían respaldar la intervención humana.
Pero los estudios de Martin mostraron otra cosa. Esas huellas fueron producidas por grandes carnívoros y algunas coinciden con la forma de cazar de la enorme pantera patagónica, que mordía a sus presas en la base del cráneo.
La presencia humana en cerro Benítez se remontaría a entre 10.000 y 10.800 años atrás y se evidencia por huesos de caballo con huellas de corte; sin embargo, todavía no ha podido fechar directamente los huesos que estudia.
La cueva, a pesar de que ha sido estudiada profusamente, aún esconde muchas evidencias. "Es un mito que esté completamente investigada", enfatiza Martin, quien agrega que hay sectores que no se han estudiado y que, además, en las excavaciones no se ha alcanzado la profundidad de la roca base, que en algunas zonas es de seis a siete metros.
La Cueva del Milodón fue declarada Monumento Histórico en 1968 y desde 1993 forma parte del sistema de áreas silvestres protegidas como Monumento Natural.
El recinto cuenta con 8,7 km de senderos. También es posible recorrer Cueva Chica, Cueva del Medio, la formación rocosa conocida como Silla del Diablo y subir al mirador situado sobre la Cueva Grande.
A tener en cuentaCómo llegar: Se encuentra a 25 km de Puerto Natales. Se puede llegar en auto o contratando tours .
Accesibilidad: El acceso a la Cueva Grande incluye cerca de 300 metros de sendero pavimentado y permite el tránsito de sillas de ruedas.
Horarios: En invierno, de 09:30 horas a 18:00 horas. En verano, entre 08:00 a 19:00 horas.
Precio: El valor de la entrada es de $5.500 y los tickets se adquieren en www.pasesparques.cl.